Jesusa
Cervantes.
Rosario Brindis Álvarez, la titular de
la Unidad de Enlace Legislativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) acusada de
gestionar y facilitar el proceso de adjudicación directa para que una empresa
representada por su cónyuge se quedara con un contrato de 567.5 millones de
pesos, no es la única señalada como probable integrante de una red de
corrupción.
Desde el 17
de febrero pasado la Secretaría de la Función Pública (SFP) indaga a otros
altos funcionarios de Pemex Exploración y Producción (PEP) y, conforme avancen
las indagatorias, la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes (SCT) tendría que explicar por qué, pese a que el
millonario contrato venció en diciembre pasado, la plataforma rentada aún está
en aguas nacionales.
Ese
semanario reveló cómo se orquestó la operación y presentó 15 documentos oficiales que muestran a detalle
cómo se configuró un procedimiento a modo que pasó de ser una licitación
internacional a una adjudicación directa del millonario contrato (Proceso
2113).
Quien denunció el caso ante la SFP
dijo a la reportera que es muy probable que Pemex haya realizado una
“extensión” del contrato ilegal. Incluso, sostuvo, es
común que se haga eso con el argumento de que lanzar una nueva licitación
retrasaría los trabajos de la empresa.
El caso,
denunciado ante la SFP el pasado 9 de febrero, llegó al Poder Legislativo el 3
de mayo, cuando la diputada Rocío Nahle,
de Morena, pidió la intervención de la Procuraduría General de la República
(PGR), la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y del director de Pemex,
este último para que suspendiera a Brindis Álvarez mientras se realiza la
indagatoria.
Dos semanas
después, el PRI, el PVEM y el PAN
diluyeron la demanda, de la que sólo quedó una simple petición a la SFP para
que informe sobre el progreso de la indagatoria.
Entre tanto,
Pemex paseó a legisladores por algunas
plataformas marinas. Contra toda costumbre, incluso acudieron a esas visitas el
repartidor de hidrocarburos y dinero a los estados, Luis Alberto Martínez
Bravo, gerente de Desarrollo Social de la petrolera; René Curiel Obscura, jefe
de la oficina del director de Pemex y su máximo representante, así como la
propia Rosario Brindis Álvarez.
La principal invitada era la
denunciante del posible tráfico de influencias, la diputada Rocío Nahle, quien
primero aceptó pero finalmente no acudió porque, como comentó a Proceso, “sería
incongruente, ya que estoy acusando a Brindis Álvarez de corrupción”.
A pesar de
los acuerdos entre el PRI, el PAN y el
PVEM, no pudieron evitar que la ASF asumiera la tarea de investigar el caso,
según la documentación que obtuvo este semanario.
NUEVAS
IRREGULARIDADES.
Antes de que se lanzara la licitación
internacional del “paquete K” de Pemex-PEP y que finalmente fue “adjudicación
directa”, Alberto Ríos Treviño (esposo de Brindis Álvarez) conocía con detalle
las necesidades de Pemex.
Así consta
en el oficio del 27 de noviembre de 2014 que
envió al subdirector de Mantenimiento y Logística de Exploración y Producción,
José Guadalupe de la Garza Saldívar, donde le habla de “la disponibilidad” de
dos plataformas por parte del consorcio de empresas que representa, una de las
cuales sería beneficiada con la adjudicada directa: Strategic Excellence.
El contrato
se celebró el 30 de diciembre de 2015 con Delta Al Muhitat Shipping de México,
S. de R.L. de C.V., por 567.5 millones de pesos y un periodo de nueve meses:
del 29 de marzo al 22 de diciembre de 2016, según informa PEP en su portal de
obligaciones de transparencia.
Las irregularidades de la citada
adjudicación iniciaron cuando México, a través de la SCT, permitió el ingreso
de la plataforma extranjera en aguas nacionales.
En primer término se entregó el
permiso cuatro meses después de que la plataforma de Strategic Excellence ya
operaba en aguas nacionales y con un vencimiento antes de que concluyera el
contrato, según la
Coordinación General de Puertos y Marina Mercante de la propia SCT.
La autorización para permanecer en
aguas de jurisdicción nacional se otorgó bajo el folio APAJN/081/2016, vigente
del “16 de julio al 16 de octubre de 2016”.
Cinco meses después de que concluyó
oficialmente el contrato y a siete de que venció el permiso para permanecer en
aguas nacionales, la plataforma que llegó de los Emiratos Árabes Unidos y cuya
bandera es de la República de Vanuatú, se encuentra todavía en México.
Esto se comprobó mediante el buscador
Marine Traffic, que da muestra en tiempo real de la ubicación de las
embarcaciones en todo el mundo. Strategic Excellence está en la Sonda de
Campeche, a una hora y 29 minutos de tierra firme. Proceso consultó el reporte
“vigente” de Puertos y Marina Mercante de la SCT y ahí dicha plataforma no figura, sólo aparece reportada con un permiso
de julio a octubre de 2016.
Al consultar
a quienes interpusieron la denuncia contra Brindis Álvarez, explicaron que Pemex suele extender el
contrato cuando se requiere el servicio a fin de evitar que una nueva
licitación provoque retrasos en sus operaciones.
En ese caso
Strategic Excellence, representada por el cónyuge de la titular de Enlace
Legislativo de Pemex, habría obtenido un
pago adicional de 315.17 millones de pesos por el mes de mayo, si se toma en
cuenta que el contrato oficial fue por nueve meses y 567.5 millones.
Existen otras irregularidades
respecto a la renta de esa plataforma. De acuerdo con la documentación obtenida por Proceso, el contrato para la renta de la plataforma
se entregó a Delta Al Muhitat Shipping de México y el permiso para el ingreso a
aguas nacionales se dio a nombre de Proyectos y Cimentaciones Industriales,
pero se establece que la plataforma fue adquirida por la empresa Ocean Marine.
Incluso se
establece el 13 de abril de 2016 como “fecha de negociación” entre el comprador
Ocean Marine y el proveedor Delta Al Muhitat Shipping de México. El valor en libros de la plataforma que
establece Delta Al Muhitar es de 49 millones 600 mil dólares.
Ocean Marine
es una empresa radicada en Campeche. Mayra Jaber Ortiz y María Elena Juárez
Gómez la constituyeron el 9 de enero de 2004 bajo el nombre de Biconsa, S.A. de
C.V., y la vendieron el 12 de diciembre de 2006 a José Luis y José Antonio
Zavala Solís. Éstos le cambiaron la razón social el 27 de abril de 2015 a Ocean
Marine, S.A. de C.V., según el portal de la Secretaría de Economía.
Tanto Ocean
Marine como Proyectos y Cimentaciones Industriales son asiduas concursantes en
las licitaciones de PEP. La segunda tiene por lo menos 32 contratos por el
mismo servicio para el cual se contrató a Delta Al Muhitat, según el ya citado
portal de obligaciones de transparencia.
OPERACIÓN DE
ENCUBRIMIENTO.
El 3 de mayo la diputada Rocío Nahle presentó ante la
Comisión Permanente una denuncia por las irregularidades de la renta de la
plataforma, señalando la probable responsabilidad de Brindis Álvarez por
influir para que las empresas representadas por su cónyuge se quedaran con el
contrato de 567.5 millones de pesos.
El mismo día
Nahle presentó un punto de acuerdo en el
que se demandaba que Brindis Álvarez fuera separada de su cargo en tanto se
hacían las indagaciones, que la PGR indagara el caso, que la ASF revisara la
legalidad del contrato y la SCT detallara cómo y hasta cuándo se autorizó la permanencia
en aguas nacionales de la plataforma Strategic Excellence con bandera de la
República de Vanuatú.
Pemex
reaccionó. Para la siguiente semana organizó una visita a plataformas
petroleras en Campeche. Invitó especialmente a Nahle y a 13 diputados del PRI,
el PAN y el PVEM que forman parte de la Comisión de Energía. Nahle confirmó su
asistencia, pero no fue ni avisó de la cancelación.
El periódico local Por Esto encabezó
la nota sobre dicha visita: “Pemex, saturado de payasos turísticos”. Asistieron
funcionarios que acostumbran evadir a los legisladores, quienes podrían
solicitarles apoyo para resolver asuntos energéticos.
En la lista
oficial de visitantes que tiene este semanario figura también Brindis Álvarez.
Aunque sus allegados relataron que evita esos encuentros, en esa ocasión hasta
se tomó fotografías con los asistentes.
Otro
visitante clave fue Luis Alberto Martínez Bravo, quien asumió el cargo de
gerente de Desarrollo Social con la llegada de José Antonio González Anaya a la
dirección de Pemex y ahora maneja la bolsa de dinero e hidrocarburos que se
“donan” a municipios y estados, y que muchas veces son gestionados por
diputados federales.
Para
enfatizar la buena disposición de Pemex hacia los legisladores, a la visita del
8 de mayo acudieron al paseo conjunto el jefe de la oficina de la Dirección
General, René Curiel Obscura, y el director jurídico de la petrolera, Jorge Kim
Villatoro.
El PRI y el PAN se encargaron de
operar desde el Poder Legislativo. Empleados de Pemex señalan que Curiel
Obscura tomó en sus manos el caso del punto de acuerdo propuesto por la
diputada Nahle. Le dijo a Brindis Álvarez: “Yo mando gente al a cámara para
manejar esto”.
Trabajadores
de la empresa que piden el anonimato por temor a represalias comentaron: “En Pemex pensaban que podía aprobarse tal
cual el punto de acuerdo, de ser así se esperaba la renuncia de Brindis
Álvarez”.
En el Senado
de la República, donde se negociaba el punto de acuerdo, el PRI tenía una pieza
fuerte: Emilio Gamboa Patrón, coordinador de la bancada. Curiel Obscura y
Gamboa Patrón fueron muy cercanos en 2006; y según los trabajadores de Pemex
consultados, hoy mantienen esa buena comunicación los secretarios particulares
de ambos: Víctor Manuel Terán y Juan José Lecanda.
El presidente de la comisión en que
recayó la discusión del punto de acuerdo es el panista Ernesto Cordero, quien
como funcionario federal tuvo en su equipo de trabajo a Carlos Alberto Treviño
Medina, hoy coordinador de Procura y Abastecimiento para Exploración y
Producción en Pemex.
Durante la
votación pública del punto de acuerdo, el 16 de mayo, una de las opositoras al mismo y defensora de Brindis Álvarez fue la
senadora priista Diva Gastélum, quien dijo: “Los legisladores no son Ministerio
Público, y como la denuncia no ha sido resuelta, es propicio sólo solicitar el
informe a la SFP”.
La presencia de Gastélum sorprendió,
pues no forma parte de la comisión, pero se atribuyó a que conocía el tema pues
su hijo, Sergio Romero Gastélum, trabajó en licitaciones y adjudicación de
contratos de marzo de 2013 a diciembre de 2014.
Al igual que la senadora, el diputado
Vidal Llerenas no forma parte de la comisión y acudió a respaldar el punto de
acuerdo en los términos en que lo presentó su compañera de partido, Rocío
Nahle.
Finalmente, con 13 votos a favor de
PRI, PAN y PVEM y tres en contra de Morena y PRD, se aprobó únicamente pedir
información a la SFP del estado que guarda la indagatoria y que la haga llegar
en los próximos 15 días.
Mientras en el Poder Legislativo y en
Pemex se operaba para que la ASF, PGR y SCT no intervinieran, en la SFP la
denuncia se abría paso. El 17 de febrero se informó a los denunciantes: “Se
ordenó el inicio de las investigaciones de los servidores públicos de PEP” y se
exigió al Área de Quejas de Pemex que “determine lo que en derecho proceda”
respecto a Brindis Álvarez.
El pasado viernes 12 dicha área
conminó por escrito a los denunciantes a revelar cómo se enteraron de las
irregularidades y delatar a quienes se percataron de las mismas.
Les pidió
informar “circunstancia de modo, tiempo
y lugar, de los hechos señalados, es decir, precisando, cómo, cuándo y dónde
sucedieron los hechos; remita el material probatorio que pudiera tener en su
poder; señale si tiene testigos de los hechos denunciados, por lo que en caso
de contar con testigos de los hechos, indique el nombre completo de los mismos,
su área de adscripción, precisando el evento del que fueron testigos”.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.