lunes, 6 de julio de 2020

Empresas de 4 países ya tienen 31 proyectos en litio; era nuestra esperanza después del petróleo.





Por Dulce Olvera.

Además de usarse contra la bipolaridad, el oro blanco es clave para la electro-movilidad. Ante sus enormes reservas, el Gobierno de Bolivia de Evo Morales tenía el plan de explotar el litio, industrializarlo para producir baterías y así exportarlo con valor agregado a través de la empresa estatal Yacimientos de Litio Bolivianos en asociación público-privada con Alemania y China. Pero llegó el Golpe de Estado a finales del año pasado y ahora, acusa la oposición, la derecha analiza privatizar el sector minero.

En México la moneda está en el aire. A diferencia de Bolivia, donde en un inicio se inclinó más hacia el Estado, el Gobierno mexicano explora desde 2015 yacimientos de litio en Sonora, Jalisco y Puebla a través del Servicio Geológico Mexicano (SGM). Pero también empresas de Canadá, Reino Unido, España y Australia exploran por su cuenta litio-potasio y carbonato de litio en Sonora, San Luis Potosí, Zacatecas, Coahuila y Baja California, reporta la Dirección General de Desarrollo Minero de la Subsecretaría de Minería. El proyecto de la estadounidense Pan American Lithium en Baja California se postergó.

De los 31 proyectos registrados, la canadiense OrganiMax Nutrient Corp tiene 15 por concesiones de salares de potasio y litio que comprenden más de 424 mil hectáreas en Zacatecas, San Luis Potosí y Coahuila, expone en su página.


Y el proyecto en Bacadéhuachi, Sonora, de la canadiense Bacanora Minerals –con asesoría de la china Gangef–, es el más avanzado y prometedor. Con una inversión de 420 millones de dólares, con minería a cielo abierto estima producir a partir de 2021 alrededor de 17 mil 500 toneladas anuales de carbonato de litio, y en una segunda fase, 35 mil toneladas al año, de acuerdo con el reporte técnico de viabilidad publicado por Bacanora. Mining Technology calcula que este yacimiento tiene reservas probadas y probables de 243 millones de toneladas, por lo que sería el depósito más grande del mundo.

“Los concesionarios comparten el interés de maximizar el valor agregado que pueden generar en México [como producir baterías tras la extracción]. Trabajamos con ellos y con el Gobierno del Estado para que superen los retos que aún tienen enfrente y para que se posicionen en las cadenas de valor internacional”, tuiteó el Subsecretario de Minería, Francisco Quiroga, luego de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no es necesario “nacionalizar” el litio, como lo sugirió el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo.

Beatriz Olivera, investigadora de Fundar especializada en minería, destacó que la derrama de la actividad minera extranjera en México es “mínima”: en 2018 el pago de impuestos de las mineras representó 0.5 por ciento de los ingresos de las finanzas públicas, documentó, por lo que el fortalecimiento del Estado en la exploración minera dejaría un beneficio económico “más tangible”.

Sin embargo, es preocupante en términos ambientales y sociales, ya que independientemente de si es empresa pública o privada, “el medio ambiente queda siempre relegado y no se escuchan las voces afectadas”, dijo. En las zonas donde hay proyectos de exploración, recomendó, deben hacerse estudios por impactos en el acceso de agua. El proyecto de Bacanora en Sonora se contempla explotar con minería a cielo abierto, “una de las técnicas más destructivas que existen, porque se usan explosivos para remover terrenos para los tajos profundos que impacta a la biodiversidad y después se usan sustancias tóxicas como cianuro o arsénico”.

MÉXICO: APENAS EN EXPLORACIÓN.

En México el debate en torno a cómo aprovechar nuestras propias reservas revivió por la intención de la Secretaría de Medio Ambiente de crear una empresa –pública o privada– para “nacionalizar” y que “el Gobierno controle el uso del litio”, como dijo hace unas semanas el Secretario Víctor Toledo durante un webinar de la UNAM. En diciembre aseguró que como el litio será el nuevo petróleo, “nuestro país debería ser capaz de producir autos eléctricos en fábricas públicas”.

“El litio se va a volver algo estratégico. Buena parte de la situación de Bolivia [el Golpe] se debe a que es el país más rico en litio. Nuestro país también tiene grandes yacimientos de litio, simplemente en Sonora se acaba de revelar”, aseveró durante una conferencia de prensa aquel último mes de 2019.

Además de baterías de litio para autos eléctricos que reducen emisión de gases contaminantes, el litio también puede usarse en la industria aéreo-espacial, del aluminio, vidrio y cerámica, sistemas de aire acondicionado, grasas y lubricantes, así como en la farmacéutica.

“La incorporación de litio metálico y algunos compuestos se utilizan como catalizadores en la producción de analgésicos, agentes anticolesterol, antihistamínico, anticonceptivos, inductores del sueño, algunos tipos de esteroides, tranquilizantes, vitamina A y otros productos. El carbonato de litio, grado farmacológico, es utilizado en el tratamiento de la psycosis maníaca depresiva”, detalla el Perfil del Litio 2018 hecho por la Secretaría de Economía en el sexenio pasado.

Actualmente México importa litio principalmente de Chile, Eslovenia y Estados Unidos, expone el documento.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador comentó sobre la propuesta del Secretario de Ambiente Víctor Toledo que “no es necesaria la nacionalización”, porque el Artículo 27 constitucional establece el dominio de la Nación sobre los recursos naturales que están en el suelo y en el subsuelo. “Por eso hay un mecanismo de entrega de concesiones, habría que ver en qué condiciones se entregarían”, dijo. En otras ocasiones ha recalcado que su Gobierno no ha entregado nuevas concesiones mineras.

El Subsecretario de Minería, Francisco Quiroga, tuiteó al respecto que el litio, como los demás metales y minerales, ya son propiedad de la nación. “Las concesiones dadas se respetarán. Acompañamos los proyectos para maximizar el impacto económico y social”, escribió. “Los concesionarios comparten el interés de maximizar el valor agregado que pueden generar en México. Trabajamos con ellos y con el Gobierno del Estado para que superen los retos que aún tienen enfrente y para que se posicionen en las cadenas de valor internacional”.

En febrero, durante el Mining Fourum 2020 previo al confinamiento, Quiroga planteó pinceladas sobre el plan. Lo que quiere el Gobierno es tener “rectoría” sobre el litio, “sin pronunciarnos todavía cómo será el esquema de desarrollo”.

Pero, abundó que se ha reunido con inversores de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón y Reino Unido entorno al litio. “Hay mucho interés en participar”, afirmó. “Lo que estamos ofreciendo no es nada más la promoción de la actividad minera, sino la actividad minera en conjunto con la cadena productiva; la capacidad manufacturera ha sido de mucho interés”.

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