Con
información de Dulce Olvera.
Petróleos
Mexicanos (Pemex) reconoció que sus propios trabajadores puedan estar
involucrados en el mercado ilícito de combustibles o en delitos cibernéticos
que dañen a la empresa.
Pemex expuso
en su reporte anual 20-F, que fue presentado a la Comisión de Valores de
Estados Unidos, que la empresa está expuesta a riesgos de producción, equipos y
transporte, actos criminales, bloqueos a sus instalaciones, ataques
cibernéticos, fallas en su sistema de tecnología de la información y otros
actos que podrían afectar negativamente el negocio.
“También
estamos sujetos al riesgo de que algunos de nuestros empleados puedan participar,
o puede percibirse, participar en el mercado ilícito de combustibles. Además,
nuestras instalaciones están sujetas al riesgo de sabotaje, terrorismo y
bloqueos”, aceptó la
empresa en el registro 20-F, que cada año debe presentar ante ese regulador del
mercado financiero estadounidense.
La petrolera
mexicana detalló que sólo durante 2019 fueron descubiertas 10 mil 316 tomas
ilegales de tuberías de combustibles. Otros riesgos que detectó fueron las
ciber-amenazas y los ciberataques que, dijo, “se están volviendo cada vez más
sofisticados, coordinados y costosos”, y podrían estar dirigidos a sus
operaciones o sistemas de información.
Por ello,
afirmó Pemex, ha establecido una política de seguridad de la información
para prevenir, detectar y corregir vulnerabilidades, pero no descartó verse
afectados por la “mala conducta” de algunos de sus propios empleados.
“Aunque
hemos establecido un programa de seguridad de la información que nos ayuda a
prevenir, detectar y corregir vulnerabilidades, si la integridad de nuestro
sistema de tecnología de la información se viera comprometida debido a otro
ataque cibernético, o por negligencia o mala conducta de nuestros empleados,
nuestro las operaciones comerciales podrían verse interrumpidas o incluso
paralizadas y nuestra información de propiedad podría perderse o ser robada”, expuso la petrolera en su informe a
la Comisión de Valores de EU.
Pemex
recordó que el 10 de noviembre de 2019 detectó un ciberataque de ransomware
(encriptación de datos y solicitud de dinero para liberarlos) dirigido a
ciertas aplicaciones de software, pero no afectó su continuidad operativa,
aseguró que después del ciberataque se implementaron medidas correctivas.
La empresa también
resaltó que México ha experimentado un período “de creciente actividad
criminal”, lo que podría afectar sus operaciones.
“En los
últimos años, México ha experimentado un período de creciente actividad
criminal, principalmente debido a las actividades de los carteles de la droga y
las organizaciones criminales relacionadas. Además, el desarrollo del mercado
ilícito de combustibles en México ha llevado a aumentos en el robo y el
comercio ilegal de los combustibles que producimos”, dijo, y planteó que ese tipo de
actividades y la violencia asociada podrían tener un impacto negativo en su
situación financiera y sus resultados de operaciones.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.