En su primera visita a Nuevo León
como presidente electo, Andrés Manuel López Obrador tuvo
un encuentro terso con los empresarios, a los que les ofreció seguridad,
respaldo, jubilación de gasolinazos, simplificación tramitaría y hasta el
anuncio de colocar a una regia como titular del Sistema de Administración
Tributaria (SAT).
“Los voy a dejar un poco en suspenso:
va a ser una mujer la directora del SAT y va a ser de Nuevo León”, dijo, reservándose el nombre de la
encargada de la recaudación en el país.
A la que sí mencionó fue a Graciela
Márquez, presente en el evento, quien dijo será la próxima secretaría de
Economía del gobierno federal y quien despachará desde una oficina instalada en
la capital regiomontana.
En presencia
de unos mil 400 ciudadanos y empresarios convocados por la Cámara de la
Industria de la Transformación, en Cintermex, el tabasqueño recordó que el jefe de la Oficina Ejecutiva de la
Presidencia, será un regiomontano Alfonso Romo.
“En respuesta a esta petición de
ustedes de apoyar a las pequeñas y medianas empresas, aquí en Monterrey estará
la sede de la Secretaría de Economía (SE), del gobierno federal. Aquí está la
próxima secretaria, Graciela Márquez y se va a atender todo lo que tiene que
ver con Economía pero, como ustedes mismos lo están planteando, se le tiene que
dar prioridad a pequeñas y medianas empresas”, dijo entre aplausos.
Los
planteamientos.
El
presidente electo sostuvo que desde
ahora ya comenzó a trabajar para los próximos seis años, y para eso ha
designado a los integrantes de su gabinete, que preparan los planes para llegar
al 1 de diciembre, día en que rendirá protesta, con trabajo ya avanzado, lo que
representa una preparación sin precedentes en la historia de las transiciones
en México.
Explicó a los capitanes y
emprendedores reunidos, las tareas que emprenden él y su equipo de trabajo:
ajustar el marco legal para que se puedan concretar las reformas que propone;
elaborar la Ley de Ingresos para crear un estado esbelto, sin el incremento de
impuestos ni la creación de otros nuevos. Con ello, aseguró que no habrá
gasolinazos.
Añadió: la simplificación tramitaría será elemento
básico de su gobierno, y el ciudadano ya no será visto como delincuente evasor,
sino como contribuyente.
Para ello, planteó la desaparición del esquema de
fiscalización a contribuyentes que opera actualmente en México, y dijo que
presentará una reforma fiscal que se basará en la confianza a los propios
contribuyentes e incluirá revisiones a las declaraciones mediante sorteo.
Así lo
explicó: “Ya no hablar de impuestos,
hablar de contribución y que todos cumplamos con nuestras responsabilidades.
“¿A qué grado quiero plantear esto en
su momento? que cada ciudadano mexicano tengamos que hacer una manifestación
anual y decir: ‘en uso de mis facultades, bajo protesta de decir verdad, doy a
conocer que tuve ingresos por una determinada cantidad y de acuerdo con una
fórmula sencilla me corresponde contribuir con tanto’.
“Y con esa manifestación confiar en
los ciudadanos, no tener un aparato de fiscalización para andar haciendo
auditorías y no perseguir a nadie y ¿cómo tener un mecanismo de evaluación?: mediante un sorteo”.
También dijo que se están creando las bases para la
licitación de obras para incentivar el gasto público en los primeros días del
gobierno, con la creación del Tren Maya, la renovación de seis refinerías y la
creación de otra, para que México genere su propia gasolina y no dependa del
extranjero.
Consideró que habrá una atención
inmediata a los más necesitados con apoyos a adultos mayores, becas para
jóvenes y capacitación pagada a quienes se estrenan en el mercado laboral; y
como última tarea explicó que garantizará la seguridad de todos los mexicanos.
Por ello, señaló que los 240 mil elementos del
Ejército y los 40 mil marinos dejarán su labor tradicional como defensores de
la nación y se transformarán en elementos que efectuarán trabajo de seguridad,
para combatir los delitos del fuero común como robo, extorsión y secuestro.
“Empezaremos a reconvertir estas
instituciones, y que de defensa nacional sean para la seguridad interior, la
seguridad pública. No tenemos amenaza de ninguna potencia extranjera y en caso
de que sucediera una situación de ese tipo, que no lo creemos ni lo deseamos,
defenderíamos a nuestra patria todos los mexicanos, como siempre ha sido”, expuso.
Aseguró que no es tiempo de que las
Fuerzas Armadas regresen a los cuarteles, por lo que seguirán en la calle con
una mejor coordinación de un mando único, sin entrar en detalles de la labor de
este comando central.
También dijo que la nueva era de prosperidad en
México se basará en la confianza en la gente, por lo que ya no existirán los
inspectores federales, que en lugar de hacer revisiones únicamente se dedicaban
a extorsionar, como lo comprobó cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de
México.
Al finalizar
su presentación, llamó a la conciliación
con los empresarios, pues si bien hubo “diferencias” en la campaña, es momento
de armonizar proyectos y colaborar.
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