Por Dulce
Olvera.
Además de
usarse contra la bipolaridad, el oro blanco es clave para la electro-movilidad.
Ante sus enormes reservas, el Gobierno de Bolivia de Evo Morales tenía el
plan de explotar el litio, industrializarlo para producir baterías y así
exportarlo con valor agregado a través de la empresa estatal Yacimientos de
Litio Bolivianos en asociación público-privada con Alemania y China. Pero llegó
el Golpe de Estado a finales del año pasado y ahora, acusa la oposición, la
derecha analiza privatizar el sector minero.
En México la
moneda está en el aire. A diferencia de Bolivia, donde en un inicio se
inclinó más hacia el Estado, el Gobierno mexicano explora desde 2015
yacimientos de litio en Sonora, Jalisco y Puebla a través del Servicio Geológico
Mexicano (SGM). Pero también empresas de Canadá, Reino Unido, España y
Australia exploran por su cuenta litio-potasio y carbonato de litio en Sonora,
San Luis Potosí, Zacatecas, Coahuila y Baja California, reporta la Dirección
General de Desarrollo Minero de la Subsecretaría de Minería. El proyecto de la
estadounidense Pan American Lithium en Baja California se postergó.
De los 31
proyectos registrados, la canadiense OrganiMax Nutrient Corp tiene 15 por
concesiones de salares de potasio y litio que comprenden más de 424 mil
hectáreas en Zacatecas, San Luis Potosí y Coahuila, expone en su página.
Y el
proyecto en Bacadéhuachi, Sonora, de la canadiense Bacanora Minerals –con
asesoría de la china Gangef–, es el más avanzado y prometedor. Con una inversión
de 420 millones de dólares, con minería a cielo abierto estima producir a
partir de 2021 alrededor de 17 mil 500 toneladas anuales de carbonato de litio,
y en una segunda fase, 35 mil toneladas al año, de acuerdo con el reporte
técnico de viabilidad publicado por Bacanora. Mining Technology calcula que
este yacimiento tiene reservas probadas y probables de 243 millones de
toneladas, por lo que sería el depósito más grande del mundo.
“Los
concesionarios comparten el interés de maximizar el valor agregado que pueden
generar en México [como producir baterías tras la extracción]. Trabajamos con
ellos y con el Gobierno del Estado para que superen los retos que aún tienen
enfrente y para que se posicionen en las cadenas de valor internacional”,
tuiteó el Subsecretario de Minería, Francisco Quiroga, luego de que el
Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no es necesario “nacionalizar”
el litio, como lo sugirió el Secretario de Medio Ambiente, Víctor Toledo.
Beatriz
Olivera, investigadora de Fundar especializada en minería, destacó que la
derrama de la actividad minera extranjera en México es “mínima”: en 2018 el
pago de impuestos de las mineras representó 0.5 por ciento de los ingresos de
las finanzas públicas, documentó, por lo que el fortalecimiento del Estado en
la exploración minera dejaría un beneficio económico “más tangible”.
Sin embargo,
es preocupante en términos ambientales y sociales, ya que independientemente
de si es empresa pública o privada, “el medio ambiente queda siempre relegado y
no se escuchan las voces afectadas”, dijo. En las zonas donde hay proyectos de
exploración, recomendó, deben hacerse estudios por impactos en el acceso de
agua. El proyecto de Bacanora en Sonora se contempla explotar con minería a
cielo abierto, “una de las técnicas más destructivas que existen, porque se
usan explosivos para remover terrenos para los tajos profundos que impacta a la
biodiversidad y después se usan sustancias tóxicas como cianuro o arsénico”.
MÉXICO:
APENAS EN EXPLORACIÓN.
En México
el debate en torno a cómo aprovechar nuestras propias reservas revivió por la
intención de la Secretaría de Medio Ambiente de crear una empresa –pública o
privada– para “nacionalizar” y que “el Gobierno controle el uso del litio”,
como dijo hace unas semanas el Secretario Víctor Toledo durante un webinar de
la UNAM. En diciembre aseguró que como el litio será el nuevo petróleo,
“nuestro país debería ser capaz de producir autos eléctricos en fábricas
públicas”.
“El litio
se va a volver algo estratégico. Buena parte de la situación de Bolivia [el
Golpe] se debe a que es el país más rico en litio. Nuestro país también tiene
grandes yacimientos de litio, simplemente en Sonora se acaba de revelar”, aseveró durante una conferencia de
prensa aquel último mes de 2019.
Además de
baterías de litio para autos eléctricos que reducen emisión de gases
contaminantes, el litio también puede usarse en la industria aéreo-espacial,
del aluminio, vidrio y cerámica, sistemas de aire acondicionado, grasas y
lubricantes, así como en la farmacéutica.
“La
incorporación de litio metálico y algunos compuestos se utilizan como
catalizadores en la producción de analgésicos, agentes anticolesterol,
antihistamínico, anticonceptivos, inductores del sueño, algunos tipos de
esteroides, tranquilizantes, vitamina A y otros productos. El carbonato de
litio, grado farmacológico, es utilizado en el tratamiento de la psycosis
maníaca depresiva”,
detalla el Perfil del Litio 2018 hecho por la Secretaría de Economía en el
sexenio pasado.
Actualmente
México importa litio principalmente de Chile, Eslovenia y Estados Unidos,
expone el documento.
El
Presidente Andrés Manuel López Obrador comentó sobre la propuesta del Secretario
de Ambiente Víctor Toledo que “no es necesaria la nacionalización”, porque el
Artículo 27 constitucional establece el dominio de la Nación sobre los recursos
naturales que están en el suelo y en el subsuelo. “Por eso hay un mecanismo de
entrega de concesiones, habría que ver en qué condiciones se entregarían”,
dijo. En otras ocasiones ha recalcado que su Gobierno no ha entregado nuevas
concesiones mineras.
El
Subsecretario de Minería, Francisco Quiroga, tuiteó al respecto que el
litio, como los demás metales y minerales, ya son propiedad de la nación. “Las
concesiones dadas se respetarán. Acompañamos los proyectos para maximizar el
impacto económico y social”, escribió. “Los concesionarios comparten el interés
de maximizar el valor agregado que pueden generar en México. Trabajamos con
ellos y con el Gobierno del Estado para que superen los retos que aún tienen
enfrente y para que se posicionen en las cadenas de valor internacional”.
En febrero,
durante el Mining Fourum 2020 previo al confinamiento, Quiroga planteó
pinceladas sobre el plan. Lo que quiere el Gobierno es tener “rectoría” sobre
el litio, “sin pronunciarnos todavía cómo será el esquema de desarrollo”.
Pero, abundó
que se ha reunido con inversores de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Japón y
Reino Unido entorno al litio. “Hay mucho interés en participar”, afirmó. “Lo
que estamos ofreciendo no es nada más la promoción de la actividad minera, sino
la actividad minera en conjunto con la cadena productiva; la capacidad
manufacturera ha sido de mucho interés”.
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