Por Veneranda
Mendoza.
En medio de
la pandemia por covid-19, la Universidad de la Salud del Estado de México
(Unsa), fundada por la familia del exgobernador Arturo Montiel Rojas, retrasó
el pago de salarios a su personal docente, pese a que nunca dejó de cobrar las
colegiaturas.
De hecho, la
Unsa le pagó a la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) 7 mil 304
pesos por la incorporación de sus estudios a dicha institución, mientras la
colegiatura de uno solo de sus alumnos de medicina es dos veces más alta.
Durante el
semestre 2020-A cada estudiante de medicina pagó 109 mil 760 pesos en
inscripción y mensualidades ordinarias. El tabulador oficial de la Unsa
establece inscripción de 16 mil 709 pesos y mensualidad de 15 mil 508.50
(cuatro veces el salario mínimo mensual vigente).
Hasta antes
de la pandemia, la institución tenía una matrícula promedio de 650 alumnos,
incluidos los de preparatoria. Estudiantes consultados dicen que Medicina es la
licenciatura más numerosa. Con 300 colegiaturas ordinarias de esa carrera, la
Unsa recauda 4 millones 652 mil 550 pesos cada mes y el monto se duplica en
periodo de inscripciones.
En una carta
abierta, el 17 de mayo profesores de la Unsa informaron: “Desde el mes de
marzo la institución no ha pagado nuestros honorarios… nos vemos en la
necesidad de pausar las actividades docentes”. El paro no se concretó. El
rector, Javier Herrera Villalobos, y el administrador único de la Universidad,
Abraham Hernández Villalobos, se comprometieron a finiquitar “el pago pendiente
de la segunda quincena del mes de marzo de 2020 en un plazo que no exceda al 31
de mayo del presente año”.
El
calendario de la institución prevé pagar cada fin de mes una quincena atrasada,
de tal manera que la segunda de junio se finiquite hasta el 30 de noviembre.
“No duden que las autoridades de Unsa trabajaremos con responsabilidad para
liquidar al 100% el adeudo devengado, en los términos antes señalados”, aseguraron.
La
escuela justificó que la pandemia le trajo momentos complicados. No obstante,
alumnos que se manifestaron en la plataforma digital Ni Uno Más UNSA
aseguraron: “Hemos pagado en tiempo y forma, solicitamos apoyos económicos
porque varios ya no pueden pagar y al no hacerlo generan intereses; obviamente
el monto aumenta”.
Las fuentes
pidieron omitir sus nombres por temor: “El semestre pasado nos sentaron
frente a académicos para que les dijéramos quiénes manejaban la página Ni Uno
Más UNSA; a varios alumnos les advirtieron que, si no lo decían, serían
expulsados. Comenzaron a seguir las cuentas de estudiantes, principalmente de
Psicología, para atraparlos; los guardias de la escuela les tomaban fotografías
en los pasillos; los de intendencia entraban detrás de los alumnos cuando iban
al baño y se quedaban hasta que salieran”.
La citada
página de Facebook asegura que su intención es que se escuche a los alumnos,
no perjudicar a alguien o a la Unsa. En caso de que se expulse, perjudique o
dañe de cualquier forma a cualquier estudiante, plantea, “hacemos completamente
responsables a los dueños y administrativos… porque sabemos los alcances de
estas personas”.
El 15 de
junio Ni Uno Más UNSA reprodujo la información de que se despidió a “excelentes
docentes… únicamente por solicitar su pago”.
La reportera
buscó al rector para que diera su versión, pero su secretaria indicó que se
encuentra ocupado. “Él ya tiene conocimiento… dijo que va a tratar (de
comunicarse), mas no le asegura nada”, comentó. Hasta el jueves 13 no había
respuesta.
El
principal fundador y accionista del Instituto Universitario de la Salud de
México, SC (pilar de la Unsa), fue el padre del exgobernador Arturo Montiel,
Gregorio Montiel Monroy, conforme al acta constitutiva registrada ante la
Notaría Pública 162 de Metepec.
El
documento, obtenido a través de la solicitud de información 00425/UAEM/IP/2016
que promovió el periodista Augusto López, refiere que Montiel Monroy
proporcionó 40% del capital social, con dos de los 5 millones de pesos
establecidos en dinero, bienes o industria.
Los otros
seis socios, según el acta notariada el 30 de junio de 2010, aportaron 500 mil
pesos (10%) cada uno, entre ellos Rosa María Montiel Rojas, hermana del
exmandatario.
El documento
asienta que el voto de los socios “será proporcional al monto de sus
aportaciones”. Así, la familia Montiel Rojas aseguró 50% en la toma de
decisiones más el voto de calidad de Gregorio Montiel, designado presidente
honorífico “hasta el término de su vida”.
Don Goyo,
como lo conocieron en el ámbito político, fue alcalde de Atlacomulco en 1968,
acompañó a Enrique Peña Nieto a registrarse como precandidato del PRI a la
gubernatura, y falleció el 2 de agosto de 2012, a los 95 años.
Diversas
publicaciones oficiales de la institución en redes sociales reconocen que Karla
L. Cortés Treviño, con quien Arturo Montiel contrajo nupcias el 21 de mayo de
2016, es vicerrectora general de la Universidad.
La Unsa se
instaló en un terreno ubicado sobre la carretera Toluca-Atlacomulco que en 2011
fue otorgado en comodato (préstamo gratuito) por la Constructora e Inmobiliaria
Ambaro, representada legalmente por Adalberto Rosas Gil, socio fundador del
Instituto Universitario de la Salud.
El 11 de
mayo de ese año don Goyo solicitó al ayuntamiento de Toluca cambiar el uso
de suelo del inmueble. En la autorización expedida en la administración de la
priista María Elena Barrera, cercana al entonces gobernador Enrique Peña Nieto,
consta que Gregorio Montiel acreditó posesión del terreno mediante certificado
parcelario. La petición se aprobó el 30 de junio de 2011.
En su
calidad de representante legal y director general de la Unsa, David Adrián
Álvarez Colín (director del Instituto de Seguridad Social del Estado de México
y Municipios en la primera etapa de la administración de Peña Nieto y hermano
de Jorge, exdiputado local y expresidente municipal priista), solicitó a la
UAEM, el 29 de febrero de 2016, la incorporación de planes y programas de
estudio.
La Gaceta
Universitaria del 20 de junio de 2016 –cuando Jorge Olvera, actual titular
de la Comisión de Derechos Humanos local, era rector– informa sobre el aval
para las licenciaturas en Enfermería, Gerontología, Médico Cirujano, Psicología
y Terapia Física “a partir del ciclo escolar 2016-2017, en virtud de que cumple
con los requisitos que establece la legislación universitaria y los
lineamientos de incorporación vigentes”. La adhesión se realizó sin que el
solicitante detallara las cuotas escolares.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.