Arnoldo Cuellar.
Al paso que vamos, el Gobernador panista de Guanajuato, Diego
Sinhue Rodríguez Vallejo terminará siendo recordado por la gran frivolidad con
la que enfrentó el reto de gobernar a la entidad en uno de sus momentos más
oscuros.
Esta semana, reporteros de varios medios de comunicación
no lograron obtener una sola respuesta del mandatario sobre el reclamo de las
familias de víctimas de desaparición forzada de querer ser escuchadas por los
diputados que formulan un paquete de leyes para atender esa problemática.
Aunque el tema es de índole legislativa, el antecedente es
que la Fiscalía del Estado antes procuraduría de justicia, ha sido omisa y
remisa en la atención del problema, en la escucha de quienes viven esta difícil
situación y en la apertura de carpetas de investigación.
Sin embargo, el Gobernador, lejos de cualquier situación
de empatía con quienes han resultado víctimas colaterales de la ola de
violencia que vive Guanajuato, remitió a los reporteros con su vocera de
seguridad: “véanlo con Sophia”, fue su repetitiva contestación.
Es decir, el dolor de un grupo de ciudadanos, que a juzgar
por los testimonios que empiezan a surgir aquí y allá, es creciente, no
ameritan ni siquiera una palabra del Gobernador a quien solo le gusta hablar de
“grandeza” y de “mentefactura”.
Eso sí, se dio tiempo para informar que el servicio de
emergencia conocido como 911 ya tiene una línea de respuesta en japonés. Y
menos mal que es así, pues la comunidad extranjera tampoco ha estado exenta de
sufrir las consecuencias de la creciente inseguridad que afecta Guanajuato y
que es lo único verdaderamente “grande” que se ve por aquí.
En cambio, el periodista Miguel Ángel Puértolas, director
de la edición local de Milenio, no batalló tanto para disponer de una
entrevista exclusiva con el mandatario guanajuatense, enfocada a conocer a
Diego en su intimidad.
La entrevista publicada este miércoles es una verdadera perla
por su estilo complaciente, desde la misma entrada:
“Convencido de que vencerá la inseguridad que vive en su
estado, como buen charro que se enfrenta a los retos de los lienzos, Diego
Sinhue Rodríguez Vallejo (León, 1980), Gobernador de Guanajuato, no esconde su
pasión por el campo y la música ranchera. Comenzó su carrera en la
administración pública en 2006 y alguna vez soñó con ser alcalde de su ciudad
natal, León; no obstante, le tocó el `paso de la muerte´ y salir victorioso
cayendo montado en el caballo de la gubernatura.”
Es decir, los 3 mil 500 asesinados el año pasado en
Guanajuato y los más de 2 mil 800 que ya se acumulan en 2019 no pasan más allá
de convertirse en una metáfora deportiva para el Gobernador que se retrató en
la entrevista vestido de charro.
Con una carrera iniciada apenas en 2006, verdaderamente
fue “una suerte” que 12 años después lograra la candidatura a Gobernador, lo
que no dice la campirana entrevista de Milenio es que el verdadero artífice de
la mangana no fue el actual Gobernador, sino su padrino y antecesor, Miguel
Márquez, quien para todos los efectos pinta más como ranchero que el que escogió
como delfín.
Así, mientras el estado se desangra literalmente y
enfrenta un panorama tormentoso en materia económica, la plácida pieza
periodística ahonda en los gustos musicales del mandatario que van de José
Alfredo y Lola la Grande a la Arrolladora.
Pero no todo es charla casual, gracias a las habilidades
periodísticas de Puértolas nos enteramos que el Gobernador de no haber sido
político pudo haber hecho una carrera como “rescatista” porque le gusta mucho
ayudar a la gente.
Esa vocación, sin embargo, no se ha manifestado ante situaciones que
requerían una empatía emocional como la manifestación de más de 10 mil jóvenes
en Celaya, en duelo y reclamo por el asesinato de un joven estudiante en un
asalto; o en una palabra de aliento para los familiares de desaparecidos que
empeizan a organizarse en algunas ciudades del estado, pero cuya sola mención
despierta reacciones evasivas en el máximo dirigente político de la entidad.
Desde luego, aunque la seguridad no sea un tema que le
guste mucho al joven Gobernador, los dos actores de este diálogo color de rosa
no pueden evadir el tema.
La pregunta del entrevistador es una joya: “Son seis años y
ya lleva uno, ¿aún hay que darle fuerte, ¿no?”
La respuesta no se queda atrás: “La inseguridad debemos
vencerla, pero lo haremos junto con todos los guanajuatenses; yo les agradezco
mucho las muestras de cariño en los lugares donde voy bien en las encuestas,
pues es por ese trabajo conjunto. Aún no he quitado los pies de la tierra,
siempre estoy cerca de la gente. Me gusta mucho andar en la calle, cenando
tacos; la gente me saluda. Sí claro, a veces ando en las quesadillas en
Comanjilla, ese contacto es fundamental para no perder el piso.”
Con esta prensa, con estos políticos, con esta profundidad,
uno entiende porque Guanajuato está feliz, feliz, feliz.
BUENO, NO TODOS.
P.D. Si se la perdió, aquí está la entrevista original, Bon
appétit!
https://www.milenio.com/politica/disfruto-campo-cenar-tacos-calle-gente-diego-sinhue
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