Sergio Rivera Hernández, defensor de
derechos humanos desaparecido en Puebla desde el pasado 23 de agosto, mantenía
una denuncia abierta en contra de militantes del Partido de la Revolución
Democrática (PRD), quienes dos meses antes de ser privado ilegalmente de la
libertad ya lo habían emboscado, golpeado y amenazado de muerte, por encabezar
la oposición popular al proyecto hidroeléctrico “Coyolapa-Atlzalá”.
Sergio Rivera, de origen nahua, es
integrante del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ) y desapareció tras
salir de su casa, en el municipio de Coyolapa, rumbo a una papelería ubicada a
20 minutos de distancia.
Por denuncia
de sus propios vecinos, se sabe que una
hora después de que Sergio salió de su vivienda, el poblado de Coyolapa fue
surcado a alta velocidad por una furgoneta blanca, que provenía del camino por
el que Sergio Rivera había partido, situación que alertó a los pobladores, que
salieron en busca del defensor de derechos humanos, sin éxito: sólo encontraron
su motocicleta abandonada junto a la terracería.
El proyecto
hidroeléctrico “Coyolapa-Atlzalá”, contra
el que luchan Sergio Rivera y su comunidad, fue impulsado durante el actual
sexenio por la Secretaría de Energía de la administración federal, en conjunto
con la empresa Minera Autlán, el gobierno estatal (encabezado por el PAN), y a
nivel municipal por el Partido de la Revolución Democrática.
El proyecto,
sin embargo, está detenido desde hace
dos años, por falta de consulta a las comunidades indígenas asentadas en la
zona.
Tal como
consta en el acta ministerial emitida el pasado 29 de junio por la Fiscalía
General del Estado de Puebla, Sergio
Rivera acudió en esa fecha ante el Ministerio Público para denunciar que un día
antes fue emboscado por 20 perredistas, encabezados por su dirigente local,
Zaire Montalvo Avendaño, que en ese momento era candidato de la coalición
PAN-PRD-MC a una regiduría del ayuntamiento de Zoquitlán, y por el militante
Victorino Téllez.
El ataque, señala la denuncia (de la
que Animal Político posee copia) fue perpetrado alrededor de las 19:00 horas,
cuando Sergio, un primo y un compañero de trabajo volvían a su comunidad a
bordo de un auto Ford Fiesta, luego de realizar la compostura a un vehículo particular,
ya que se ganan la vida como mecánicos automotrices.
Según la
denuncia, ese grupo de personas les cerró el paso, para obligarlos a detener la
marcha en medio de la sierra, y luego los rodeó.
“El sujeto que se acerca hacia mi
lado –señala la denuncia de Sergio Rivera– saca de su cintura una pistola
escuadra, cromada, me apunta y me dice ‘bájate, te vamos a hacer una revisión’,
y al bajarme del vehículo me apunta en la nuca con el arma”.
Al mismo
tiempo, otra persona armada obligó al
conductor del auto (de nombre Hugo Alba Cortés) a descender e hincarse en el
suelo, donde fue golpeado en la nuca con la cacha de un arma.
“Hugo estaba sangrando de la nuca –narró
Sergio, en su denuncia–. Yo le dije al sujeto que tenía a Hugo que ya me lo iba
a llevar al hospital. Hugo se quería ir conmigo, pero no lo dejaron. Se
acercaron el señor Zaire Montalvo Avendaño y su hermano Caín, impidiendo que yo
me llevara a Hugo”.
Según la denuncia del defensor de
derechos humanos desaparecido desde la semana pasada, el dirigente perredista
que conducía la emboscada perpetrada en junio, Zaire Montalvo, “tocándome la
cara me dijo: ‘tú, pendejo, qué andas calentando la verga’ (…) me dijo que me
alineara a su partido, el PRD, y que lo apoyara o que, si no, me mandaba matar”, todo esto, siempre con el cañón de
una pistola presionando su cabeza.
Tal como
señala la denuncia, Sergio logró abordar
de nuevo el vehículo del que los habían obligado a bajar (en cuyo interior
permanecía su primo), ponerlo en marcha y huir, para denunciar el rapto de su
compañero Hugo, a quien los captores liberaron hasta el día siguiente.
Al interponer su denuncia, en junio
pasado, el defensor de derechos humanos Sergio Rivera destacó que a “Zaire
Montalvo Avendaño y Victorino Téllez los hago responsables de lo que me llegue
a pasar, porque yo no tengo problemas con nadie”.
En su
denuncia, Sergio subrayó que “esta
represión la tengo desde hace aproximadamente un año con ocho meses, porque
represento a las comunidades de Oztopulco, Pozotitla y Coyolapa, ya que en
estas comunidades se unen dos ríos, donde quieren construir una hidroeléctrica
(…) Dicho proyecto es de la empresa denominada Minera Autlán, y esa obra no
beneficia al pueblo, sólo va a beneficiar a la empresa antes citada”.
Cinco días después de que esta
denuncia fue presentada, el dirigente local y candidato perredista Zaire
Montalvo Avendaño fue derrotado durante la jornada electoral en el municipio de
Zoquitlán, junto con todos los candidatos de la alianza PAN-PRD-MC.
Menos de dos meses después de dicha
derrota, el defensor de derechos humanos Sergio Rivera desapareció.
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