El Departamento de Justicia de
Estados Unidos tiene abiertas cuatro causas judiciales contra el exgobernador
tamaulipeco Tomás Yarrington Ruvalcaba y algunos de sus prestanombres, entre
ellos el empresario Fernando Cano Martínez, uno de los más beneficiados durante
su gestión. Es probable que Cano termine por hundir a su exjefe y amigo, toda
vez que en 2008 su entonces cónyuge presentó una demanda de divorcio en la que
documenta todas las trapacerías de Cano y reclama parte de las innumerables
empresas que éste acumuló al amparo del gobierno de Yarrington. (Este reportaje se publicó originalmente
en la edición 1856 de la revista Proceso del 26 de mayo de 2012.)
Parte de la
riqueza acumulada por Tomás Yarrington Ruvalcaba durante su gestión como
gobernador quedó al descubierto en el proceso de divorcio del empresario Fernando
Cano Martínez, uno de sus prestanombres, a quien, junto con el exmandatario, se
investiga en Estados Unidos por sus presuntos nexos con el Cártel del Golfo.
En la querella presentada el 12 de
agosto de 2008, Sonia de Pau García, entonces cónyuge de Cano, pide que se
repartan los bienes de Cano, que incluyen constructoras, desarrollos
inmobiliarios y turísticos, medios de comunicación, una empresa de televisión
por cable, parques industriales, aviones, así como 3 mil 893 hectáreas, entre
ranchos, terrenos rústicos y urbanos ubicados en la entidad.
En el expediente número 848/2008,
presentado en el Juzgado Primero de Primera Instancia de lo Familiar en esta
ciudad, se incluyen 17 empresas de bienes raíces de Estados Unidos, supuestamente
creadas por Cano, por medio de Adrián Gracia Martínez, otro prestanombres. Con ellas, según el documento, éste
adquirió al menos 33 lotes y un condominio en la Isla del Padre, en
Brownsville, y en otras localidades del condado de Cameron, Texas.
De Pau García alude a un terreno de
18.6 hectáreas en San Antonio, condado de Bexar, Texas, que Cano compró a
través de la empresa Cantera Parkway Development Partners of San Antonio, L.P.,
en 6 millones 650 mil dólares. Según la investigación que el Departamento de Justicia de
Estados Unidos abrió contra el empresario, la
propiedad fue adquirida con dinero proveniente de sobornos que el crimen
organizado pagó al exmandatario tamaulipeco.
En el
expediente de divorcio se mencionan otros tres lotes de 179, 104 y 45 acres
–132 hectáreas en total– que Cano compró en San Antonio a través de las
empresas La Culebra y Cantera Parkway. También se hace referencia a la
asociación con empresas estadunidenses y a inversiones en Mazatlán, Acapulco,
Huixquilucan y en la ciudad española de Barcelona.
En el documento se menciona a
empresarios tamaulipecos, como Farough Fatemi Corcuera, Gabriel Maldonado
Pumarejo, Eduardo Rodríguez Berlanga y Raúl Javier Morales Cano, incluidos en
la lista de 46 personas sobre las cuales se giró una alerta migratoria a
finales de enero pasado.
Asimismo, salen a relucir los nombres de exfuncionarios
estatales, como el matamorense Pablo Zárate Juárez, director del Instituto
Tamaulipeco para la Vivienda Urbana (Itavu) en el sexenio de Yarrington y uno
de los hombres más cercanos a él y al actual candidato presidencial del PRI,
Enrique Peña Nieto.
En los
registros contables de una de las empresas de Cano, siempre de acuerdo con el
expediente 848/2008, consta que entre
marzo de 2002 y julio de 2003 Zárate Juárez recibió más de 22 millones de
pesos. Los comprobantes no indican el destino o razón de esos pagos.
Zárate
Juárez fue director de la Policía
Municipal en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, entre 1991 y 1993; luego
fue el encargado del operativo de la Policía Preventiva cuando Yarrington
estuvo al frente de la alcaldía de Matamoros, justo en los tiempos en que
Eduardo Costilla, El Coss, actual líder del Cártel del Golfo, era policía en
esa corporación.
Después, el matamorense regresó a
Atizapán para asumir la Dirección de Administración en el ayuntamiento
mexiquense que encabezaba Luis Felipe Puente Espinosa, quien más tarde se
incorporó a la Secretaría de Transporte en el sexenio de Enrique Peña Nieto. Hoy, Puente Espinosa es el
coordinador de la campaña de Peña Nieto en la segunda circunscripción.
A Zárate Juárez se le identifica en
Tamaulipas como el encargado de la organización y la logística de los actos de
campaña del candidato del PRI en la entidad; algunos aseguran incluso que fue
él quien conectó a Yarrington con Peña Nieto.
Otros
personajes cercanos al exmandatario están en la campaña de Peña Nieto, entre
ellos Baltazar Hinojosa Ochoa, coordinador en la primera circunscripción. En el sexenio de Yarrington, Hinojosa fue
secretario de Desarrollo Social y de Educación y posteriormente fue alcalde de
Matamoros, cuna del Cártel del Golfo.
Mercedes del Carmen Guillén Vicente,
coordinadora de la campaña presidencial del PRI en la tercera circunscripción,
fue líder del Congreso local y secretaria general de Gobierno en el gobierno de
Yarrington. Al
inicio del sexenio de su sucesor, Eugenio Hernández Flores, justo cuando la
violencia se generalizó en Tamaulipas,
ella era la procuradora de Justicia estatal.
Un próspero
empresario.
De tener una
pequeña empresa trituradora de materiales, Cano se convirtió en uno de los
hombres más ricos de Tamaulipas. Pero fue
en el sexenio de Tomás Yarrington cuando sus compañías Materiales y
Construcciones Villa de Aguayo y Gifer obtuvieron la mayoría de los contratos
de obra pública.
En un
registro de Compranet consta que de 2002 a la fecha ambas se han adjudicado
contratos de obras estatales y federales en Tamaulipas por más de 2 mil
millones de pesos.
Cano también compró mil 600 hectáreas
del Puerto Industrial de Altamira expropiadas por Yarrington a precio de ganga,
pues sólo pagó 8 mil 750 pesos por hectárea.
En su
demanda de divorcio, De Pau García aporta información del Registro Público de
la Propiedad alusiva a 25 predios ubicados en los municipios de Victoria,
Altamira, Soto la Marina, Río Bravo, Reynosa y Matamoros que aparecen a nombre
de Cano y suman mil 760 hectáreas. En ese documento no se incluyen las mil 600
hectáreas del Puerto Industrial de Altamira, que Cano compró al gobierno estatal
en 2002.
En el
listado se incluye la ex hacienda de San Juan, del municipio de Soto la Marina,
uno de los ranchos cinegéticos más exclusivos de la región. Incluso en su
página web pone a disposición de los cazadores 2 mil 630 hectáreas, así como
una pista de aterrizaje de casi kilómetro y medio.
Con base en estados de cuenta
bancarios y registros contables, De Pau García puso en evidencia que Materiales
y Construcciones Villa de Aguayo canalizó millonarios recursos a otros
empresarios, señalados como prestanombres de Yarrington y de Eugenio Hernández
Flores.
Al relacionar los depósitos y
entregas de dinero que hace la constructora a los empresarios con las compras o
inversiones que ellos realizan en las mismas fechas y cantidades, De Pau
reclama terrenos que fueron adquiridos por los empresarios Farough Fatemi
Corcuera y Eduardo Rodríguez Berlanga.
Fatemi Corcuera, según De Pau García,
instaló dos gasolineras en los municipios de Güémez y Victoria, con 7 millones
de pesos que salieron de la constructora. La ex cónyuge de Cano reclama también
85 hectáreas en Altamira, seis en Victoria y ocho en Madero, estas últimas
ubicadas en un área privilegiada de playa Miramar, uno de los destinos
turísticos más importantes del estado.
Documenta
también que de septiembre de 2002 a julio de 2007, la constructora Materiales y
Construcciones Villa de Aguayo inyectó 46 millones 278 mil pesos a Grupo
Inmobiliario Cormon, en la que Cano y Fatemi Corcuera son socios.
Otros 13
millones de la constructora, según expone, se
entregaron a la inmobiliaria Santa María Dolores, que aparece a nombre de
Fatemi Corcuera, quien en 2005 presidió el comité que impulsó la candidatura de
Yarrington a la Presidencia de la República.
En el caso
de Berlanga Rodríguez, De Pau García relata que de ser un simple empleado de
Cano, se colocó al frente de la constructora Janambres, otra de las
beneficiadas con contratos de obra estatal, y propietario de más de 2 mil
hectáreas en los municipios de Soto la Marina, Victoria, González y Güémez.
Entre las
propiedades “adquiridas” por Berlanga destacan la ex hacienda San José de las
Rusias, de Soto la Marina, con una extensión de 500 hectáreas; el rancho La
Providencia, de Güémez, de 150 hectáreas; y el rancho La Ponderosa, municipio
de González, de 725 hectáreas.
La mayoría de los terrenos comprados
por Cano, Fatemi Corcuera y Rodríguez Berlanga fueron tramitados ante el
Registro Público de la Propiedad entre 1999 y 2004, periodo en el que
Yarrington era gobernador de Tamaulipas.
De Pau García incluso presentó actas
para demostrar que su entonces esposo es propietario de la constructora Grupo
GMC, de la cual era socio Alberto Berlanga Bolado, secretario de Obra Pública
en el sexenio de Hernández Flores.
Según los
registros de Compranet, de 2004 a 2011 GMC ganó contratos por 598 millones de
pesos, principalmente de obra federal realizada en Tamaulipas. Según la
demanda, Cano puso a nombre de su empresa 10 hectáreas del puerto de Altamira
adquiridas en 2006.
De Pau
reclama parte del Consorcio Carretero de Tamaulipas, que en los inicios del
sexenio de Yarrington participó en el rescate de la autopista Rumbo Nuevo, cuyo
costo fue de 600 millones de pesos; también la constructora es MCVA
Concesiones, que en 2007 obtuvo la licitación para edificar y operar por 30
años el estacionamiento subterráneo de la plaza principal de Ciudad Madero,
incluyendo la explotación de locales comerciales, cuatro salas de cine y
parquímetros ubicados en esa área.
Según la
expareja de Cano, a principios de 2006, con recursos de la constructora
Materiales y Construcciones Villa de Aguayo, Grupo GMC pagó 2 millones 180 mil
dólares a la empresa Desarrollo Marina-Mazatlán por el lote 20, Manzana 1, de
1.8 hectáreas, en Mazatlán, Sinaloa.
En el expediente 848/2008 se
documenta que Materiales y Construcciones Villa de Aguayo aportó recursos a la
empresa GMP, de Gabriel Maldonado Pumarejo, uno de los prestanombres de
Yarrington y de Hernández Flores (Proceso 1618).
Entre agosto
de 2005 y junio de 2006, por ejemplo, la
constructora de Cano entregó a GMP 11 millones 500 mil pesos y 150 mil dólares,
registrados como aportaciones al Proyecto Turístico La Pesca, impulsado por
Hernández Flores durante su sexenio, aun cuando no se concretó.
En su página
en internet, Grupo GMP reporta tener participación en el Club Maeva, así como
en 40 hectáreas de la playa Miramar en Ciudad Madero; en el hotel boutique El
Paraíso y en el fraccionamiento del mismo nombre, cuya extensión es de 420
hectáreas, en Barra del Tordo; en el Desarrollo Turístico e Inmobiliario La
Pesca, con 668 hectáreas, y en los hoteles ecoturísticos El Paraíso, Real del
Monte y Posada del Amanecer, ubicados en los poblados de Mineral del Chico y
Real del Monte, en el estado de Hidalgo.
GMP también
opera la empresa Inalto Constructores; la fábrica de muebles Riviera; Ejecutivo
Aéreo de México, con el servicio de un avión King Air C90GT; la firma tequilera
Tamatán; el centro comercial Forum de Tampico, y la consultora Xperta.
Compras,
compras, compras…
En la demanda de divorcio contra
Cano, De Pau asegura que a partir de 2003 el empresario se asoció con Adrián
Gracia Martínez, quien entonces estaba arruinado, para adquirir terrenos en
Estados Unidos.
Según el
expediente, a través de Gracia Martínez,
Cano creó las empresas Cano & Gracia Financial Group, GC Group, CG
Financial Group, AGM Financial Group, Pesquera Investments, Royalty Homes,
Lakeway 2, Grupo Premier, Ramos-Gracia Investments, RGC Development,
Cantera-Parkway Development Partners, Albens Group, Premier International
Holding, Culebra, South PI AJCG, SPI Palace Subdivision Condominium Development
y SPI Ling and Marlin Townhome Project.
Gracia
Martínez aparece como propietario en esas empresas, la mayoría de las cuales
tiene su domicilio en Brownsville, Texas. Por medio de ellas compró seis lotes
en la Isla del Padre, presuntamente para desarrollos de condominio, así como
otros 15 en distintos puntos de Brownsville y 12 más en el condado de Cameron.
Cano obtuvo en First National Bank un
financiamiento de 610 mil dólares para cubrir cinco lotes comprados en la Isla
del Padre. Según la demanda, hay suficientes elementos para demostrar que el
pago de ese crédito se hizo con dinero de la constructora Villa de Aguayo
depositado en la empresa CG Financial Group.
Lo mismo ocurrió con otro préstamo
por 6 millones 650 mil dólares tramitado en el First National Bank en agosto de
2006. Esa vez Cano presentó en garantía 78 hectáreas del municipio de Altamira
para adquirir 18.6 hectáreas en San Antonio, Texas.
Según las
investigaciones que se siguen en la Corte de Distrito en San Antonio como parte
del caso 12-cv-00508-XR, acción civil número A12CAO5O8, Yarrington y sus socios recurren a este tipo de créditos bancarios para
ocultar la procedencia ilícita de los recursos con los que se compraron esos
bienes.
En febrero
de 2007 Cano pagó 6 mil 980 dólares al Despacho Haynesboone, de San Antonio,
por una investigación histórica de los lotes que compró a través de la empresa
Culebra, de 179 acres y 104 acres, respectivamente, así como de otra propiedad
de Desarrollo Cantera Parkway, de 45 acres, también en San Antonio.
En diciembre
de 2005, según el expediente 848/2008, Cano adquirió el avión Pilatus PC 12
número 679 FAA, a través de la empresa Premier International Holding LTD a Tx
L.P. Para ello solicitó al International Bank 2 millones 570 mil dólares. De
nueva cuenta, De Pau presentó las
órdenes de pago a favor de CG Financial Group con recursos de la constructora
Villa de Aguayo para garantizar el préstamo.
Otra de las
operaciones expuestas por De Pau es la compra de 40 acciones en Underwriters
MGA Inc, una empresa afianzadora y de servicios administrativos radicada en
McAllen, Texas. La inversión, según el expediente, fue de 1 millón de dólares.
Más empresas.
En 2008,
Sonia de Pau García pedía a Fernando Cano un reparto equitativo de sus acciones
en la Compañía Periodística del Pánuco, editora del periódico La Razón, de
Tampico. En Tamaulipas se comenta que en
realidad Yarrington es el dueño; incluso, dicen personas consultadas que piden
omitir su nombre, el exmandatario tiene los diarios Expreso, de la misma
empresa y que se publican en Ciudad Victoria, Mante y Matamoros.
También mencionan que el grupo
radiofónico Mi Radio, con emisoras en Nuevo Laredo, Miguel Alemán, Reynosa,
Camargo, Matamoros, Tampico, Tamaulipas y Pánuco, Veracruz, son de Yarrington.
Otras empresas enlistadas en la
querella de De Pau son: Cable Capital la Nueva Imagen, que está a nombre de
Raúl Javier Morales Cano, contador en la constructora de Cano; Expide Logistics
y Expide Tecnología, con domicilio en San Pedro Garza García, Nuevo León;
Internaves, promotora de un parque Industrial de 55 hectáreas en Río Bravo;
ProMante Parque Industrial; Agroindustria Tequilera de los Altos, e Ingeniería
Geotécnica Especializada.
Según De
Pau, su exmarido también hizo negocios en Barcelona, España. En 2005, por
ejemplo, pagó 200 mil euros a la consultoría española de empresas RJCE “para
posibles inversiones”. Incluso “encontró elementos” que hacen suponer que en
2002 Cano se asoció con Lucio Blanco Caballero, un empresario de Huixquilucan,
Estado de México, para crear la firma Desarrollo Inmobiliario Villa de Aguayo
para desarrollar un proyecto en Acapulco, Guerrero.
El 15 de abril de 2010, De Pau García
publicó en medios nacionales una carta abierta dirigida al presidente Felipe
Calderón Hinojosa en la que acusa a las autoridades tamaulipecas de proteger a
Cano. Expuso que el
juez Pedro Caudillo Gutiérrez se negó a
asegurar los bienes del empresario en el Registro Público de la Propiedad a
pesar de que ella obtuvo un amparo de la justicia federal.
“En este momento la mayoría de
nuestros bienes, entre ellos mi casa, patrimonio de mis hijos, la cual habito
desde 1986, ya tienen anotaciones en el Registro Público de la Propiedad debido
a las demandas de embargo de acreedores ficticios que simula mi esposo, gracias
al poder que posee”,
según el escrito.
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