Con
información de David Saúl Vela.
Javier
Duarte, exgobernador de Veracruz que actualmente está en prisión por los
delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero, regaló un Ferrari al
expresidente Enrique Peña Nieto, según la denuncia de Emilio Lozoya ante la
Fiscalía General de la República.
Las
llaves del automóvil fueron entregadas directamente por Duarte a Peña Nieto
antes de que este subiera al avión presidencial tras una gira por Veracruz, señaló Lozoya.
"El
entonces gobernador del estado, Javier Duarte, se le acercó en las escalinatas
del avión presidencial y le entregó una carpeta al presidente (...). Al subir
al avión presidencial, Enrique Peña Nieto nos dijo: 'Miren lo que me regaló el
góber', mostrándonos en esos momentos la parte interior de la carpeta. Ahí
aparecían las fotos de un Ferrari con el texto 'Este Ferrari perteneció al
presidente López Mateos', y a un lado estaban las llaves del auto. Enrique Peña
Nieto entregó la carpeta a un asistente y le pidió al mesero de a bordo abrir
un par de botellas de (vino) Vega Sicilia para celebrar esta exitosa gira",
dijo el exdirector de Pemex en su denuncia.
Lozoya agregó
que él estaba enterado de la relación entre Peña Nieto y Duarte, en la cual
también estaba involucrado el exsecretario de Hacienda Luis Videgaray.
"Yo
sabía de la relación estrecha entre ambos, pues hacía tiempo que Luis Videgaray
Caso me había instruido a facilitar diversos tipos de combustibles al Gobierno
de Duarte, pues el presidente Peña se comprometió a apoyar la gestión del
entonces gobernador", indicó.
La denuncia
también menciona que Peña Nieto pidió un soborno de seis millones de dólares a Odebrecht para su campaña.
Además
detalla que Videgaray dio la instrucción a Lozoya de entregarle 6 millones 800
mil pesos al panista Ricardo Anaya.
Enrique
Peña planeó para su retiro un capricho personal. Crear su “egoteca… el Museo
del Presidente”.
Ahí
colocaría fotografías, historial y objetos suyos y de otros expresidentes, como
el automóvil ya mencionado.
La
anécdota, detrás del cual habría toda una trama de corrupción, fue relatada por
Emilio Lozoya, ex director de Pemex, en la denuncia de hechos que presentó el
11 de agosto pasado ante la Fiscalía General de la República (FGR).
En 63
páginas, Lozoya se refirió al episodio en un apartado que denominó “Grupo
Higa” en el que relató actos de corrupción que atribuyó a Juan Armando
Hinojosa, dueño de la empresa constructora y compadre del expresidente Peña
Nieto.
Lozoya
relató que, en el sexenio de Peña Nieto, en el sector construcción se impulsó a
Grupo Higa en la adjudicación de proyectos de ingeniería y obra, lo cual
funcionó hasta que estalló el escándalo de la Casa Blanca.
Señaló que
después Juan Armando Hinojosa se dedicó a intermediar entre empresarios de la
construcción, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y Pemex.
“Es de mi
conocimiento, por voz propia de Juan Armando Hinojosa, que recibí este tipo de
comisiones que normalmente oscilaban entre el 2 y 5 por ciento del total del
costo final de las obras. Dichos montos eran entregados en efectivo a Juan
Armando Hinojosa y éste a su vez los compartía también en efectivo con Enrique
Peña Nieto” dijo.
Acusó que
esta relación de cercanía entre Hinojosa y Peña Nieto era tal que el
expresidente prefirió poner en riesgo la relación México-China, con la
cancelación de tren México-Querétaro, antes que retirarle contratos a su
compadre.
Comentó que,
en una visita a China, Pemex llevaba una cartera de más de dos mil millones de
dólares para captar inversiones, pero de forma asombrosa, el presidente decidió
cancelar el proyecto del tren México-Querétaro.
“Yo le dije
que eso significaba destruir la relación entre ambos países… Al preguntarle la
razón de la cancelación me dijo ´es que tenemos un problema Videgaray y yo
porque Higa le facilitó la casa de Malinalco a Luis y a mí me está apoyando con
otra casa’”.
Agregó que
un día, Juan Armando Hinojosa mencionó específicamente que quería sumas
cuantiosas porque estaban construyendo una Egoteca. “Yo no entendía qué quería
decir con eso, pero más tarde entendí que se trataba del Museo del presidente”.
Dijo que la
presión que ejercía Juan Armando Hinojosa “era indecente”, siempre afirmando
que era un acuerdo con su socio Peña Nieto y que el incumplimiento de sus peticiones
lo llevaron a pedir la remoción de Lozoya de Pemex.
“El día 5 de
febrero de 2016 me reuní con el presidente para conversar sobre mi salida de
Pemex, me dijo tajantemente: Tú fuiste un obstáculo en el cumplimiento de mis
instrucciones respecto de mi compadre Juan Armando y constantemente te negaste
a obtener recursos para mi proyecto político”.
Dijo que, al
inicio de la gestión de Enrique Peña Nieto como presidente de la República,
este lo instruyó a coordinarse con el secretario técnico del gabinete, Roberto
Padilla, y contratar a los servicios de un fotógrafo.
Precisó
que durante la reunión con Padilla Domínguez le comentó que se iniciaría la
construcción de una casa ubicada en el Estado de México, para cuando el
presidente concluyera su mandato y esta contaría con un museo del presidente.
“El
fotógrafo se encargaría de tomar las fotografías de los eventos relevantes.
Días después, Padilla Domínguez me comentó que el contrato sería por un monto
de entre dos y tres millones de pesos mensuales”.
Agregó que a
finales de 2015 durante un evento con Enrique Peña Nieto, le comentaron que la
casa y el museo estaban concluidos y que así se colocarían los regalos,
reconocimientos y el historial del presidente.
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