Ciudadanos de ese municipio exigieron
a las autoridades estatales el esclarecimiento inmediato del asesinato de los
maestros Luis Alberto N., Juan Ramón N., y José Feliciano N.
Y la Iglesia
también fijó su postura. Dijo que fue un
acto cruel y cobarde, por lo que pidió a quienes se dedican a asesinar, que
depongan las armas mientras tengan vida.
“Cuesta mucho asimilar a quienes se
dedican a arrebatar la vida de los maestros, que su noble labor es educar. Nos toca ahora sentir la onda de
delincuencia en México y en Sinaloa. Hagamos un llamado a quienes se dediquen a
quitar la vida, que inhiban sus armas, ojalá y que les alcance la vida, porque
Dios es Misericordioso, pero no para tanta maldad”, dijo el cura.
Los escuinapenses cuestionaron las
declaraciones del Gobernador Quirino Ordaz Coppel, quien tras el multihomicidio
dijo que en materia de seguridad pública, en Sinaloa “había grandes avances”.
“Vivimos en un estado en donde no hay
absolutamente nada de seguridad, cualquier desconocido te habla y hasta te pone
nervioso. Pero aquí el responsable es el mismo gobierno, porque no ha sabido
gobernar y acabar con la delincuencia”, dijo Cruz N.
“Lo que dice el Gobernador es
mentira, porque no está seguro Sinaloa, estamos pésimamente con un gobierno que
no ha hecho justicia”, expresó Agapito N.
Compañeros de los docentes caídos
revelaron que hay maestros que no quieren ir a trabajar a la zona donde ocurrió
el triple asesinato, por temor a correr con la “misma suerte”.
“Aquí no hay gente mala y estos
profesores ya no quieren ir a dar clases allá… todos se quieren regresar”, dijo Manuel N.
Para los habitantes de Escuinapa ya
no se puede salir a la calle, porque se teme que algo malo les pueda ocurrir en
el camino.
“Estará ciego el Gobernador, ¿cómo no
va a reconocer que hay tanta violencia?, que le eche ganas a
‘limpiar’, porque no puedes salir a la calle, ya que vas con el Jesús en la
boca”.
Familiares y
amigos sepultaron ayer a los maestros.
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