La toma
clandestina ha sustituido la “función social” que ejercía en algunas
localidades el narcotráfico, han coincidido especialistas en seguridad. Pobladores del Palmarito Tochapan, Puebla,
se han manifestado en contra del Ejército tras enfrentamientos con grupos
criminales que derivaron en la muerte de civiles.
“Mientras en
Sinaloa el crimen circula en torno al tráfico de drogas, en otros estados tiene
otros giros. En el centro del país mediante la toma clandestina de
combustibles”, dijo Tomás Guevara Martínez, profesor de la Universidad Autónoma
de Sinaloa (UAS).
Dos enfrentamientos en los
alrededores del municipio de Quecholac, entre el Ejército y criminales
derivaron con la muerte de seis civiles y cuatro soldados, así como la
detención de 12 personas.
Particularmente,
la muerte de una mujer desembocó en una airada manifestación contra las Fuerzas
Armadas que bloqueó la autopista Puebla-Orizaba.
Quinientos pobladores prendieron
fuego a llantas y acusaron a los soldados de disparar sin razón contra civiles. En tanto que las fuerzas castrenses
refirieron que los criminales se escudaron detrás de pobladores.
Los hechos detallan que los
criminales tuvieron el suficiente poder de fuego como para repeler al Ejército.
Y la población, a diferencia de otros casos, ha salido a pedir que las
autoridades se vayan.
El profesor
de la UAS expuso que actividades económicas en torno al robo de combustible han
surgido en diferentes partes del país.
Los vínculos de las bandas criminales
con los locales podrían derivar por la inclusión de miembros de su población en
estas actividades, o un beneficio económico para la población. Una vieja
práctica en localidades donde el crimen se resguarda.
“Lo vimos también Oaxaca cuando el
Ejército intentó entrar a una zona de tomas clandestinas y la población se
opuso al paso de los soldados”, dijo
El robo del combustible es una
actividad delictiva que causó pérdidas a Petróleos Mexicanos (PEMEX) por 30 mil
millones de pesos en el 2016. Esto equivale al doble del presupuesto de la
Procuraduría General de la República (PGR) en ese año.
Los compradores de gasolina
clandestina también alimentan este negocio ilícito, cuyo resultado podría
aclarar la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros A.C. (AMEGAS), la
cual estima que el 20 por ciento del combustible está en manos del crimen.
Especialistas
refirieron que el robo de gasolina suele
contratar a locales para realizar una serie de funciones como halcones, guías y
ayudantes.
“Este tipo de localidades también se
benefician de estas economías. Se requiere mano de obra para transportar el
combustible robado. Para vigilar estas actividades, y ¿quiénes son las mejores
personas para esto? Los locales”, dijo profesora de la Universidad de Texas Guadalupe
Correa-Cabrera
Más no son
los únicos que participan. Diversas
detenciones han dado cuenta de la participación en las tomas clandestinas por
parte de personal de Pemex.
“Las tomas clandestinas no pueden ser
sólo perpetradas por los narcotraficantes. Tiene que haber gente que trabajó o
trabaja en Pemex. Y con anuencia de la dirección, esto no es una cosa de hoy,
sino que se ha documentado desde Vicente Fox”, dijo la profesora.
Un caso reciente sucedió el 6 de
abril, cuando cuatro huachicoleros fueron detenidos por la Policía Federal en
Guanajuato. Dos de ellos eran trabajadores actuales de Pemex.
EJÉRCITO
CONTRA HUACHICOLEROS.
Dada la
violencia que genera la incursión del Ejército, sus elementos no parecen ser
los más indicados para detener el fenómeno de los robos.
“Aunque el Ejército está ahí siguen
exponencialmente el robo de combustible dentro del país. Entonces, es la
participación del Ejército en estas operaciones pareciera ser ineficiente”, dijo Correa-Cabrera.
La localidad
Palmarito se encuentra entre el llamado “Triángulo Rojo”, una zona que dibujada
por los municipios de Acatzingo, Palmar de Bravo y Quecholac. Ninguna otra
parte del país tiene más denuncias por tomas clandestinas.
Tan sólo en el triángulo rojo, entre
el 2016 y febrero del 2017, han sido localizadas mil 71 tomas clandestinas, han
dicho diversos medios con base a cifras oficiales.
Hasta el 16 de abril se habían
atendido 125 llamados por tomas clandestinas en Puebla, la realización 647
operativos, y el aseguramiento de 967 vehículos y dos propiedades, de acuerdo
con autoridades estatales.
ORIGEN DE
HUACHICOLEROS.
La profesora
de la Universidad de Texas refirió que la
aparición del Cártel Los Zetas fue un parteaguas en las operaciones del
narcotráfico en México. La llegada del grupo diversificó los delitos de las
organizaciones criminales en el país.
“En el caso de Tamaulipas, el Cártel
del Golfo de la mano de Los Zetas, empiezan a diversificarse y empiezan a
extorsionar, secuestrar, dedicarse a la piratería, dedicarse a la ventas
piratas, trata de personas, y robo de combustibles”, dijo Guadalupe Correa-Cabrera.
Los Zetas
surgieron en 1999 como un brazo armado del Cártel del Golfo. 18 años después el
robo de combustible sigue sacudiendo el estado fronterizo de Tamaulipas.
El
Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca solicitó este miércoles la ayuda del
Gobierno federal para frenar el fenómeno.
El
mandatario estatal del Partido Acción Nacional ha planteado atacar las fuentes
de financiamiento del crimen organizado; un enfoque distinto a las operaciones
que terminaron con cuatro soldados muertos en Puebla y 10 elementos lesionados.
Una célula
criminal suele dedicarse a un tipo de delito y no varios, indicó la profesora:
“Quienes roban combustible no necesariamente trafican drogas, se conocen pero
no son las mismas células delictivas”.
COLUSIÓN CON
AUTORIDADES.
El Gobernador de Puebla Antonio Gali
anunció que la Fiscalía estatal investiga a empresarios, presidentes
municipales, gasolineras y también, a “quien echa aguas”, por las numerosas
tomas clandestinas.
“Estamos investigando empresarios,
más presidentes, gasolineras, también a quien echa aguas, habrá detenidos de la
sociedad, ese es el grado al que ha llegado este problema, que ha desintegrado
familias”, dijo Gali
El robo es
un botín ya explorado por el crimen organizado. En enero del 2015 una banda liderada por un ex agente de la Policía
Federal Carlos Alberto Fernández Montejo fue capturada. Sus ganancias por la
venta de combustible ascendían a 30 millones de pesos al mes.
El
descabezamiento de los carteles, como estrategia principal del Gobierno
federal, derivó en la transformación de los carteles en células delictivas. En
el primer trimestre de este año la PGR contabilizó 37.
Ninguna
aparece en Puebla, pese a que los hechos indiquen lo contrario. En el caso de
Tamaulipas, donde Gobierna Cabeza de Vaca, el Cártel de los Zetas subordina al
menos ocho células.
Las tomas clandestinas de combustible
en Puebla han tomado relevancia, el Grupo de Coordinación Puebla Segura,
informo en abril que un millón 768 mil litros han sido robados en el estado
durante el 2017.
“No estamos
hablando sólo de narcotráfico, sino la desconfiguración del crimen
internacional en forma de una empresa”, expuso Correa-Cabrera.

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