Con
información de José Antonio Román.
Presupuestos
menores a sus gastos, deudas que heredaron de otras administraciones, aumento
en las matrículas escolares hasta de ciento por ciento y uso de fondos para
fines ajenos a la academia y a la investigación propician que una decena de
universidades estatales enfrenten un fin de año crítico. Sus directivos
aseveran que no podrán pagar las próximas quincenas y prestaciones de fin de
año, o ninguna de las dos, aun cuando algunas de esas instituciones han
aplicado políticas de austeridad o de plano no enteran cuotas a organismos de
pensiones, vivienda y salud, y tampoco entregan al fisco los impuestos que
descuentan a sus trabajadores.
Las
dirigencias sindicales de personal académico y administrativo de al menos 22
universidades públicas estatales confirmaron ayer su participación en el paro
nacional de 12 horas que realizarán este miércoles en contra de las
“restricciones presupuestales” del actual gobierno a la educación superior y en
demanda de “apoyos extraordinarios” a nueve de estas instituciones que
enfrentan una grave crisis financiera.
Las
dirigencias sindicales agrupadas en la Confederación Nacional de Trabajadores
Universitarios (Contu) señalan que las nueve instituciones que están en
riesgo de no cubrir la nómina son las universidades autónomas de los estados de
México, Nayarit, Zacatecas, Guerrero, Sinaloa y Chiapas, además de las
universidades Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Autónoma Benito Juárez
de Oaxaca (Uabjo) y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.
Pedro
Martínez Arteaga, uno de los voceros de la Contu, dijo que a esa lista se
agregan las universidades de Chihuahua, Baja California y Coahuila.
Sólo la
Universidad Autónoma de Chihuahua adeuda al menos mil 93 millones de pesos a
Pensiones Civiles del Estado, porque cesó de pagar las cuotas patronales desde
2007, cuando dejó de recibir una aportación federal que cada año el presupuesto
asignaba como apoyo para solventar el gasto, informó el rector, Luis Alberto
Fierro.
El
funcionario consideró que esa deuda es “impagable”, pues ha crecido desde
2014 por una reforma legal que aumentó los montos de las cuotas patronales para
la seguridad social de catedráticos y empleados universitarios.
En la
misma situación se encuentra la Uabjo, cuya crisis financiera está llegando al
punto de ser insostenible, debido principalmente al sistema de jubilaciones,
que no ha sido actualizado, por lo que 30 por ciento del subsidio para 2019, que
fue de mil 51 millones 562 mil 556 pesos, se ha destinado al pago a jubilados.
Para el
rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Gustavo Urquiza
Beltrán, la solución es que el gobierno federal y el estatal aumenten el
presupuesto de cada universidad de acuerdo con el costo por estudiante. Con ese
incremento, consideró el rector, ninguna de las nueve universidades tendría
problemas económicos en los siguientes años.
Urquiza pidió
que se incremente la plantilla laboral porque, afirmó, desde hace siete años se
incrementó de 22 mil a 44 mil alumnos. La universidad de Morelos ha disminuido
su déficit histórico de mil 600 millones a 800 millones de pesos.
Datos de la
Universidad Autónoma de Sinaloa señalan que tiene un déficit de mil 700 millones
de pesos, la mayor parte correspondiente al pago a jubilados y pensionados.
“El nivel
medio superior no está reconocido como parte de la UAS y todo lo que se paga en
preparatoria se considera desvío de recursos. Tenemos 60 mil estudiantes en
preparatoria; cada año hay que demostrar que la UAS tiene preparatorias. Otro
problema es la jubilación dinámica: hay 5 mil ex trabajadores que cobran
pensión y reciben un monto que no se ha financiado”, explicó el rector.
La
Universidad Autónoma del Estado de México reportó que aun con las presiones
presupuestales, este año el programa de austeridad y contención del gasto ha
permitido el ahorro de unos 150 millones de pesos, lo que garantiza la
operación de la casa de estudios hasta finales de este año, a diferencia de lo
ocurrido en 2018.
La
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo sólo cuenta con recursos para
el pago de la primera quincena de octubre. “Estamos tratando de estirar los
recursos para cubrir la segunda quincena”, declaró el rector, Raúl Cárdenas
Navarro. Dijo que gracias al ahorro podrán cubrir más pagos de nómina que en
2018.
Varios
rectores informaron que la Secretaría de Educación Pública (SEP) les anunció la
semana pasada que solicitó a la de Hacienda y Crédito Público 2 mil 500
millones de pesos para la atención de los problemas estructurales de 10
universidades.
El
subsecretario de Educación Superior de la SEP, Luciano Concheiro, aseguró que
“están por resolverse” los apoyos extraordinarios a este grupo de
instituciones.
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