Julio Astillero.
De haber
impugnaciones por parte de quienes hayan sido rechazados en su solicitud de
registro como partido político nacional ante el Instituto Nacional Electoral
(INE), la palabra final la tendrá la sala superior del Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Ya han
anunciado que optarán por ese recurso tanto Redes Sociales Progresistas (el proyecto
impulsado por la profesora Elba Esther Gordillo, mediante su yerno Fernando
González) como México Libre (el nombre oficial del solicitante es Libertad y
Responsabilidad Democrática, Asociación Civil). La mayor atención pública y
política está centrada en lo que habrá de suceder en cuanto a esta agrupación,
presidida formalmente por Margarita Zavala Gómez del Campo, aunque ha sido
Felipe Calderón Hinojosa quien ha estado más activo como promotor, organizador,
declarante y defensor de tal tentativa de instituto político.
El
magistrado presidente del tribunal electoral federal es Felipe Alfredo Fuentes
Barrera, un abogado de 59 años de edad, nacido en la Ciudad de México, que en
febrero de 2015 fue propuesto por Enrique Peña Nieto al Senado en una terna para
elegir a un ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (los otros
dos fueron Horacio Armando Hernández Orozco y Eduardo Tomás Medina Mora Icaza,
este último el ganador, como se planeaba). El 4 de noviembre de 2016, bajo el
poderío de Peña Nieto, pero ahora a propuesta de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, el Senado designó a siete nuevos magistrados del TEPJF, con
periodos escalonados en el cargo, entre ellos a Fuentes Barrera.
La elección
de esos impartidores de justicia pareció positiva al líder de la mesa directiva
del Senado, Pablo Escudero, del PVEM y yerno del priísta Manlio Fabio
Beltrones, y al presidente de la Comisión de Justicia, el panista Fernando
Yunes Márquez.
En cambio,
el entonces senador del PT, David Monreal, hermano de Ricardo y actualmente
funcionario del gobierno obradorista en temas de ganadería, dijo que en la
forma de negociación de los cargos en el Poder Judicial ya no se aprecia pudor
ni decoro (...) pareciera que en vez de mejorar los procesos de selección con
mecanismos transparentes y verdaderamente imparciales, se regresa a los tiempos
en los que las decisiones se tomaban desde Bucareli. Layda Sansores, entonces
senadora del PT y ahora alcaldesa en una demarcación dela Ciudad de México,
señaló que la designación de los magistrados se había regido bajo el principio
general de derecho: de cuotas y cuates, que se había dado un proceso
fraudulento, ilegal y dañino para el avance democrático y que pocos saben en
qué sótano, en qué cantina o en qué yate se tomaron las decisiones, pero es
claro que el tribunal quedó cooptado por la partidocracia
(https://bit.ly/2F4Pgir).
Fuentes
Barrera llegó a la presidencia del TEPJF el 23 de enero de 2019, ya con Andrés
Manuel López Obrador en el poder y con Julio Scherer Ibarra como consejero
jurídico de la Presidencia de la República. Junto con él llegó el magistrado
José Luis Vargas, Fuentes Barrera reventó la presidencia que ocupaba Janine
Madeline Otálora Malassis, acusada de realizar maniobras para aprobar el
triunfo de la panista Martha Érika Alonso como gobernadora de Puebla, quien
había muerto junto con su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, en un
accidente de helicóptero un mes menos un día atrás, el 24 de diciembre de 2018.
Con el sello
priísta de origen, pero también con disposición a acomodarse a nuevos poderes,
¿cuál será la postura de esa sala superior del TEPJF ante las controversias o
impugnaciones de México Libre y otros proyectos de partido? ¿Haber instalado a
Dulce María Sauri en la Cámara de Diputados ayudará a mantener el buen
entendimiento con el priísmo multifactorial? ¿El propio PAN está de acuerdo en
ajusticiar electoralmente a sus antiguos compañeros y presuntos competidores?
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