Por Juan
Carlos Cruz Vargas.
Sin la
acostumbrada entrega-recepción física de los documentos que integran el Paquete
Económico, por la campaña nacional de sana distancia, el secretario de Hacienda
y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera, acudió al acto protocolario en la
Cámara de Diputados, donde prometió a los ciudadanos: “de ésta, vamos a salir
todos juntos”.
No obstante,
el Paquete Económico 2021 fue austero, sin un plan de reactivación económica
fiscal y con elevados apoyos a los programas sociales del gobierno de Andrés
Manuel López Obrador.
Herrera lo
describió de la siguiente manera:
“El
Paquete Económico 2021 que se presenta hoy al Congreso de la Unión contiene un
marco base en materia de endeudamiento, ingreso-gasto, para apoyar, por un
lado, la atención a la población mediante un sistema de salud con capacidades
más amplias y robustas y, por otro, para impulsar un conjunto de acciones en
materia de política social y de inversión en infraestructura que protejan y
apuntalen las capacidades de la economía y entre en acción una recuperación
sostenida”.
El
encargado de la política fiscal del país abundó que una de las principales
defensas para la gente de menos recursos es la del fortalecimiento de la red de
protección social, los programas de adultos mayores, jóvenes, las becas,
microcréditos y los apoyos a productores agrícolas, “son importantes en sí
mismos, pero lo son aún más importantes en esta coyuntura”, señaló.
“Por eso
hemos optado por privilegiar el apoyo a estos sectores, esto se ha hecho a
partir de una estricta política de austeridad donde los recursos que hemos
ahorrado en la secretaría se han dirigido a este tipo de programas y lo hemos
hecho mediante la política de austeridad, tanto por principio, como porque no
había muchos otros márgenes de maniobra”, acotó.
Justifica el
no endeudamiento.
Eso sí,
sobre un plan fiscal más ambicioso para enfrentar la pandemia, Herrera
justificó que México no optó por incurrir al endeudamiento como otros países,
por las elevadas tasas de interés que pagaría el país por unos 350 mil millones
de pesos anuales.
Explicó
que las primeras acciones para mitigar los efectos de covid-19 fueron
impulsadas en las economías avanzadas, en ellas se orientaron fundamentalmente
a hacer muy fuertes impulsos en materia fiscal.
“Pero lo
cierto es que estas economías enfrentan tasas de interés reales negativas, lo
que quiere decir que en los hechos les pagan por pedir prestado, en esas
circunstancias no es difícil imaginar los impulsos fiscales que se dieron en
Canadá, en Reino Unido o Alemania de niveles entre el 20 y el 40 por ciento del
Producto Interno Bruto”, expuso.
En este
contexto, se apuró a señalar que “si nosotros o alguna otra economía de
ingresos medios hubiera implementado estas políticas los impactos serían
distintos; por ejemplo, para nuestro país si hubiéramos hecho un impulso de
estos niveles, esto nos estaría costando el año alrededor de 350 mil millones
de pesos adicionales solamente en el pago de intereses”.
Esta
cifra, remató, es similar al total de la nómina de los maestros de primaria y
secundaria en el país.
“No es
momento para cambiar impuestos”
Otro de
los mensajes que conllevó la entrega del Presupuesto de Egresos, la Ley de
Ingresos y la Miscelánea Fiscal es que “no es tiempo para aumentar impuestos”.
“Este no
es el momento para cambiar o aumentar impuestos, no cuando amplios sectores de
la economía han visto sus ingresos mermados. Tenemos que empezar, sí, con
tranquilidad y responsabilidad a pensar la estructura tributaria que nos
permita avanzar hacia una sociedad más equitativa y a ser un país con menores
desigualdades entre los hogares y las regiones”, soltó Herrera.
Aseguró
que la lucha contra la facturación falsa y la evasión y la simulación fiscal
nos ayudarán a garantizar que, aun en condiciones difíciles, el Estado tendrá
los recursos suficientes para atender los temas más urgentes.
De acuerdo
con el titular de la SHCP, para el 2021 se estima un crecimiento de la
economía de 4.6 por ciento, esto implica que tendremos mayores recursos que los
que se recaudarán este año, pero menores a los previstos previos a la pandemia
y que además deben ser gastados de manera cuidadosa.
Así, enumeró
algunas de las formas en que se ejercerá el gasto:
El
presupuesto para el sector salud tendrá un crecimiento importante de 9.2% por
ciento respecto al aprobado en 2020 en términos reales para rescatar los
servicios de salud del país, reconvertir hospitales, apresurar a la
construcción de unidades médicas y contratar a 50 mil nuevos profesionales de
la salud.
El gasto
en inversión se va a incrementar 5.3% en términos reales, enfocado en un mejor
sistema de carreteras, aeropuertos e instalaciones marítimas, sino porque estas
actividades generan empleo y dinamizan la economía en su periodo de
construcción, según el secretario de Hacienda.
El
presupuesto de las universidades públicas no será afectado y se mantendrá, en
pesos reales, el presupuesto asignado en el año 2020.
Mientras
que los recursos asignados en el Anexo 13, que refleja los gastos para Impulsar
la Igualdad entre Mujeres y Hombres, tiene un incremento del 17.9%, en términos
reales.
Por último,
Arturo Herrera se comprometió a garantizar que la operación correcta de los
programas de Búsqueda para Personas y Atención a Víctimas no sufra afectación
presupuestal.
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