Julio Astillero.
La Comisión
de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Nacional Electoral (INE)
dictaminó ayer que cinco organizaciones en busca de registro como partido
político nacional deben quedar fuera y que en la final, a decidir hoy en sesión
de Consejo General, participen México Libre, impulsado y liderado por Felipe
Calderón Hinojosa y Margarita Zavala, y el evangelista Partido Encuentro
Solidario (antes, Social), aspirante a una resurrección electoral.
Resulta
alentador que en la citada comisión se haya frenado el intento de contar con
partido político de personajes como Elba Esther Gordillo (que llegó al descaro
de colocar a su yerno, Fernando González, como dirigente de las Redes Sociales
Progresistas, desplazando a Juan Iván Peña Néder), Pedro Haces (sindicalista de
la vieja escuela priísta, que ahora se ha colocado etiqueta 4T) y el grupo que
actualmente controla el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación y
pretendió revivir el esquema del Partido Nueva Alianza (Panal). En estos casos
fue detectado el estilo clásico del sindicalismo manipulador, simulador y
financiador de proyectos políticos para sus grupos directivos.
Otros dos
pretendientes de registro recibieron similar rechazo en la comisión mencionada.
No pasaron las propuestas relacionadas con César Augusto Santiago, alguien que
hizo larga carrera en el PRI, siempre identificado con las operaciones
electorales, y de Manuel Espino, quien fue presidente del comité nacional del
PAN con Vicente Fox en Los Pinos y que ha levantado el brazo como triunfadores
a Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y, ahora, a Andrés Manuel López Obrador,
quien lo colocó en un cargo policiaco.
A la vista
de los criterios excluyentes que ayer se aplicaron en la citada comisión
dictaminadora a las mencionadas cinco organizaciones aspirantes al registro
como partidos políticos, es de considerarse que deberían extenderse hoy, en la
sesión del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), a los dos
finalistas que suman características negativas, el presunto Partido Encuentro
Solidario (antes, Social en lugar de Solidario) y, en particular, el proyecto
denominado México Libre, encabezado e impulsado por Felipe Calderón Hinojosa y
Margarita Zavala.
La dilatada
historia de falsificaciones y trampas en el historial político de Calderón
Hinojosa y Zavala debería ser motivo suficiente para una revisión acuciosa de
los puntos críticos en estos procesos de construcción de aspirantes a nuevos
partidos, como la participación de entes o personas prohibidas, la validación
de afiliaciones y asambleas, así como los resultados de la fiscalización
(referencias citadas por el propio INE en su boletín de prensa de ayer,
https://bit.ly/2QVk6MR, en el que, además, se agrega como sumario que parecería
adelantar una votación a favor de México Libre y PES: Si hay nuevos partidos
políticos es porque así lo decidió la ciudadanía).
Es conocida
la información que involucra a Calderón Hinojosa en expedientes judiciales. En
Estados Unidos, por cuanto a su poderoso jefe policiaco, Genaro García Luna,
que durante todo el sexenio oscuro (2006-2012) fue secretario de Seguridad
Pública. Ante la Corte Penal Internacional tiene dos solicitudes de acción
penal en su contra: una, acusado de genocidio; otra, por crímenes de lesa
humanidad cometidos entre 2006 y 2007 contra el movimiento social surgido en
Oaxaca. Y en México se le ha mencionado como parte del entramado corrupto de
Etileno XXI.
Pero,
además, el proceso de construcción del citado México Libre estuvo
constantemente salpicado de acusaciones de manipulaciones, compra de
asistencias y financiamiento irregular. Hoy, el INE está ante su prueba de
fuego: apegarse a un letrismo leguleyo que permita a Calderón y Zavala contar
con su partido, o rechazar a todos los solicitantes por evidentes anomalías
múltiples.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.