Darío Celis.
A dos años
de gobierno la 4T ha sido incompetente para implementar la larga lista de
proyectos de infraestructura que el país, ahora más que nunca por la pandemia,
necesita detonar.
Pero la
iniciativa privada, aglutinada en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) que
preside Carlos Salazar, ha sido igualmente miope por insistir en echar a andar
proyectos que no puede financiar la 4T.
Javier
Jiménez Espriú en la SCT, Rocío Nahle en Energía, Víctor Toledo, hasta hace
poco en Medio Ambiente, Manuel Bartlett en CFE, Octavio Romero en Pemex, Miguel
Torruco en Turismo, Blanca Jiménez en Conagua, son unos ineptos.
En 24 meses
no han podido o querido iniciar proyectos en energía, carreteras, ferroviario,
aeroportuario, transporte de pasajeros, comunicaciones, turismo, medio ambiente,
agua potable y saneamiento.
Es una
vergüenza que a dos años de que Andrés Manuel López Obrador haya entrado a
vivir a Palacio Nacional, de 168 proyectos identificados ninguno registre un
avance medianamente aceptable.
En oooootro
intento más, Arturo Herrera, Alfonso Romo y Carlos Salazar, le pondrán al
tabasqueño enfrente el mismo listado de proyectos que en dos años no se han
querido impulsar. A ver si los palomea.
En un
documento interno de trabajo de la Secretaría de Hacienda titulado 'Proyectos
de infraestructura financiados por capital privado', se reconoce que en estos
primeros dos años de gobierno de 168 proyectos 20 siguen en preparación, 22 en
análisis y 10 en proceso de autorización.
Sólo siete
proyectos están ya en ejecución, con todo y que los 168 representan inversiones
de capital por un billón 41 mil millones 74 mil pesos, o alrededor de 50 mil
millones de dólares. La razón de que sigan en la tubería es porque no hay
voluntad para sacarlos.
Pero también
quienes dirigen los destinos del CCE y del Consejo Mexicano de Negocios, éste
que preside Antonio del Valle Perochena, siguen fantaseando con que el gobierno
tiene dinero para financiar otros.
Y es que en
el largo listado de la presentación que circula desde la semana pasada, hay
muchos proyectos que siguen estando estructurados contractualmente de tal forma
que implican endeudamiento para el Estado.
La
iniciativa privada tendría que hacer una revisión de cuáles son los que pueden
volar sin recursos del gobierno y cuáles tienen que ser reestructurados para
que contablemente no sean registrados como deuda.
El documento
que le comento lo están moviendo tanto Herrera como el secretario de Relaciones
Exteriores, Marcelo Ebrard, quienes al interior del gabinete son los más
preocupados por la situación económica.
Los
empresarios están percibiendo un cambio de actitud: de suplicar que los
escuchen y ser ignorados, ahora están siendo llamados para revisar proyecto por
proyecto y sugerir cómo implementarlos.
Y no es para
menos, a Herrera y a Ebrard ya les asustó que 2020 cierre con una caída del PIB
que puede llegar a 12 por ciento y una pérdida superior a los 12 millones de
empleos, entre formales e informales.
Esos números
ponen a millones de mexicanos en la insolvencia total y a Morena y al gobierno
de López Obrador contra la pared, de cara a las elecciones de 2021.
Por eso la
premura que se percibe ya desde Palacio Nacional para retomar los dichosos
proyectos que ya todo mundo conoce y que el año pasado fueron desdeñados.
EN ABRIL
LE informé que dos jueces, uno federal y otro de la CDMX, prohibieron a Javier
Reyes de la Campa celebrar su asamblea de accionistas del Banco Accendo del 30
de abril, con la que concretaba la capitalización de Toka. Pues resulta que su
abogado, José Manuel Guillemot, aconsejó que se dejaran pasar estas dos
resoluciones -pero por el ‘arco del triunfo’- y celebraron su asamblea,
violando los mandatos judiciales. Para evitar que les pudieran hacer más
notificaciones, Accendo colocó un anuncio en la planta baja del edificio
corporativo de Paseo de la Reforma alegando el Covid-19 e informando de un
supuesto cierre temporal. Pero eso no detuvo al abogado de Moisés Cosío,
Fernando Elías Calles, ni al actuario del tribunal, quienes este viernes fueron
a verificar y cuál sería la sorpresa: ahí estaban todos los empleados
escondidos atrás de sus escritorios. Se les notificó una nueva orden del juez
Primero Civil de la CDMX que congela a Accendo Banco, le prohíbe realizar
cualquier acto corporativo y notifica a la Comisión Nacional Bancaria y de
Valores para su cumplimiento. El que se dice 'el banco fintech de México'
resultó muy primitivo. Vaya historia que ahora ya no pueden ignorar los pupilos
de Juan Pablo Graf.
TRAS 17
MESES finalmente el viernes salieron de concurso mercantil el consorcio M&G
Polímeros y M&G Holding, presididas por Luis Aperti. El grupo productor de
PET reestructuró alrededor de 900 millones de dólares, de los cuales 160
millones están contraídos con Alpek, que dirige José de Jesús Valdez, y 290
millones con el Bancomext, dirigido por Carlos Noriega, que son los garantizados.
Hay otro grupo de acreedores comunes que tienen la opción de convertir su deuda
en 95 por ciento de las acciones. Apunte principalmente a Banorte de Carlos
Hank, HSBC de Jorge Arce, Multiva de Olegario Vázquez Aldir y Santander de
Héctor Grisi. Estos fueron representados por Deloitte que lleva Francisco Pérez
Cisneros, White & Case de Ismael Reyes Retana, Martínez Algaba de Roberto
Martínez y Del Castillo-Castro de Fernando del Castillo. M&G Polímeros
estuvo asesorado por Rothschild, que encabeza Victor Leclercq, y por Alejandro
Sainz del bufete Cervantes Sainz.
CARLOS
SLIM Y DAVID Martínez tienen un problema grande en Argentina. Resulta que con
el pretexto del Covid-19 el presidente de ese país, Alberto Fernández, publicó
a finales de agosto el llamado 'Decreto de Necesidad y Urgencia 690/20', el
cual determina que los servicios de las tecnologías de la información y las
comunicaciones serán considerados servicios públicos esenciales y estratégicos
en competencia. El amague del control de precios abarca a la telefonía fija y
móvil, el internet y la televisión de paga y significa una amenaza a la calidad
de los servicios que actualmente ofrecen en ese país Slim, vía América Móvil, y
Martínez, a través de Cablevisión y Telecom, de las que es el principal
accionista.
CINÉPOLIS,
LA OTRA gran cadena de cines, también ya inició un proceso de reestructuración
financiera. La compañía que preside Alejandro Ramírez, al igual que su similar
Cinemex, la de Germán Larrea, está queriendo solicitar un stand-still a sus
acreedores. Citibanamex, que comanda Manuel Romo, y el HSBC, que capitanea
Jorge Arce, están liderando el comité que busca sentar las bases de la ruta a
seguir en lo que sería un procedimiento ordenado para reestructurar deudas del
grupo. A finales de febrero Cinépolis despidió a 300 personas, 200 de su
corporativo de Morelia, Michoacán, y 100 de la CDMX.
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