Por Gloria
Reza M.
Durante la
presentación de su primer informe de gobierno en el Congreso local, el
gobernador Enrique Alfaro se negó a aceptar su responsabilidad en el alza al
transporte público o en las afectaciones que tendrá el Bosque de La Primavera
cuando se habite la Villa Panamericana. Son temas que se aprobaron en las
pasadas administraciones, argumentó.
Alfaro tampoco
reconoció que el gran número de contagios de dengue sea un grave problema para
la entidad, y mucho menos que existan irregularidades en el programa A Toda
Máquina, pese a que la empresa adjudicada con el arrendamiento de maquinaria,
por más de 3 mil 600 millones de pesos, es de su amigo Guillermo Romo.
Para el
programa A Toda Máquina, dijo, “se hizo una licitación como se debía y no tengo
nada de qué avergonzarme ni qué esconder. En lo personal sostengo un principio
que le escuché a Andrés Manuel López Obrador, y decía: ‘Me podrán decir Peje,
pero no lagarto’. A mí me podrán decir todo, pero no ratero, y así va a ser
siempre”.
En relación
con el tema del dengue, reiteró que el incremento de casos se debe al cambio
climático y a que el serotipo 2 llegó a la entidad. “Somos el único estado que
ha levantado aviso epidemiológico por dengue, hicimos la parte que nos tocaba,
invertimos 116 millones en el programa de prevención”. Nunca mencionó que se
aplicó insecticida caduco.
En este
momento, Jalisco ocupa el primer lugar a nivel nacional en casos de dengue, con
7 mil 622 confirmados.
El dengue
“no es un asunto que deba politizarse o que deba de culparse a la
administración por algo que se dejó de hacer. Lo que se tenía que hacer se
hizo, pero ya entendimos que se tiene que hacer mucho más, (…) tomándonos en
serio la agenda de cambio climático”, apuntó Alfaro.
En materia
de transporte, el gobernador sostuvo que no es una simulación la mejora en la
calidad del servicio público, y que faltaría implementar al 100% el sistema de
pago electrónico, que estaría listo a finales de enero próximo.
Dijo que ya
se concluyó el mapa de ordenamiento de rutas, que será dado a conocer en pocos
días, y que habría subsidios para los transportistas. Ese beneficio no alcanzó
a los usuarios que resintieron el alza, luego de que la tarifa pasó de siete a
9.50 pesos. Pero Alfaro pidió comprensión a los ciudadanos.
“Tuvimos que
aplicar la tarifa –por cierto aprobada antes de que yo fuera gobernador– para
el transporte público cuando se cumpliera el principio de que estuvieran
integrados en ruta empresa. A nadie, a ningún gobernante le gusta tomar esas
decisiones, a mí tampoco, no más que yo tengo la responsabilidad de arreglar el
transporte público y no voy a ser un gobernador más de los que les tiembla la
mano para tomar decisiones y por eso quedan en el basurero de la historia. Pido
a los jaliscienses su comprensión de que estas medidas son parte de un ajuste
integral, porque no se podía seguir operando con una tarifa como la que se
tenía”, indicó.
Previo a su
discurso, cada una de las siete fracciones parlamentarias dio su
posicionamiento sobre el primer año de administración de Enrique Alfaro.
Todas
coincidieron en reconocer el trabajo del Ejecutivo estatal y le dieron su apoyo
para sacar adelante iniciativas que sean en beneficio de los ciudadanos, en
especial en temas sensibles como seguridad, igualdad de género, educación y
medio ambiente.
Tras
mencionar que también existen omisiones, consideraron que los recursos que la
federación dará a la entidad no alcanzan y, según la diputada priista Sofía
García, es necesario otorgar más presupuesto para diversos rubros, entre ellos
para mujeres. Asimismo, solicitó al mandatario estatal detener el alza a
impuestos contemplada en las leyes de ingresos municipales.
En su turno,
Erika Pérez García, coordinadora de Morena, se quejó porque “la gobernanza, la
participación ciudadana y el diálogo siguen en papel y en el cajón del
escritorio, por eso los consensos y los acuerdos se imponen y se dictan,
transgrediendo la soberanía legislativa. Necesitamos revitalizar la relación franca
y directa con el Ejecutivo”, apuntó.
Las cifras
en materia de seguridad, añadió, no son presumibles, puesto que existen
ciudadanos que exigen justicia para las víctimas de feminicidio y desaparición.
De igual
manera, lamentó que la Ley de Ingresos en Jalisco contemple aumentos en
predial, refrendo y verificación, lo cual –dijo– afectará a las familias.
Por su
parte, el perredista Enrique Velázquez propuso cinco ejes fundamentales: la
creación de una nueva Constitución con amplia participación ciudadana, no
debilitar al Poder Legislativo, y que el Poder Judicial responda a la demanda
de los ciudadanos y rinda cuentas.
También
pidió que Jalisco sea un oasis de la calidad educativa, debido a que se tienen
las mejores escuelas y la universidad que, subrayó, deberían contar con mayores
recursos para evitar la deserción escolar y que los jóvenes se conviertan en
carne de cañón del crimen organizado.
Además,
consideró que se debe ir a fondo en el tema de la inseguridad en Jalisco,
porque ya “no sólo es un asunto de policías y ladrones”.
La panista
Claudia Murguía aplaudió que, tras 11 años de no hacerse, un mandatario
acudiera al Congreso local a rendir cuentas ante los representantes ciudadanos.
No obstante,
criticó que Alfaro tenga un doble discurso al exigir recursos al gobierno
federal, pero aquí –recalcó– se carece de una política de austeridad
Sobre el
tema de seguridad, precisó que, de acuerdo con la encuesta de seguridad urbana,
84% de la gente se siente insegura, mientras que existen decenas de familias
que esperan el regreso de sus desaparecidos. Luego calificó como deficientes el
transporte público y el servicio de salud.
A la sesión
solemne asistieron gobernadores tradicionales (no acudió ninguno de los
antecesores de Alfaro), líderes de cúpulas empresariales, rectores de
universidades, representantes sindicales, de las fuerzas armadas y de partidos
políticos, así como coordinadores generales del gobierno del estado.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.