El ex Secretario de Finanzas de
Humberto Moreira, Javier Villarreal Hernández, se pasea disfrutando de su
libertad en tiendas comerciales y en el parque Seaworld de San Antonio, Texas,
Estados Unidos. Símbolo de impunidad y corrupción de 12 años de gobiernos de
los hermanos Moreira y del sexenio de Enrique Peña Nieto, el ex funcionario fue
tomado ya dos veces en video. Primero en un Walmart, el pasado miércoles; ahora
en un parque de diversiones.
El ex
titular de Finanzas estuvo desaparecido un tiempo. No se dejaba ver, después de que alcanzó un acuerdo por medio del cual
el Gobierno de Texas se quedó con cerca de 20 millones de dólares en
propiedades que Rubén Moreira, actual Gobernador de Coahuila, nunca reclamó.
A fin del
mes pasado se dio a conocer que
Villarreal Hernández continúa en el pleito judicial para poder acceder a cuatro
cuentas de inversión en tres instituciones bancarias en México que le fueron
aseguradas por la Procuraduría General de la República (PGR) como medidas
cautelares, mientras se le sigue proceso por el presunto delito de
falsificación de documentos.
También está impedido para realizar en México
operaciones de compraventa de divisas y/o transferencias realizadas a través de
casas de cambio, así como de cajas de seguridad que existan en todas y cada una
de las instituciones que integran el Juicio de Amparo 1023/2014.
El caso de Héctor Javier Villarreal
Hernández es uno de los más escandalosos en tiempos de Enrique Peña Nieto y de
los Moreira en el poder. Estalló cuando Humberto Moreira era Gobernador con licencia y se encontraba
ya digiriendo el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Cuando Peña obtuvo
la candidatura, Moreira anunció su renuncia por este escándalo y por las dudas
que generaba un aumento de deuda hasta los casi 36 mil millones de pesos en
Coahuila.
Villarreal usó documentos falsos
tanto para incrementar la deuda pública –cuando Moreira era el Gobernador y él,
Tesorero estatal– como para sustraer una cantidad insospechada (todavía hoy,
cinco años después) para formar su propia fortuna y la del mismo Moreira, de
acuerdo con acusaciones de Acción Nacional (PAN).
En México, en realidad, Villarreal ha
gozado de plena impunidad.
Los Moreira han gobernado Coahuila
durante casi 12 años, y son parte del entramado. Fue en Estados Unidos en donde
se destapó el caso, como ha sucedido con otros escándalos de corrupción del
sexenio de Peña Nieto.
Por petición
de distintos fiscales, a principios de
2012 inició un proceso para quitarle a Villarreal propiedades residenciales y
comerciales en San Antonio, Isla del Padre, Brownsville y Harligen, valuadas en
más de 20 millones de dólares. Argumentaron que dichos inmuebles fueron
adquiridos de manera ilícita.
El 23 de
abril de 2012 fueron presentadas una docena de demandas contra Villarreal y las
propiedades fueron intervenidas. El ex
Tesorero de Humberto Moreira fue acusado de robar recursos del Estado de
Coahuila. “Es buscado por lavado de dinero y participación en cargos de
actividades criminales organizadas en el condado de Bexar”, confirmó
entonces Tom Kelley, portavoz de la fiscalía de Texas.
Pero el proceso ha llevado a poco.
Villarreal, prófugo y capturado, sigue en juicio y todos sus bienes han sido confiscados. Héctor Javier Villarreal fue
inicialmente juzgado en ausencia, hasta un 13 de febrero pero de 2013, cuando
se entregó de forma voluntaria a las autoridades norteamericanas.
El 17 de septiembre de 2014,
Villarreal Hernández se declaró culpable de los cargos de conspiración para
lavado de dinero y transportar dinero ilícito a los Estados Unidos. Sigue pendiente
la sentencia.
Villarreal está libre, aunque con
restricciones, en los Estados Unidos.
El hermano de Humberto, el Gobernador Rubén
Moreira, no ha hecho nada por recuperar el dinero robado.
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