Por Linaloe
R. Flores.
El dinero
ganado en México por Obrascón Huarte Lain (OHL, hoy Aleática) no sólo provino de las concesiones para el
Circuito Exterior Mexiquense o el Viaducto Bicentenario. Grupo Mayakoba, el
complejo turístico de lujo en la Riviera Maya, en el que el extinto conglomerado
hospedó a altos funcionarios del Gobierno de Enrique Peña Nieto, tuvo 76
millones 770 mil 25 pesos para colocar la marca “México” en el torneo “Golf OHL
Classic at Mayakobá” en 2012, 2013 y 2014.
El dinero provino
del desaparecido Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), organismo que
es investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público por supuestos desvíos de dinero hacia cuentas en
el extranjero, según dio a conocer Santiago Nieto Castillo, Director de ese
órgano, en su cuenta de Twitter el pasado 25 de septiembre.
Ayer,
Nieto Castillo,
Director de la UIF confirmó que se investigan posibles actos de corrupción
que involucrarían al ex Secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo
Ruiz Esparza, con la constructora OHL.
“Hemos
estado trabajando con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes respecto a
casos de corrupción de la anterior Administración con OHL”, dijo en entrevista con medios luego
de reunirse con el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin
licitación de por medio, el Grupo Mayacoba obtuvo en 2012 -en el último año
en que gobernó Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012)- un contrato por difundir
la marca “México” en el torneo de golf por nueve millones 750 mil pesos. El
siguiente año, inició como Presidente de México, Enrique Peña Nieto, y la
inversión para la promoción de México en ese torneo SE INCREMENTÓ CUATRO VECES con
un contrato de 38 millones 242 mil 300 pesos. Luego, en 2014, el pago fue por
28 millones 777 mil 725 pesos.
Cada uno
de los contratos, duró en promedio cuatro días; es decir, el periodo del torneo de
golf clásico Mayakoba.
Para 2015,
ya no hubo presupuesto para anunciar el país en el torneo. El conglomerado
español cuya división mexicana inició operaciones en 2000, cuando gobernaba
Vicente Fox Quesada (2000-2006), entró en una crisis. Pronto, empezó a
emprender la retirada del país en el que sus dividendos habían crecido a ritmos
desbocados en menos de dos décadas.
Una serie
de conversaciones telefónicas entre directivos de OHL México destaparon un
escándalo de supuesta corrupción, protagonizado por la constructora española
para inflar los precios de un tramo de la autopista del Estado México: el
Viaducto Bicentenario. OHL habría pagado “la vista gorda” de las autoridades
mexicanas con vacaciones en el resort Mayakoba.
En los
audios se escucha a Pablo Wallentin Crawford, representante de OHL México. En
una de las grabaciones, le llama la atención a una asistente a la que llama
“muñeca” por haberle cobrado a Gerardo Ruiz Esparza, entonces Secretario de
Comunicaciones y Transportes una estancia. Ordena que le hagan el reembolso.
En otras
dos, negocia con Apolinar Mena, Secretario de Comunicaciones del entonces
Gobierno de Eruviel Ávila Villegas en el Estado de México, el número de
habitaciones y los días de su estancia.
Mayakoba era
siempre el escenario.
Al llegar
a México, OHL contrató a José Andrés de Oteyza. Según el abogado Pablo Díez
Gargari, fue una decisión estratégica de Juan Miguel Villar Mir, presidente de
OHL y del Grupo Villar Mir. Se trataba de un hombre con vínculos con políticos
emanados del Partido Revolucionario Institucional y del llamado grupo
Atlacomulco, en el Estado de México.
En España,
Villar Mir -Doctor ingeniero de caminos por la Escuela Técnica Superior de
Caminos, Canales y Puertos de Madrid- empezó a forjar su imperio empresarial en
los 80, tras una larga carrera en los despachos del poder político del
franquismo y una íntima amistad con el ex monarca Juan Carlos quien lo nombró
Marqués de Villar Mir. Se distinguió por comprar empresas a punto de la quiebra
y revivirlas.
Un ejemplo
fue el precio que el 31 de julio de 1987 pagó por la constructora Obrascón,
fundada en 1911 y que en esa fecha estaba al borde de la insolvencia.
En México, fue
en la Riviera Maya en donde inició uno de sus primeros grandes proyectos: la
edificación de cinco hoteles de lujo. Una década después fue justo ahí donde
inició la retirada.
En diciembre
de 2016, cuando se vivía el tercer año del Gobierno de Enrique Peña Nieto,
la constructora empezó un proceso para deshacerse de esos hoteles, el cual
concluyó en 2018. La cascada de audios en YouTube se había vuelto imparable.
Hasta ahora, no se sabe quién los reveló.
Apenas
anunció la venta de sus hoteles, el fondo de inversión RLH Properties se apuntó
para adquirir el complejo por más de 235 millones de euros. Se llevaría el 80
por ciento de los hoteles del resort de lujo, así como el campo de golf “El
Camaleón”, sede permanente del torneo de golf.
RLH es
propietaria del hotel Four Seasons en Ciudad de México, así como de los hoteles
One&Only Mandarina y Rosewood Mandarina, ambos ubicados en el Desarrollo
Mandarina en la Riviera Nayarit, en fase de construcción y desarrollo.
El CPTM fue
el organismo encargado de coordinar, diseñar y operar las estrategias de
promoción turística de México a nivel nacional e internacional. En diciembre
pasado, el Secretario de Turismo, Miguel Torruco Márquez anunció la liquidación
del organismo y la desaparición de todas sus oficinas en el extranjero. Antes,
en reuniones con agentes de viajes, Torruco se refirió al CPTM como la “caja
chica” de los gobiernos en turno.
En el
Gobierno de Enrique Peña Nieto, el consejo ejerció un monto superior a los
21 mil millones de pesos, aun cuando sólo le habían asignado 3.8 mil millones
de pesos. En promedio, el organismo recibía cada año, 774 millones de pesos;
pero su gasto era de cuatro mil 317 millones, lo que implica que en algunos
años, lo ejercido superó hasta en siete veces lo presupuestado.
En abril
pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador acusó al CPTM de utilizar
sus recursos para pagar publicidad y favores a medios de información y no para
el fomento al turismo.
Los 50
contratos de mayor monto del CPTM, localizados en Compranet por SinEmbargo, muestran que no
se escatimó en promocionar a México como marca, tanto en el país como en el
exterior, pero fueron las agencias de publicidad las más beneficiadas.
El gasto
lo acapararon Corporación Interamericana de Entretenimiento y Starcom Worldwide
que trabajaron en los mercados de México, Estados Unidos y Canadá. Juntas SE
LLEVARON MÁS DE MIL MILLONES DE PESOS.
La
erogación más alta de este consejo, creado en 2000 cuando se inició la Presidencia de la
República de Vicente Fox Quesada (2000-2006), fue para el “Premio de México”
en el campeonato mundial de pilotos de la Fórmula Uno de la Federación
Internacional del Automovilismo de 2015 a 2019. FUE POR CUATRO MIL 91 MILLONES
778 MIL 943 PESOS Y SU VIGENCIA FUE HASTA EL 31 DE JULIO DE 2019. El monto es
similar a los ingresos por derechos de no residentes (viajeros) sólo en 2018,
que fue de cuatro mil 890 millones de pesos.
Otro
contrato que se encuentra en el top de los 50 más caros -en el sitio 24- es el
firmado con Negocios Optimus Jumance, Scoi Soluciones Integrales y Óvalo CP,
empresas de “outsourcing” o “terciarización” para administrar personal. Fue
entre 2016 y 2018 por 77 millones 586 mil 207 pesos. Se trata de empresas hoy
señaladas por la Auditoría Superior de la Federación como insolventes.
Así se
fabricaba la marca “México”, que por lo menos tres veces paró en el campo de
golf de OHL mediante millones de pesos.
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