Por Mathieu
Tourliere.
El
Departamento de Justicia y la Comisión de Seguridad y Valores (SEC) de Estados
Unidos ya asignaron agentes para investigar si hubo sobornos en la operación de
compra-venta de Grupo Fertinal por parte de Pemex en diciembre de 2015, la cual
involucró entre otros al multimillonario Ricardo Salinas Pliego y figuras de
primer nivel del gobierno de Enrique Peña Nieto, como lo ha revelado Proceso.
De acuerdo
con una nota publicada hoy en The Wall Street Journal (WSJ), las autoridades
estadunidenses tienen la facultad de investigar sobre la operación, dado que
Pemex cotiza en la bolsa de valores de Estados Unidos; por lo tanto, añade el
medio, “cualquier pago impropio podría constituir una violación a la Ley de
Prácticas Corruptas en el Extranjero”.
Al amparo de
la misma ley, el gobierno de Estados Unidos impuso una multa de 2 mil 600
millones de dólares a la empresa brasileña Odebrecht en diciembre de 2016,
después de determinar que la constructora había pagado al menos 788 millones de
dólares de sobornos a altos funcionarios de 12 países, México incluido, para
obtener contratos de obra pública.
Las
autoridades de Estados Unidos lanzaron su investigación después que un
“informante” anónimo entregara un documento a la SEC y al Departamento de
Justicia en el cual detalló las presuntas irregularidades en la compra-venta de
Grupo Fertinal –una empresa productora de fertilizantes que se encontraba en
quiebra técnica– y afirmó que el expresidente Enrique Peña Nieto cobró un
soborno de 50 millones de dólares para autorizar la operación.
En sus
redes sociales, el exmandatario negó las acusaciones y afirmó que “por
supuesto, mienten”.
En diciembre
de 2015, y bajo la dirección de Emilio Lozoya Austin –actualmente prófugo de la
justicia– Pemex compró Grupo Fertinal por 635 millones de dólares, con todo
y una deuda de 406 millones de dólares que la empresa debía a Banco Azteca, de
Salinas Pliego.
Pero
Salinas Pliego no sólo era acreedor de Grupo Fertinal, también era socio: a
través de una red de sociedades de papel constituidas en Suecia y Bélgica, el
multimillonario adquirió el 47% de las acciones de la empresa de fertilizantes
en 2006, colocó a operadores en puestos clave de la compañía y concentró todos
los activos de la empresa en fideicomisos de Banco Azteca, como lo reveló
Proceso en julio pasado.
El WSJ retomó
la información publicada por este semanario, y buscó a Salinas Pliego para
conocer su versión de los hechos. El magnate se negó a contestar, pero uno de
sus voceros afirmó que Grupo Salinas “no tenía participación” en Grupo Fertinal
más allá de los préstamos, y que Salinas Pliego no tenía participaciones “a
título personal” en las sociedades de papel europeas.
En
septiembre de 2015, apenas dos meses antes de concretarse la venta y a pesar de
que la empresa estaba plagada de deudas, el Consejo de Administración de
Fertinal –el empresario Fabio Massimo Covarrubias Piffer y Salinas Pliego–
decretó un dividendo de 50 millones de dólares, un monto que coincide con el
soborno que, según el informante anónimo, recibió Peña Nieto.
Para
conseguir los 635 millones de dólares, Pemex Fertilizantes suscribió dos
contratos de crédito con Nacional Financiera, Bancomext y el propio Banco
Azteca.
Las
autoridades de Estados Unidos llevan a cabo su investigación en paralelo a las
de México: el 5 de marzo pasado, Pemex interpuso una denuncia de hechos ante la
Fiscalía General de la República (FGR) donde señaló un presunto sobrecosto de
193 millones de dólares en la compra-venta de Fertinal.
En su
conferencia matutina del pasado 23 de julio, el presidente Andrés Manuel López
Obrador reconoció la existencia de una denuncia, pero insistió en que “lo que
no hay, es una denuncia contra Salinas Pliego”.
Salinas
Pliego, el tercer hombre más rico del país, es uno de los aliados de AMLO en
las altas esferas del sector privado: preside el consejo asesor empresarial del
mandatario, opera la distribución de recursos de algunos programas sociales, y
cuenta con allegados en el gobierno, como Esteban Moctezuma Barragán, quien
antes de encabezar la Secretaría de Educación Pública (SEP) presidió durante 18
años la Fundación Azteca.
En el
momento de la compra-venta de Fertinal, Lozoya puso a su exasesor Edgar Torres
Garrido al frente de Pemex Fertilizantes, al que la Secretaría de la Función
Pública (SFP) multó en junio pasado por 619 millones de pesos en relación a
este caso.
Si bien
el exdirector de Pemex figura como un protagonista central en la operación, su
abogado Javier Coello Trejo rechazó en repetidas ocasiones que su cliente
estuviera involucrado en el caso Fertinal; afirmó que las culpas eran de
buscarse en el Consejo de Administración de Pemex –entonces presidido por Pedro
Joaquín Coldwell–, pero también hacia Luis Videgaray Caso y el propio Peña
Nieto.
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