Por Arturo Ángel.
La Unidad de
Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda ha presentado en
los últimos meses tres denuncias penales por posibles hechos de corrupción y
operaciones de lavado de dinero en las aduanas de Progreso, Yucatán; Tuxpan,
Veracruz y Mexicali, Baja California; e investiga hechos similares al menos
cuatro aduanas más.
De acuerdo
con autoridades federales consultadas por Animal Político, las denuncias
interpuestas ante el Ministerio Público federal apuntan a los funcionarios
comisionados a las mismas como probables responsables. Algunos serán removidos
de sus cargos para facilitar las investigaciones.
Las anomalías
fueron detectadas por la UIF a través de diversas estrategias que se han puesto
en marcha para tratar de identificar las cadenas de corrupción que continúan
funcionando en amplios sectores del sistema de aduanas y de la administración
de puertos en México.
Una de esas
estrategias consistió en analizar las operaciones financieras de los 44
responsables de cada una de las aduanas en el país, a través de un modelo de
riesgo que permite identificar transacciones o movimientos que se consideren
inusuales y sospechosos de lavado de dinero. Esto con la finalidad de
seleccionar objetivos prioritarios.
A lo
anterior se suma una verificación profunda de las actividades en la aduana en
cuestión y los procedimientos aplicados en cada una de ellas.
Lo anterior permitió
identificar en los casos de Progreso, Tuxpan y Mexicali anomalías graves como
un potencial tráfico de especies protegidas, venta de automóviles
importados de forma irregulares, ingreso de sustancias prohibidas y drogas,
entre otros.
Las
indagatorias ahora están a cargo de la Fiscalía General de la República (FGR) a
través de sus áreas especializadas en investigación de hechos de corrupción y
operaciones con recursos de procedencia ilícita.
A la par, la
Secretaría de la Función Púbica (SFP) también inició investigaciones de
carácter administrativo en contra de los funcionarios de las referidas aduanas,
luego de que la UIF le notificó de las anomalías encontradas. En este caso, las
indagatorias podrían dar paso desde multas hasta inhabilitaciones temporales o
definitivas.
CDMX y otras
en la mira; los puertos también.
La
Secretaría de Hacienda a través de la UIF mantiene bajo la lupa por sospechas
de corrupción y lavado de dinero a las aduanas de Ciudad de México, Guanajuato,
Ensenada y Guanajuato. De acuerdo con fuentes federales hay una alta
probabilidad de que estos casos deriven en nuevas denuncias ante la FGR.
Trabajos
de inteligencia realizados hasta ahora arrojan en estos casos la detección de
operaciones financieras de riesgo o inusuales que están siendo revisadas, ante
la posibilidad de que representen indicios de lavado de dinero.
Sumado a lo
anterior, Inteligencia Financiera también ha comenzado con la revisión
mediante diversos modelos de riesgo de todos los administradores portuarios del
país dependientes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, de forma
similar a como se realizó con los responsables de las aduanas. El objetivo es
el mismo: encontrar indicios de corrupción.
El pasado 24
de abril, tras confirmarse la renuncia de Ricardo Ahued Bardahuil como
titular de la Administración General de Aduanas, el presidente Andrés Manuel
López Obrador reconoció que pese a lo esfuerzos que ha realizado su gobierno la
corrupción y los malos manejos en el sistema de aduanas del país continúan.
“Viene
una limpia, porque se han hecho intentos. El hasta ahora director de Aduanas,
una gente íntegra, honesta, pero es un monstruo lo de aduanas, de 100 cabezas
(…) se fueron haciendo costumbre estos actos de inmoralidad, se fue haciendo
costumbre el influyentismo, pero lleva muchísimo tiempo y no cambió”, dijo
En
entrevista con Animal Político el titular de la UIF, Santiago Nieto,
confirmó que la corrupción registrada en las aduanas y la infiltración del
crimen organizado en las mismas es uno de los dos temas (junto con el de la
extorsión) que fueron reconocidos por el gobierno federal como focos rojos para
este año.
El viernes
pasado Nieto sostuvo una reunión con el nuevo titular de la Administración
de Aduanas, Horacio Duarte, en la que acordaron el reforzamiento de acciones y
de coordinación interinstitucional para la identificación y seguimiento de
actos de corrupción en las aduanas, con la finalidad tanto de corregirlos como
de presentar más denuncias de ser el caso.
Cabe
señalar que el nombramiento de Duarte estuvo acompañado de un acuerdo publicado
en el Diario Oficial de la Federación a través del cual se concedieron al
administrador de las Aduanas nuevas facultades para supervisar y de ser necesario
revocar permisos y licencias aduanales. El objetivo, según autoridades
consultadas, es facilitar una “depuración” de malos funcionarios y agentes,
algo que se intentó en el arranque de 2019 sin mayores resultados.
A la par de
dichos esfuerzos, el presidente también ha solicitado a las secretarías de
la Defensa Nacional y de Marina apoyo para reforzar vigilancia y seguridad en
varios recintos aduanales del país.
UNA CAJA DE
PANDORA.
Aunque solo
ha transcurrido menos de un año y medio del actual sexenio, la llegada de
Horacio Duarte a la dirección de aduanas representa ya el tercer movimiento al
frente de este organismo.
El
sexenio arrancó con Ricardo Peralta como administrador General de Aduanas,
cargo en el que se mantuvo durante aproximadamente seis meses. Durante su
gestión se promovieron por lo menos seis denuncias penales ante la Fiscalía
General de la República en contra de exfuncionarios aduanales por diversos
delitos
En mayo
de 2019 Peralta fue cambiado a la subsecretaría de Gobernación, lo que dio paso
al nombramiento de Ahued Bardahuil como administrador, posición en la que no
alcanzó a cumplir un año.
Santiago
Nieto dijo a Animal Político que las aduanas son desde hace muchos años la
puerta de entrada para múltiples productos y objetos ilegales debido a la
permisividad que existe en las mismas, casi siempre fomentada por la falta de
perfiles adecuados en las aduanas y la corrupción. Una situación que no se ha
conseguido contener como se quisiera hasta ahora.
“Parte
del ingreso de las armas que entran al país, del fentanilo y drogas en general
entra por las aduanas, pero también hemos encontrado tráfico de especies, por
ejemplo, pepino de mar, tráfico ilícito de totoaba, hemos encontrado temas
relacionados con uso de tiburones para la distribución de drogas de Costa Rica
a Yucatán y de Yucatán a los Estados Unidos”, dijo el funcionario.
En el
caso específico de los tiburones congelados que son usados para transportar
cocaína la UIF ha logrado documentar una red de empresas supuestamente
pesqueras constituidas en Yucatán, las cuales realmente son usadas como fachada
para lavar los recursos provenientes del narcotráfico.
Pero este
tipo de actividad no sería posible sin la corrupción sistemática registrada en
la aduana del puerto de Progreso a través de la cual logran ingresar los
tiburones con la droga que luego se redirigen hacia otras partes del país o a los
Estados Unidos. Las ganancias.
Algunos
decomisos conseguidos en distintos momentos, como el de una tonelada de cocaína
dentro de un cargamento de tiburones desde 2009, permiten estimar que se trata
de un negocio que asciende a miles de millones de pesos.
“Esto
mismo sucede con las armas, con el fentanilo, con las drogas con todo lo que
ingresa por las aduanas. Son enormes boquetes en los que persiste la corrupción
política y lucrativa y la instrucción del presidente es que esto no puede
continuar”, dijo.
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