Ezequiel
Flores Contreras.
El gobierno de Héctor Astudillo
Flores se empeña en negar la crisis en esta entidad, donde la violencia golpea
ya a los partidos y carcome a la sociedad. Según él, los muertos y
desaparecidos “no son turistas ni personas famosas”, por lo que prefiere
concentrarse en viajes y encuentros para atraer el turismo nacional e
internacional, así como en la promoción de inversión extranjera en zonas
controladas por el narco.
El miércoles
19 por la noche, tras la ejecución del secretario general del PRD en Guerrero,
Demetrio Saldívar Gómez, Astudillo
admitió que el problema de inseguridad y violencia “es más complejo” de lo que
imaginó en octubre de 2015, al inicio de su administración.
E intentó
justificarse. La brutal ola de violencia
que azota la entidad “viene de años atrás”, dijo, y responsabilizó a sus antecesores, los perredistas Zeferino
Torreblanca Galindo y Ángel Aguirre Rivero, así como al interino Rogelio Ortega
Martínez.
Y aunque a
los tres exmandatarios la Auditoría Superior de la Federación (ASF) los señala
de desviar al menos 20 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para la
Seguridad Pública en la compra irregular de armamento que involucra al
Ejército, así como en la adquisición de un sistema de espionaje telefónico y de
contratos millonarios a empresas particulares sin licitar durante 2014 y 2015,
Astudillo no procede contra ellos.
En noviembre de 2015, la ASF emitió
un dictamen según el cual los presuntos actos de corrupción, así como el manejo
deficiente y sin transparencia de los recursos públicos del fondo federal,
provocaron “el incumplimiento de las metas” de la estrategia para combatir a la
delincuencia en Guerrero.
Durante
Semana Santa, la violencia en la entidad
se incrementó de forma alarmante, sobre todo en la ruta turística del Triángulo
del Sol (Acapulco, Ixtapa y Taxco), que se ha convertido en una zona de muerte,
desaparición y terror por la disputa de las bandas criminales en esa franja.
El viernes
14, Astudillo y sus colaboradores celebraban la alta afluencia turística en el
Triángulo del Sol. Al día siguiente
fueron incendiados ocho inmuebles comerciales en el corazón turístico de
Ixtapa, y posteriormente un grupo armado atacó a paseantes en plena costera del
puerto de Acapulco, justo a un lado de la terminal marítima. El saldo fue de
dos jóvenes muertos y cinco heridos, entre ellos dos mujeres procedentes de la
Ciudad de México.
Cacería de
políticos.
El domingo 9, el exalcalde de Canuto
A. Neri, el perredista Roger Arellano Sotelo y su tío Octavio Arellano, fueron
ejecutados por un comando en Acapetlahuaya, la cabecera municipal, zona que
controla el grupo delictivo La Familia.
Al siguiente día, Modesto Carranza
Catalán, suplente de Saúl Beltrán Orozco, diputado local priista señalado por
sus supuestos vínculos con el narco, fue ejecutado en Ciudad Altamirano,
cabecera municipal de Pungarabato, en la convulsionada región de Tierra
Caliente donde a principios de marzo fue asesinado el periodista Cecilio Pineda
Brito.
El miércoles 12, también en la región
de Tierra Caliente, fue privado de su libertad el exalcalde perredista de
Zirándaro, Catalino Duarte Ortuño, en el municipio de Coyuca de Catalán. Duarte ha mantenido una confrontación pública con el priista Saúl
Beltrán, quien enfrenta una orden de aprehensión por el delito de homicidio
doloso pero que no ha sido ejecutada porque tiene fuero. Ambos se acusan de
tener nexos con el narco.
El viernes
14, el alcalde de Alcozauca, el priista Nicolás Diego Herrera, fue secuestrado
por sujetos armados en el tramo carretero que conecta el municipio de Copalillo
con la región la Montaña. Fue liberado al día siguiente tras el pago de 14 mil
pesos.
Posteriormente, la noche del
miércoles 19, un grupo armado dio muerte al secretario general del Comité
Directivo Estatal (CED) del PRD en Guerrero, Demetrio Saldívar Gómez, afuera de
su domicilio, ubicado al oriente de la capital.
Ese día,
Astudillo se encontraba en Miami, Florida, donde fue a dialogar con los
empresarios de navieras sobre las bondades turísticas de Guerrero.
Su viaje se debió a que el 25 de
marzo último la empresa Holland America Line anunció la cancelación del arribo
de ocho cruceros internacionales al puerto de Acapulco durante este año a causa
de los niveles de violencia e inseguridad, informó la agencia Apro.
Al enterarse de la ejecución de
Saldívar Gómez, Astudillo se regresó y dirigió un mensaje en Chilpancingo en el
cual responsabilizó a los anteriores dirigentes del PRD por la ola de violencia
en Guerrero.
Al día
siguiente, la dirigente nacional del PRD, Alejandra Barrales, afirmó que Guerrero es un “Estado fallido
y exigió al gobierno federal que intervenga –como lo hizo en Michoacán– y asuma
el control de la seguridad de la entidad suriana colapsada por la
narcoviolencia.
Una semana después, el jueves 27, el
titular de la Fiscalía General del Estado, Xavier Olea Peláez, declaró que el
móvil del crimen de Saldívar Gómez fue el robo. Sus agresores se llevaron un
maletín donde el dirigente perredista guardaba una pistola y dinero en
efectivo.
Pactos
secretos.
Desde finales de marzo, el obispo
católico de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, declaró
a la agencia Apro sobre un presunto pacto entre el mandatario y los grupos del
narco en algunas regiones de la entidad.
Si la
violencia no cesa –dijo– es porque “en el fondo hay cierta repartición de
dividendos entre ambos… Por debajo de la mesa ya hay arreglos. El gobierno y
las bandas delincuenciales ya se entienden. La violencia sigue porque no la
quieren aplacar”.
Según Rangel
Mendoza, el gobierno de Astudillo no
sólo sabe quiénes son los jefes criminales y dónde operan, sino que se ha
reunido con organizaciones mafiosas, con las cuales mantiene acuerdos “bajo la
mesa”.
En
respuesta, el secretario de Gobierno,
Florencio Salazar Adame, ordenó la destitución del subsecretario para Asuntos
Religiosos, Jorge Alberto González Rivero, quien fue propuesto en el cargo por
el obispo Rangel, informaron fuentes oficiales.
El prelado declaró posteriormente que
en una reunión privada acordó con Astudillo y con Salazar Adame guardar
silencio acerca de las supuestas ligas del mandatario con el narco.
En redes sociales aparecieron
imágenes de sacerdotes de la región Centro posando con armas, helicópteros y
caballos junto a presuntos narcos en los poblados de Petaquillas, municipio de
Chilpancingo, y Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri. La jerarquía católica
guardó silencio.
Desde 2016, el semanario proceso, ha documentado una
serie de señalamientos contra Astudillo por presuntos nexos con
narcotraficantes, entre los que destaca una historia que involucra a políticos
del PRI, PRD y Movimiento Ciudadano (MC), quienes han triangulado posiciones
políticas desde 2012 en esta zona controlada por el narco.
En su
edición del 20 de noviembre pasado, informó sobre el conflicto armado en Tierra
Caliente y la Zona Norte entre los guardias comunitarios de Teloloapan,
vinculados con el grupo delictivo Guerreros Unidos, y La Familia Michoacana,
afincada en el municipio de Arcelia (Proceso 2090).
Esa disputa desató las diferencias
entre políticos guerrerenses y exhibió una posible conexión criminal de lavado
de dinero procedente de la Zona Norte y Tierra Caliente con la ciudad de
Chicago, Illinois.
Por esas
fechas, el gobernador Astudillo visitó
Chicago y se reunió en privado con el próspero empresario Pedro Segura
Valladares, propietario de los ranchos llamados Los 4 Potrillos; uno se ubica
en Los Sauces, su poblado natal, en el municipio de Teloloapan, y el otro en
Lake Geneva, Wisconsin.
El encuentro
entre el mandatario estatal y el empresario fue en el consulado de México en
Chicago y se difundió el 27 de noviembre en redes sociales, justo cuando Segura
Valladares y el alcalde de Teloloapan, el perredista Urióstegui Patiño,
ventilaron sus diferencias en las redes sociales.
El empresario y ganadero incursionó
en la política a través de su hermano Pablo. Al principio ambos fueron
arropados por el PRD; ahora militan en MC, cuyo dirigente estatal es el
exalcalde de Acapulco Luis Walton Aburto.
A través de
su cuenta de Facebook, Segura Valladares
exhibe su estilo de vida opulenta y su gusto por los caballos españoles. Se
asume como El Señor de los Cielos porque suele desplazarse en México y Estados
Unidos en helicópteros. Con frecuencia exhibe fotografías de sus reuniones con
oficiales del Ejército y políticos en su rancho de Los Sauces y una finca
ubicada en la ribera de la presa Valerio Trujano, en el municipio de
Tepecoacuilco.
Desde los
comicios de 2014, cuando Pablo Segura
fue postulado por MC a la alcaldía de Teloloapan y perdió la elección, él y su
hermano Pedro entraron en confrontación con Urióstegui Patiño y los entonces
diputados perredistas locales Ignacio Valladares Salgado y Roger Arellano.
En ese entonces, Urióstegui Patiño
fue acusado en un video de recibir 10 millones de pesos del narco para
financiar su campaña y traicionar un acuerdo con La Familia para beneficiar a
Guerreros Unidos.
La banda afincada en Arcelia afirma
que pactó con Urióstegui Patiño a través del Valladares Salgado cuando era
alcalde, pero ambos rompieron el pacto y ahora entregan 1 millón de pesos
mensuales a Ángel Casarrubias, líder de Guerreros Unidos y hermano de los
supuestos fundadores de ese grupo, Mario y Sidronio, quienes están presos por
su presunta responsabilidad en la desaparición de los 43 normalistas de
Ayotzinapa.
De manera
paralela, se difundió otro video en el cual se acusa a Pedro Segura de vínculos
con La Familia Michoacana. El empresario aparece cabalgando en su rancho junto
al perredista Eleuterio Aranda Salgado, El Solitario del Sur, exalcalde de
Acapetlahuaya, quien hace cuatro años, también, fue señalado por sus presuntas
ligas con el narco.
El 27 de noviembre último Pedro
Segura envió un mensaje en su cuenta de Facebook a sus detractores Urióstegui
Patiño y Valladares Salgado, y otro más a Arellano Sotelo, para ventilar sus
diferencias. También presumió su encuentro con Astudillo en Chicago.
El pasado miércoles 26, el gobernador
envió un helicóptero privado para sacar de Teloloapan a Urióstegui y su familia
por presuntas amenazas de muerte. Al llegar a Casa Guerrero, al oriente de Chilpancingo, el alcalde declaró que quienes lo
intimidaron son los mismos que asesinaron a su amigo Roger Arellano el domingo
9 junto con su tío Octavio Arellano. Sin embargo, se negó a identificarlos.
A su vez, el gobierno estatal informó
que un juzgado de primera instancia con sede en Iguala libró el mismo miércoles
26 una orden de aprehensión contra tres hombres acusados por la fiscalía de ser
los probables responsables del crimen de Arellano Sotelo y su tío.
Pese a los
diferendos entre el empresario Segura Valladares y el exalcalde Urióstegui
Patiño, el gobernador Astudillo se ha reunido con los dos, al parecer para
“mediar” en el conflicto.
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