Enrique
Méndez.
En el
sexenio pasado, el gobierno federal, el Centro Nacional de Trasplantes
(Cenatra) y la Comisión Federal de Protección Contra Riesgos Sanitarios
(Cofepris) manejaron con opacidad la política de trasplantes de órganos y la
disposición de células germinales en bancos con fines de reproducción asistida,
y se otorgaron licencias sanitarias aun cuando no todas las clínicas cumplieron
los requisitos, informó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
En una
auditoría al sistema de trasplantes, explicó que la Secretaría de Salud, con
el apoyo de dicho centro, no consolidó el Subsistema Nacional de Donación y
Trasplantes, ni resolvió la fragmentación del Sistema Nacional de Salud
relativo a la donación y trasplante de órganos, tejidos y células.
Ello,
debido a un conjunto de deficiencias, entre otras de presupuesto; coordinación
interinstitucional; promoción de la cultura de donación; actualización del
Registro Nacional de Trasplantes; capacitación, acreditación y evaluación del
personal de salud, así como la supervisión y el seguimiento de asignación y
distribución de órganos y tejidos.
Las
fallas impidieron que las donaciones de órganos, tejidos y células se realizaran
en confidencialidad, con altruismo y sin ánimo de lucro, y la escasa vigilancia
a los establecimientos dedicados a la donación y trasplante de órganos, tejidos
y células no garantizó la calidad y seguridad de los trasplantes.
En su
informe de la cuenta pública 2018, la ASF reportó que ese año la Cofepris
autorizó 62 licencias sanitarias para extracción, análisis, conservación,
preparación y suministro de órganos, tejidos y células y su trasplante, pero 18
expedientes no cumplieron entre dos y 10 requisitos, de los 14 definidos en la
Ley General de Salud y su reglamento en materia de trasplantes.
Además, otorgó
siete licencias sanitarias para disposición de células germinales y seis para
la operación de bancos de células germinales, con fines de reproducción
asistida.
La auditoría
informó que no se cumplió la cobertura de trasplantes, porque si bien en ese
año había 21 mil 360 personas en espera, se realizaron sólo 6 mil 746, cifra
25.5 por ciento menor a las 9 mil 60 donaciones obtenidas ese año.
Demanda
insatisfecha.
Los
trasplantes realizados representaron 31.6 por ciento de cobertura, situación
que denota deficiencias de coordinación entre el Cenatra y las instituciones
que integraron el Subsistema Nacional de Donación y Trasplantes, aseguró, y
alertó que, de continuar las condiciones actuales, a 2030 existirán 61 mil 376
receptores en espera, y habrá 15 mil 303 donaciones, de las cuales se
trasplantará 60 por ciento, lo cual implica que el gobierno federal no
responderá a la demanda y no garantizará la recuperación de la salud de los
pacientes”.
El diputado
Manuel Huerta (Partido de Trabajo), secretario de la Comisión de Salud,
consideró que los ex titulares de Cofepris en el sexenio pasado, Julio Salvador
Sánchez y Tépoz, y Mikel Arriola Peñalosa, deben dar la cara y explicar por qué
tanta opacidad en las políticas de trasplantes. No es posible que en el sexenio
de Enrique Peña Nieto no hayan construido un Subsistema Nacional de Donación y
Trasplantes y hayan desintegrado el esquema vigente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.