Cinco días después de que fue
exhibido en un video saliendo por la puerta trasera de la enfermería de la
Fiscalía duranguense, ataviado únicamente con una bata, el delegado de la
Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Durango, Eduardo Bailey,
ofreció hoy una rueda de prensa con un amparo en la mano para dar su versión de
lo sucedido.
De entrada, negó ser prófugo de la justicia y aseguró
que padece de hipertensión, causa por la que fue trasladado al hospital luego
de haber sido llevado a la Fiscalía General de Durango.
“Yo estaba bajo objeto de mis
medicamentos y no encontraba mi ropa, por lo que se decidió que saliera en ese
momento” del
hospital, dijo, e indicó que no hubo fuga porque no se cumplieron los preceptos
para que eso ocurriera y “la detención
se hizo el fin de semana largo con toda la intención de que yo no pudiera
tramitar un amparo”.
Ya con el amparo en la mano, Bailey
dijo que sus abogados le informaron que la detención de la que había sido
objeto estaba fuera de la ley.
Refirió que
cada fin de semana va a Nuevo León, por lo que se dijo extrañado de que nadie
de ese gobierno haya ido a Durango a intentar detenerlo.
“Esta es la
primera vez que se me involucra en hechos delictivos, en 35 años de carrera
política”, añadió.
Además
aseguró que no tiene cuentas bancarias en ninguna parte del mundo y que es un
hombre “limpio y honesto”.
“Tengo una
casa que no he acabado de pagar, tengo un par de terrenitos en fincas rústicas.
No tengo prestanombres”, afirmó.
Incluso, aseguró que sigue siendo el
delegado de la SCT en Durango y acusó que su caso “es una cortina de humo para
desviar la atención de los verdaderos culpables. Soy un chivo expiatorio de
Jaime Rodríguez, El Bronco, que me quiere como trofeo”.
El sábado
pasado circularon en internet una serie de fotografías y videograbaciones que
captaron cuando el político, acusado de defraudar 359 millones de pesos al
sistema de seguridad social de los burócratas nuevoleoneses, primero ingresa en
camilla al área de atención médica del recinto judicial Durango, y luego huye,
auxiliado por varias personas.
Quien fuera dirigente estatal del PRI
de Nuevo León fue detenido el viernes 28 de abril en Durango, donde se
desempeña como delegado federal, por malversación de recursos de la época en
que fue director del sistema Isssteleón, entre el 2006 y 2007, en la
administración estatal de Natividad González Parás.
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