Por Sara
Pantoja.
Anteponiendo
sus intereses y dañando un área natural protegida de Xochimilco, la producción
de la serie de televisión Hernán, de Grupo Salinas, usó maquinaria pesada y
construyó ilegalmente un set de filmación en los ejidos Xochimilco y San
Gregorio Atlapulco. La réplica de Tenochtitlán impactó negativamente en la
flora y fauna de la zona. La autoridad ambiental de la Ciudad de México emitió
una sanción que supera los 74 millones de pesos –que no ha sido pagada– y
ordenó el retiro inmediato del set y la restauración del lugar. Sin embargo,
los restos de la producción permanecen abandonados en la zona afectada.
Para
realizar la serie Hernán, que se estrena en Televisión Azteca este domingo 24, Producciones
Dopamine SA de CV, generadora de contenidos de Grupo Salinas, omitió permisos
ambientales, afectó casi tres hectáreas del Área Natural Protegida (ANP) de los
ejidos de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco, en el sur de la Ciudad de
México, y con ello se hizo acreedora a una multa que supera los 74 millones de
pesos.
Se trata de
la “súper producción más cara del año en el mercado”, anunció la empresa, y su
fin es “reconciliarse con la historia” a propósito de los 500 años de la
llegada del conquistador español Hernán Cortés a tierras mexicanas, dijo el
presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, durante su presentación el
miércoles 13.
De ocho capítulos
de 45 minutos cada uno, la “producción más ambiciosa grabada en español”, como
se anunció en spots publicitarios, ya se estrenó en los canales Amazon Prime
Video, el jueves 21, y History Latin América, el viernes 22. Se trata de la
primera serie de televisión que se transmite en tres plataformas: televisión
abierta, de paga y digital.
Para
llevarla a cabo, la productora mexicana Dopamine, en asociación con la
española Onza Entertainment, instaló desde diciembre último un set de filmación
en ejidos de la alcaldía de Xochimilco, con réplicas de recintos prehispánicos,
un canal artificial, zona de camerinos y oficinas, estacionamiento, casetas de
vigilancia y baños portátiles que fueron usados durante unos tres meses por
cientos de actores y trabajadores de la producción.
Al realizar
esas instalaciones dañaron directamente la zona protegida por organismos
internacionales y por leyes y decretos locales. Se trata de impactos
“sinérgicos y acumulativos con efectos espaciales y temporales diversos” en la
flora y fauna del lugar, de acuerdo con la Procuraduría Ambiental y de
Ordenamiento Territorial (PAOT) de la Ciudad de México.
Aunque la
Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del gobierno de Claudia Sheinbaum colocó
el 19 de marzo último sellos de clausura en el lugar y ordenó el retiro
inmediato de las instalaciones, las grabaciones continuaron hasta finales de
mayo. A la fecha, las estructuras se mantienen en el sitio, como si estuviesen
abandonadas. De
acuerdo con habitantes del ejido, se prevé que ahí mismo en diciembre se grabe
una segunda temporada de la serie.
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