Salvador Camarena.
No te preocupes, Rosario, qué más da lo que diga la gente, y
aunque el gobierno se acaba –es cierto–, contigo está el que en la silla del
águila toma asiento.
No te preocupes,
Rosario, que vives en México, donde un puñado de abogados pueden más que la
justicia y que mil valientes, ¿o cómo decía la canción de protesta?
No te preocupes, Rosario, que ni los fantasmas del pasado te
mortifiquen, pues la izquierda, esa que de antaño militante fuiste, hoy más no
existe.
No te preocupes, Rosario, que seguro actuarios hay hoy por
cientos, produciendo montañas de papeles para sepultar entregables
impresentables… por cenicientos.
No te preocupes, Rosario, que titular de secretaría de Estado
es un honor a la baja hace tanto tiempo, así que llevarla a un nuevo mínimo,
tampoco nadie podrá decir que es tu portento.
No te preocupes,
Rosario, que la estafa pasó hace tanto que qué más da lo que hoy digan en las
redes sociales las audiencias, nunca debemos olvidar que estás en el gobierno
sin procurador, sin fiscal anticorrupción y con casa blanca y Malinalco como
símbolo de decencia.
No te preocupes, Rosario, que no luce ominoso el futuro con
la alternancia, has dicho y repites que no viste nada, no supiste nada, no
tomaste nada, qué puede ser más cómodo que la ignorancia.
No te preocupes,
Rosario, que se preocupen aquellos mortales a quienes, si en el trabajo no les
salen las cuentas, sus jefes les cobran el faltante, pero no esos que habiendo
perdido cinco mil millones de pesos del erario, ello a su jefe no le quita el
sueño ni modifica de su fin de semana el horario.
No te preocupes,
Rosario, todo es pura mala suerte, porque –es cierto– en la estafa tu
dependencia no fue la única, pero como tu nombre vende –dices– quién se acuerda
de voltear a los otros de la jugada maestra: al Pemex de Lozoya, a Fovissste de
Reyes Baeza, a Banobras de Del Mazo y a la SEP de Chuayffet. Fue la de malas,
Rosario, que tu nombre pegara.
No te preocupes,
Rosario, si hay gente que se sorprende de que 700 millones de pesos en efectivo
terminaran en domicilios fantasma, tú de eso no tienes la culpa, esa gente se
llama normal, los otros, los que no se sorprenden con tamañas operaciones, esos
ya se van.
No te preocupes,
Rosario, que nada hace pensar que López Obrador quiera revancha, así que
cualquiera podría decir que después del 1 de diciembre podrás vivir tranquila y
sin mancha.
No te preocupes,
Rosario, que el sistema no parece interesado en descubrir qué fue de los
dineros de la estafa maestra y a dónde fueron a parar los 700 millones en
efectivo. Más se le ha perdido al sistema y nadie lloró, así que para qué tanto
problema, diría Juanga.
No te preocupes,
Rosario, que salvo que en los cartones de los diarios y en las redes sociales
tu defensa se volvió un mal chiste, la historia dirá que en tus secretarías
hubo escándalos, que era bien raro cómo siempre se repetían millonarios
extravíos, pero que de eso tu ni enterada, que toda tu experiencia y oficio, no
te salvaron de quedar como una funcionaria de la que lo único claro es que el
público no vio que luchara por cuidar el presupuesto en su beneficio.
No te preocupes, Rosario, que tu carrera quede marcada por
estafa maestra y 700 millones no es seguro, pues en esto de los gobiernos en
México, siempre habrá alguien que surja con un nuevo escándalo, pronto, y quizá
hasta más grande, eso seguro.
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