Desde hace 13 años y
en total impunidad, la textilera Industrias Unidas Maritex descarga sus
desechos en el río Acotzacala, cuyo cause se convierte en el Atoyac, el tercero
más contaminado del país. La alerta sobre los contaminantes que genera esta
empresa maquiladora de toallas regresó este 22 de febrero cuando el agua del
río se tiñó de rojo y así cada día el agua cambia de color según lo que se esté
maquilando.
Central realizó un
recorrido el pasado 2 de marzo por la industria ubicada en el municipio de San
Salvador El Verde, Puebla y pudo
constatar que la empresa vierte sus contaminantes en el río, en el momento de
la visita el agua era azul y hasta había restos de tela morada en la cuenca.
La firma está justo instalada a la orilla de la carretera en
el kilómetro 8.5 del Camino Real al Iztaccihuatl. En el ambiente se percibe un aroma desagradable a químico, tan fuerte
que provoca el aire sea casi irrespirable.
En su página de
internet, la industria omite su directorio por lo que se desconoce a cargo de
quién está. En la breve descripción que ofrece únicamente presume que fue
fundada hace 13 años, tiene una plantilla laboral de 450 personas y produce más
de 16 millones de toallas anualmente.
La empresa tira sus
desechos en total impunidad, según la solicitud de información 161300010116
a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente, se señala que de
enero de 2014 a abril de 2016, solo tres
empresas fueron sancionadas por tirar sus desechos ilegalmente en el río.
Maritex aparece entre
las inspeccionadas pero no cuenta con algún proceso administrativo en su
contra.
La Lucha Contra La Textilera.
Central charló con un grupo de campesinos que habitan en las
zonas aledañas a Industrias Unidas Maritex y el río Acotzala, quienes pidieron la gracia del anonimato
debido a que han sido amenazados en más de una ocasión por exigir a la empresa
que deje de contaminar, o proponer proyectos para que puedan coexistir en el
mismo hábitat.
Incluso, uno de estos
campesinos fue presidente auxiliar de la comunidad de Analco y propuso diversos
proyectos para que la textilera ya no contamine el río. Sin embargo, han pasado
los años, los sexenios y las administraciones municipales y cada una de las
propuestas han sido desechadas.
Según los campesinos, por la noche es cuando hay más
descargas de aguas contaminadas de Maritex al Acotzala y la responsabilizaron
por las manchas rojas que aparecieron en el manto acuífero el 22 de febrero en
San Martín Texmelucan, San Salvador el Verde y otras poblaciones.
Los jornaleros
relataron a Central que la empresa lleva años contaminando el río, haciendo que
su agua sea inservible para cualquier tipo de consumo, ya que no pueden regar
sus hortalizas, no pueden darle de esa agua al ganado, ni la pueden usar para
consumo humano.
Han pasado muchas
administraciones y nos han prometido que nos apoyarán para que Maritex ya no
contamine. Empezamos las gestiones con Melquíades Morales, luego con Mario
Marín y ahora con Moreno Valle. Siempre nos dicen que nos ayudarán, pero no
hacen nada”, relató el ex Alcalde subalterno de Analco.
El pasado 18 de diciembre de 2014 el ex Gobernador Rafael
Moreno Valle inauguró el Centro de Salud y Servicios Ampliados (CESSA) de San
Salvador el Verde. En aquella ocasión, los campesinos lo abordaron para
solicitarle su ayuda con la textilera: “Pero ya salió y no hizo nada”.
Ellos han propuesto
que Industrias Unidas Maritex en coordinación con los gobiernos estatal y
municipal entuben el río justo a la altura de la empresa y lo liberen
kilómetros abajo para evitar que al llegar a la industria sea contaminado, pero
su proyecto no ha tenido eco ni de las autoridades y mucho menos de la empresa.
Incluso, hace años
demostraron la gravedad de la contaminación en el manto acuífero, pues alguna
vez se desbordó el río y llegó hasta un jagüey que tenía peces que eran usados
para el consumo humano, pero luego de que el agua contaminada llegó hasta ese
vaso se murieron todos: “Aparecieron muertos los peces a la orilla del jagüey”,
dijo el campesino ex presidente Auxiliar.
Central también habló con algunos trabajadores de Maritex y
hasta ellos recomiendan visitar el río Acotzala antes de cruzar con la textilera,
pues una vez que la atraviesa el agua se contamina, y aunque saben que descarga químicos, nada pueden hacer porque es su
fuente de trabajo.
La mancha roja que alertó a pobladores.
El 22 de febrero
apareció una mancha roja en el río Acotzala a la altura del Parque Ecológico El
Chamizal, ubicado en San Martín Texmlucan, situación que causó la alarma de los
vecinos. El río estuvo teñido por 30 minutos y las autoridades municipales
acudieron al lugar para hacer una inspección.
Las autoridades de
San Martín Texmelucan concluyeron que aquella mancha roja no provenía de alguna
de las empresas que se ubican en dicho municipio, por lo que giró oficios a los
ayuntamientos de la zona para que hicieran lo propio, puesto que la mancha roja
pertenecía a una empresa instalada en alguna de esas poblaciones.
Nosotros vamos a sacar el reporte, pedir la colaboración de
los otros municipios para que coadyuvemos en esto y que las empresas tomen
conciencia para que no se siga contaminando”, mencionó José Albino Recaba
Zepeda, jefe de Ecología y Medio Ambiente de San Martín Texmelucan.
— ¿Cuál fue el impacto ambiental que causó la mancha roja en
el río aunque haya estado por pocos minutos?, se le preguntó.
— Tenemos que hacer un análisis químico del pigmento. Sé que
los pigmentos ahora se exige que sean biodegradables.
Desde 2014 la
organización internacional Greenpeace reveló que los altos niveles de
contaminación del Río Atoyac podrían provocar cáncer, incluso a través de sus
contaminantes dispersados en el aire.
El ex Gobernador
Rafael Moreno Valle había contemplado en sus compromisos de campaña el
saneamiento del río, pero fue imposible debido a los contaminantes que las
empresas tiran en su cuenca.
En marzo de 2016, 10
ayuntamientos de Puebla acordaron desarrollar un plan de rescate del río,
realizar inspecciones y detener descargas irregulares. Pero la última
información pública que se dio sobre sanciones a las empresas que tiran sus
desechos en la cuenca fue en febrero de 2015, cuando 11 textileras fueron
castigadas, aunque no se dio a conocer cómo ni cuáles.
Esta nueva administración, con Tony Gali a cargo también ha
prometido implementar políticas para evitar que el Atoyac se siga contaminando.
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