Con el asesinato de
la periodista Miroslava Breach Valducea, perpetrado la mañana de hoy en
Chihuahua, suman dos los periodistas ultimados en menos de una semana y tres en
lo que va de marzo.
Miroslava Breach Valducea, periodista de larga trayectoria
en la entidad, se desempeñaba desde hace 15 años corresponsal del diario La
Jornada, diario cuyo portal informativo confirmó el ataque en el que la
periodista habría recibido ocho impactos de bala cuando salía de su domicilio
en compañía de uno de sus tres hijos.
Apenas el domingo fue
asesinado en Yanga Veracruz, Ricardo Monlui Cabrera, director de la publicación
digital “El Político” y columnista de El Diario de Jalapa.
Los dos crímenes
fueron precedidos por el asesinato de Cecilio Pineda, un reportero policiaco de
la región de Tierra Caliente, en Guerrero, que murió también a tiros el pasado
2 de marzo en Pungarabato, municipio de dicha entidad federativa.
En estos días, periodistas
de distintas entidades también han sufrido agresiones. Ayer, por ejemplo, en
Puebla, tres reporteros que acudieron a cubrir una protesta en la comunidad
Puente Colorado, municipio de Chapulco, fueron hostigados, perseguidos,
golpeados y despojados por los manifestantes.
Apro dio a conocer
que a Maximiliano Santos, del periódico El Uno de Tehuacán, lo arrastraron
hasta el palacio municipal, donde le quitaron su equipo fotográfico, así como
su celular. Otro reportero, Omar Flores, de grupo Radiorama, fue correteado por
varias calles sin que le dieran alcance, mientras que Jaime González, de
Multired, narró que de igual forma los pobladores lo jalonearon y empujaron
para quitarle su celular, de donde borraron las fotografías que había tomado de
la protesta.
Un día antes, el 21
de marzo, una protesta de ex normalistas y maestros de la Sección 22, en
Oaxaca, arribó a Palacio de Gobierno, donde los esperaba un contingente de
granaderos y se inició un enfrentamiento. En la cobertura de los hechos, fue
herido el foto-reportero Hugo Alberto Velazco, corresponsal de Notimex en la
entidad.
Además, el acoso a periodistas en redes sociales con
amenazas de muerte es una modalidad que se ha vuelto recurrente en el último
año. Un caso con agravante de violencia de género se registró en la persona de
Tamara de Anda, bloguera, columnista de El Universal y colaboradora de
distintos espacios, quien la semana pasada denunció a un taxista que la acosó,
convirtiéndose en objeto de ataques, descalificaciones, amenazas de muerte y de
violación, principalmente a través de Twitter.
Un monitoreo realizado por Artículo 19 el pasado lunes,
arrojó en que apenas en dos horas, De Anda fue mencionada en más de 600
mensajes con “amenazas de violencia física y sexual a través del uso de
discursos cargados de insultos y provocaciones, que hacen alusión a su físico e
intentan provocar actos contra su persona e integridad”. Entre otras cosas, se
publicaron lugares que sus lugares de trabajo y horarios.
En cuanto a las
agresiones, marzo también ha sido un mes difícil para el periodismo en México.
El 8 de marzo, el periodista Gilberto Navarro Bazaldúa, fue atropellado por un
funcionario municipal de la capital guanajuatense. De acuerdo a las líneas de
investigación que se han transparentado, el ataque tuvo relación con el trabajo
del reportero del diario AM.
El 14 de marzo, El
Diario de Coahuila informó que su reportero José Cruz González, quien cubre
noticias policiacas, fue retenido, amedrentado, fotografiado y sometido a una
revisión personal y del vehículo propiedad del rotativo, por agentes de elite
de la policía estatal.
En Puebla, el Colectivo de Alerta Temprana de Periodistas y
Defensores de Derechos Humanos en el Estado de Puebla y la Casa de los Derechos
de Periodistas denunciaron que bandas
dedicadas al robo de combustible ofrecían entre 10 y 15 mil pesos por asesinar
a reporteros que informen sobre esa actividad ilícita.
Inclusive, en la fuente deportiva la violencia contra
reporteros se presentó el pasado domingo, en la Ciudad de México, cuando un
grupo de aficionados confrontó a granaderos en las inmediaciones del Estado
Universitario, donde se jugaría el partido Pumas-América. Los reporteros que se aproximaron a registrar el enfrentamiento se
convirtieron en objetivo de la turba, resultando lesionado un trabajador de la
publicación Medio Tiempo, cuya identidad no fue revelada.
En lo que respecta al
estado de Chihuahua, el pasado 10 de diciembre, ya con Javier Corral de
gobernador, el reportero Jesús Adrián Rodríguez Samaniego fue asesinado cuando
salía de su casa, en la Calle 5a. de la Colonia Santa Rosa, donde hombres
armados que viajaban en un vehículo negro, le dispararon en cinco ocasiones.
El reportero de 41 años, laboraba en el Grupo Radio
Divertida, en la estación de Antena 760 y anteriormente en otros medios de
comunicación como El Heraldo de Chihuahua, Radio Lobo, entre otros.
De acuerdo a
Reporteros sin Fronteras, México es el tercer país más peligroso para los
periodistas, sólo superado por Siria y Afganistán. De hecho, hasta el
asesinato de Ricardo Monlui, Artículo 19 contabilizaba 102 asesinatos desde el
año 2000, de manera que con Miroslava Breach sumarían 103.
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