Por Dulce
Olvera.
Un
corazón con la frase “seis lindos meses” y “eres mi universo” se ven en la obra
negra abandonada de 47 millones de pesos “desperdiciados”. En 2015, cuando el
priista Eruviel Ávila Villegas era Gobernador, se proyectó construir una Planta
de Tratamiento de Aguas Residuales en el municipio rural Temamatla, Estado de
México. Se canceló sin explicación clara. Sin lluvia suficiente, derivado de la
crisis climática, los 108 ejidatarios deben regar los cultivos en 200 hectáreas
con agua contaminada.
“Hubo
pérdidas porque ve que no llovió. Si llovió en dos ocasiones fue mucho. Y pues,
si hubiera estado esto en función, hubiéramos salvado algo. Todo eso –señala
las hectáreas de campo– está para siembra, y se perdió. No hubo maíz, frijol,
hubo sequía, ¡chihuahua!”, dijo Sabino Ortiz, Tesorero del Comisariado Ejidal, quien comentó que
“está mal” usar aguas negras porque puede provocar enfermedades.
A lado
del “elefante blanco”, dos ejidatarios recogían la cosecha de hortalizas,
regadas con agua negra de la laguna detrás del edificio.
Alrededor de
la zona de Chalco, en la comunidad de San Pablo Atlazalpan y San Mateo
Huitzilzingo, también se repiten las irregularidades en la entrega de las
plantas tratadoras que permitirían sanear el agua residual de uso doméstico
descargada en el río Amecameca, donde hace medio siglo se podía nadar y lavar
ropa, pero se convirtió en un canal de aguas negras. Las garzas blancas aún lo
sobrevuelan.
La
organización ControlaTuGobierno presentó una denuncia ciudadana para que la
Auditoría Superior de la Federación (ASF) detecte si hubo corrupción en el caso
de Huitzilzingo y audite los otros casos.
“Decían
que íbamos a tener un beneficio para el ejido cuando estuviera terminada, pero
no hicieron entrega de nada. Se han robado láminas y materiales, porque dejaron
abandonado. Hay una empresa responsable de todos estos robos”, afirmó Carlos Sabines, presidente
del Comisariado Ejidal de Temamatla.
“Si esta
Planta Tratadora trabajara, también nos llevaríamos unas redes de agua para el
pueblo, a las escuelas, a los jardines. Ya no usaríamos tanto el agua potable
que aquí está bien escasa. Echan andar el pozo solo una vez por semana. No
puedo creer que el Gobierno derrochara tanto dinero, fue tirado a la basura,
mucha corrupción”,
acusó parado frente a la obra gris e invadida por hierba.
El 29 de
mayo de 2015, durante la administración del priista Eruviel Ávila Villegas,
la Comisión de Aguas del Estado de México (CAEM) contrató a VALSI
Infraestructura para construir la Planta de Tratamiento para un plazo de
ejecución en 190 días, por 29 millones 390 mil pesos de recursos federales y
estatales, documenta ControlaTuGobierno. Se inició sobre una antigua laguna de
oxidación en los límites entre Temamatla y Chalco.
“La
abandonaron, se fueron, se ve que desviaron”, dijo Sabino, quien pide que “caigan los corruptos” y
entreguen la Planta al municipio de 11 mil habitantes.
Los otros
cuatro contratos que suman los más de 47 millones de recursos estatales y
federales, provenientes del Programa de Tratamiento de Aguas Residuales 2015,
son el otorgado el 18 de julio de 2014 a Grupo Arquitec RS de Morelos para la
primera etapa de la construcción de colectores por 7 millones 886 mil pesos; el
3 de marzo de 2015 para la segunda etapa por 9 millones 173 mil pesos; el 17 de
julio de 2015 para Grupo Enriquez Soluciones Ambientales y Desarrollo
Empresarial para el estudio ambiental por 997 mil pesos; y el 20 de julio de
2015 para ESGON de México para el estudio socioeconómico por 349 mil 191 pesos,
ha documentado ControlaTuGobierno a través de solicitudes de transparencia.
Elvia Arzate
Estrada, coordinadora de Proyectos en ControlaTuGobierno, compartió en
entrevista que no ha sido fácil obtener la información, ya que se las han
negado (desconocen si es porque no quieren o no la tienen), por lo que la han
“peleado” con recursos de revisión.
“Se
canceló la obra y no tenemos información de cuál fue el motivo. Únicamente
pudimos obtener un oficio donde se daba por cancelada”, afirmó.
La
Comisión de Aguas del Estado de México (CAEM) debe ser la encargada de iniciar
un nuevo proyecto y entregarlo funcionando.
“El
cambio climático ha afectado directamente a los campesinos, porque su sistema
de riego es por temporal de lluvias. Pero no ha llovido tanto en el año y sus
cosechas se han perdido. Ellos requerían de agua tratada para poder continuar
con el proceso de cultivo”, dijo Arzate.
“QUE NUESTRO
CAMPO SIGA FLORECIENDO”
A la
entrada del pueblo originario San Pablo Atlazalpan, Chalco, se encuentra una forrajera,
donde venden maíz y alfalfa para el alimento del ganado. Este año no ha llovido
y, ante la falta de entrega de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de
22 millones 617 mil pesos, han perdido cosechas del maíz nativo y frijol.
En la
comunidad de 20 mil habitantes tienen un Comité de administración del agua
autónomo denominado Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, cuya dirección se
elige en asamblea cada tres años.
Julio
García, del Colectivo Consejo Comunitario Atlazalpan, destacó que en este
ciclo agrícola perdieron un 90 por ciento de su producción por la sequía,
porque es de temporal de lluvias. Los terrenos muestran maizales secos, sólo
para alimentar a los animales.
“A eso se
le llama calentamiento global”, dijo. “Atlazalpan tiene cerca de 500 hectáreas
de producción agrícola. El maíz nativo tiene una gran importancia para la
diversidad, pero debido a la mala aplicación de las políticas se está
perdiendo. Estamos exigiendo que esto (la planta) sea destinado para nuestra
producción agrícola, porque tenemos ese derecho. Haremos lo posible porque
nuestro campo siga floreciendo”, afirmó porque, dijo, no quiere migrar a la ciudad, sino
conservar sus cultivos.
El
comunitario Vicente García acusó que la planta se las prometió desde 2015,
“pero ya estamos casi en 2020 y no hemos visto ningún avance”, por lo que el
Comité de administración de la comunidad propuso continuar la obra, pero la
Comisión de Agua del Estado de México (CAEM) se los negó a pesar de que el
predio es comunitario.
“Sentimos
que al gobierno municipal les incomoda que nosotros decidamos qué hacer con
nuestra agua. La queremos para nuestra producción agrícola. Este año la
temporada fue de mucha sequía, se ha dejado en el abandono al campo y buscamos
que se impulse”,
aseguró el Presidente del Consejo de Vigilancia del Comité de Agua.
Pese al
crecimiento de la mancha urbana, “en la parte del cerro tenemos todavía mucho
más terreno que podemos seguir cultivando, pero requerimos del agua”, lamentó.
ControlaTuGobierno
documentó que se dieron cinco contratos por 22 millones 670 mil pesos de
2013 a 2018, derivados de los programas federales APAZU, PROTAR y Fideicomiso
1928.
Consorcio
Luyet recibió 949 mil pesos el 17 de octubre de 2017 por el estudio ambiental;
MM Ingeniería e Hidroconsultoría se benefició de 2 millones 331 mil pesos el 21
de julio de 2014 para el proyecto ejecutivo; Farah Ingenieros tuvo 99 mil 999
pesos el 31 de julio de 2014 para el estudio socioeconómico; la Constructora de
la Conciencia ganó 13 millones 939 mil pesos el 4 de junio de 2015 para la
construcción; y Desarrollos y Construcción Opción Uno obtuvo 5 millones 350 mil
pesos el 22 de febrero de 2018 para la construcción.
“En este
momento no está funcionando. Solo dos meses estuvieron simulando el
procedimiento de estabilización (calibrar las distintas etapas del sistema de
tratamiento), pero nunca nos mostraron la calidad del agua”, expuso Vicente.
Durante
la visita de la prensa a la planta sin operar, arribaron los ingenieros
actuales a dialogar. Ervia Arzate, de ControlaTuGobierno, explicó que les
argumentaron que están en proceso de entrega-recepción.
“Para
entregarla a la CAEM, debe estar en funcionamiento. Parece que ya fue entregada
(a inicios de este 2019), pero la dejaron de trabajar, lo que generó pérdidas
de recursos, por lo que tienen que volver a estabilizarla”, dijo.
A lado del
río Amecameca, ahora un canal de aguas negras municipales y del reclusorio
local, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de 108 millones 570 mil
pesos en San Mateo Huitzilzingo, Chalco, se hunde sobre el terreno fangoso.
En 2015
la obra se pasó del predio en la parcela escolar, donde se invirtieron 2
millones de pesos para el estudio ambiental y socioeconómico, a un núcleo
agrario, pero en 2016 el Ayuntamiento de Chalco permitió que se trasladara a un
predio privado ofrecido a cambio de condonación de impuesto. Sin estudios de
por medio, ahí se construyó.
“Tenemos
bueno nuestro campo, pero lo que nos hace falta es con qué trabajarlo. Lo que
nos hace falta es agua. Hay temporadas en que llueve, y es cuando se fortalece
un poquito la sequedad de todo esto que no le cae nunca el agua”, afirmó la
ejidataria Nazaria Mireles Gutiérrez, mientras mostraba un campo donde se ven
zonas verdes con alfalfa y acelga, y áreas secas. “Ahorita como no han caído
heladas hay verde. Pero en tiempo de secas, todo se ve café; no se da. A veces
se queda el cultivo tirado completamente”.
“Nosotros
sembramos lechuga, rábanos, cilantro, espinaca, maíz, ahorita hay brócoli (pero
le entró plaga), que se lleva a la Central de Abastos. A veces se dan los
cultivos y a veces no. Se necesitan abonos, químicos para las plagas,
maquinaria para acomodar las avenidas”, compartió.
Pero los
programas sociales de la Secretaría de Agricultura “no llegan a las comunidades
que los necesitamos. Que nos apoyen con semillas, pero nosotros no hemos gozado
de nada, nada, nada. Llevamos varios sexenios que nada. Todo lo sembramos como
Dios y la suerte dice. Nos vamos a medias o se hacen grupos”.
A lo
lejos del ejido, se ve el reclusorio local. “Nosotros teníamos un hibernadero,
pero se echó a perder porque hasta ahí llega el agua del reclusorio, porque
sacan las pipas y las riegan. Y hubo gente que se salió de sus casas por el
olor”, señaló Nazaria. “Este pueblo está mal completamente y abandonado por
todos nuestros mandos, que es el Gobierno”.
Al
ejidatario Reyes Castro este año no se le dio su cosecha de maíz por falta
de agua, contó frente a la planta tratadora-elefante blanco, a espaldas del río
Amecameca contaminado, que antes estaba más elevado por el agua proveniente de
los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Aunque el Gobierno federal les
prometió fertilizantes, no llegan.
“El clima
ha estado mal, porque se ha atrasado la lluvia. Y cuando llueve, se siembra, y
ya cuando el maíz está de 10 u 8 centímetros, deja de llover y se empieza a
secar la siembra. Esta temporada fue mala. Se hicieron los gastos normales,
unos 5 mil pesos en una parcela, pero el maíz está chiquito, solo para pastura
para los animales. Tendría que estar más alto y eso que está pegado a la
humedad del río”,
afirmó.
“Según
hace dos años iban a echar andar esta planta, pero vemos que se está hundiendo.
Necesitamos el agua porque es temporal y por la sequía que hay no alcanza para
sacar la cosecha”, dijo Castro. “Uso el agua (del río contaminado) solo para
riego de alfalfa (encima de la tierra). Antes sembraban con agua limpia, mi tío
se dedicaba a eso con los tomates”.
Los más
de 108 millones de pesos son de PROSAN 2016, PROAGUA 2017 y Fideicomiso 1928 en
2018. El 16 de junio de 2016 Acquasu recibió 47 millones 672 mil pesos para
construir la planta; y Halcón Internacional de Proyectos Ecológicos obtuvo 39
millones 708 mil pesos en junio de 2017 y otros 17 millones 819 mil pesos en
diciembre de 2018. Pero no funciona por las condiciones del terreno.
ControlaTuGobierno
ha documentado solo la región de Chalco. “Creemos que el problema de
saneamiento del agua es a nivel nacional. Quien tendría que hacer una política
hídrica nacional y vigilarla es la Comisión Nacional de Agua. Tendrían que
trabajar en conjunto y con los municipios para que pudiera funcionar”, expuso
Elvia Arzate Estrada, coordinadora de Proyectos en ControlaTuGobierno.
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