Alejandro
Calvillo.
¿Puede la
ANPRAC (Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Bebidas Carbonatadas)
atacar públicamente en comunicados oficiales a investigadores de los institutos
de salud y a miembros de organizaciones sociales sin la anuencia de FEMSA Coca-¿Cola,
empresa que representa más del 70 por ciento de las ventas de este sector? O,
más bien, la pregunta correcta debe ser: ¿No son acaso las actuaciones de
ANPRAC dictadas por FEMSA Coca-Cola?
Partamos de
que las acciones y comunicados de ANPRAC deben leerse como comunicados de FEMSA
Coca-Cola, que utiliza a esa asociación para no decir directamente lo que
quiere decir y asumir la responsabilidad de hacerlo. ¿Qué ha dicho FEMSA
Coca-Cola a través de ANPRAC que se cuida de no decirlo directamente?
Lo primero
que hay que destacar son las afirmaciones de que el consumo de bebidas
azucaradas no es causa de daños a la salud, que no causa obesidad ni diabetes.
Estas declaraciones dichas directamente por la empresa FEMSA Coca-Cola puede
significar responsabilidades legales. La industria refresquera ha hecho este
tipo de declaraciones en el pasado, pero ante la abrumante evidencia del daño que
significa tomarse una botella de refresco con 10 o 12 cucharadas cafeteras de
azúcar, como lo hacen una gran parte de los mexicanos, cada vez tienen más
cuidado en hacer estas afirmaciones. Entonces que las haga ANPRAC se diluye un
poco más su responsabilidad sobre un acto que significa negar al consumidor el
posible daño de su producto. Una de las principales revistas médicas del mundo,
el British Medical Journal, publicó una investigación que demuestra, a través
de documentos internos de la compañía cómo ha financiado y creado grupos
científicos para desviar la atención de los daños que generan sus productos y
poner la responsabilidad de esos daños en la falta de actividad física.
La
perversidad de estas empresas no queda en la negación del daño de su producto
solamente, también está en el uso de ANPRAC para llevar a cabo ataques
personales en comunicados oficiales contra académicos de institutos nacionales
de salud y contra miembros de organizaciones de la sociedad civil que proponen
políticas de salud pública que afectan sus ganancias. El ataque de ANPRAC, en
un comunicado oficial, contra el doctor Simón Barquera, director del Centro de
Investigación en Salud y Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública, ¿no
fue consultado con FEMSA Coca-Cola?, ¿no fue ordenado por FEMSA Coca-Cola?. El
ataque, un par de semanas antes de la misma ANPRAC, en otro comunicado oficial,
contra mi persona ¿fue ocurrencia del director de ANPRAC?, ¿no es acaso una de
las prácticas promovidas por estas empresas a través de sus agencias de
relaciones públicas para atacar personalmente a expertos y activistas a través
de diversos columnistas y conductores en medios de comunicación?, ¿no es esta
una práctica ya común de estas empresas en otras naciones? Lo que sorprende es
que ahora lo haga directamente la asociación que directamente las representa y
que no podría realizar estas acciones sin consultarles.
En la
documentación internacional de las prácticas de Coca-Cola, y en este caso de
FEMSA Coca-Cola, quedará el registro del comunicado que envío a los medios de
comunicación ANPRAC en reacción a la presentación del documental El Susto de
Karen Atkins y, en especial, a la participación del doctor Simón Barquera del
INSP en su presentación. El doctor Barquera fue invitado a un panel a comentar
el documental que se enfoca en la epidemia de diabetes en el país y el alto
consumo de bebidas azucaradas, de manera especial, de Coca-Cola.
ANPRAC, de
manera inmediata, lanzó un comunicado público en el que estableció: “Queremos
enfatizar el conflicto de interés que existe de un funcionario de gobierno,
como el del Dr. Simón Barquera, por utilizar espacios publicitarios de la
industria de los medios y el entretenimiento, para hacer campañas de
comunicación con un enfoque en contra del sustento económico de más de 5
millones de familias…”. ¿Conflicto de interés por participar en un panel para
comentar un documental sobre la diabetes y el consumo de bebidas azucaradas?,
¿conflicto de interés porque el panel se transmitió por Zoom y Facebook? ¿En
verdad? No hay manera de tratar de entender la argumentación de esta asociación
que representa a una industria que invirtió en 2012 más de 5 mil millones de
pesos en publicidad y argumenta que un investigador no puede comentar un
documental a través de Zoom y Facebook. ¿A este grado llega la industria de
bebidas en nuestro país?
Unas semanas
antes, la ANPRAC había enviado otro comunicado en relación a una postura que
habíamos presentado desde la Alianza por la Salud Alimentaria en un foro sobre
el daño de las bebidas azucaradas en el que participaron expertos
internacionales. En el comunicado señaló la ANPRAC: “ante los reiterados actos
de disuasión y confusión que la organización El Poder del Consumidor, Alianza
por la Salud Alimentaria y organismos manipulados por Alejandro Calvillo,
solicitamos a los medios informativos y la opinión pública, promover un debate
sin estigmas, respeto y transparencia por el bienestar de México”.
¿Respeto?,
¿transparencia?, ¿quién da las órdenes a ANPRAC para emitir boletines de prensa
lanzando estos ataques directamente a personas?
¿De qué
respeto y transparencia habla una industria que niega los daños de sus
productos a la salud? En todos los casos, nuestros planteamientos han tenido
sustento en evidencia científica. Puede rastrearse en la página de la Alianza
por la Salud Alimentaria y en la de El Poder del Consumidor los numerosos foros
que hemos realizado con expertos internacionales, nuestros vínculos con
organismos de Naciones Unidas, nuestra evidencia basada en ciencia. Y se puede
comparar con la página de ANPRAC. Dejo
aquí parte de esta evidencia, un botón como muestra, para que se juzgue quien
respeta y es transparente:
Efectos de
las bebidas azucaradas en obesidad:
Niños: Por
cada refresco adicional que un niño bebe al día, la probabilidad de ser obeso
aumenta en 60 por ciento.
Ludwig et al. Lancet. 2001 Feb 17;357(9255):505-8.
Adultos:
Individuos quienes consumen más de un refresco al día tuvieron 70% más
probabilidad de presentar sobrepeso y 32 por ciento más probabilidad de
presentar obesidad.
Liebman et al. Int. J Obes Relat Metab Disorder. 2003: 27:684-92
Efectos de
las bebidas azucaradas en diabetes y síndrome metabólico
Individuos
con mayor consumo (1-2 porciones al día) de bebidas azucaradas tuvieron 26 por
ciento más riesgo de desarrollar diabetes que individuos de menor consumo
(menos de 1 porción al mes) (Malik et al. 2010-metaanálisis).
Individuos
con mayor consumo (1-2 porciones al día) de bebidas azucaradas tuvieron 20 por
ciento más riesgo de desarrollar síndrome metabólico que los participantes de
menor consumo (Malik et al. 2010-metaanálisis).
Efectos de
las bebidas azucaradas en enfermedades cardiovasculares
Mujeres que
consumen bebidas azucaradas tienen 40 por ciento más riesgo de enfermedades de
corazón que ellas que no las consumen (Fung et al. 2009).
El consumo
de una lata diaria de bebida azucarada durante dos semanas altera los
indicadores de enfermedades cardiovasculares (Standhope, K. 2015)
Frente a la
evidencia científica de los daños de las bebidas azucaradas que ha llevado a
todos los organismos internacionales a recomendar bajar o anular su consumo, la
industria pasa a atacar a los mensajeros.
Como
señalamos en un principio, los comunicados de ANPRAC, deben leerse como
comunicados de FEMSA Coca-Cola, comunicados que ya han pasado a formar parte de
los anales de estas empresas en los que se muestran las estrategias que siguen
para proteger sus intereses por encima y en contra de la salud pública.
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