Darío Celis.
Seguro que
el gobierno de la 4T va decir que la edición 2019 de El Buen Fin rompió todos
los récords y que se cumplió el objetivo de incrementar, al menos, 5% las
compras en los comercios.
Sin embargo,
como diría el clásico, en el mismo sector empresarial tienen otros datos. Estos
apuntan a que las ventas registradas entre el 15 y el 18 de noviembre no
crecieron ni un 3%.
Malas
noticias para la Secretaría de Economía, que comanda Graciela Márquez, y más
para el comercio organizado agrupado en la Concanaco-Servytur, que preside José
Manuel Campos.
El entorno
este año reunía las mejores condiciones: inflación a la baja, tasas de interés
disminuyendo, peso “fortachón”, remesas al alza y dinero disponible por los
programas asistencialistas de AMLO.
Pero los
fundamentales económicos contrastaron con el “austericidio” de la 4T: despidos
o disminución a la mitad de los sueldos de los empleados, impago a proveedores
e inversión cero.
A las malas
decisiones de gobierno súmele que el Buen Fin no es el Black Friday; los
comercios no han entendido que el consumidor es exigente, que busca y compara
precios y condiciones.
En esa
tesitura pareciera un fiasco: concentra sus promociones en pagos diferidos y
supuestas rebajas; en contraste, todo indica que el número de transacciones
electrónicas sí creció importantemente.
En esta
novena edición destacó el comercio electrónico y una novedosa y desinformada
conciencia popular sobre los sistemas de pago cuando algunas tarjetas y
comercios “dejan de funcionar”.
Al final al
cliente no le importa cuál sea la razón por la que no pudo efectuar una compra:
si por intermitencia del SPEI o el nuevo CoDi, o si es culpa de los
procesadores E-Global o Prosa.
O que si las
terminales de Walmart y Sams, que capitanea Guilherme Loureiro, tuvieron
algunos problemas, como el sistema de de Liverpool, de Graciano Guichard, que
según se afirmó se cayó.
O la típica:
que las conexiones de Internet y telefonía con los bancos sufrieron retrasos o
que si algunas aplicaciones, como las de Citibanamex, registraron algunas
complicaciones.
Lo que sí es
seguro fue que los bancos y los sistemas de pago están felices porque se estima
que el número de transacciones fue el que creció de forma contundente.
Se calcula
que aumentaron en más de un 25% contra el 2018. Este crecimiento puede
significar varias cosas: que la gente está ávida por comprar y que la confianza
del consumidor se fortalece.
Pero también
ilustra que no hay efectivo para gastar y que se puede estar gestando un
espiral de créditos impagables. Es probable que hoy López Obrador se refiera a
El Buen Fin.
Se prevén
datos en crecimiento de transaccionalidad con tarjetas de crédito y/o débito,
con lo que el gran ganador va ser el dinero plástico y el gran perdedor el
efectivo.
FERNANDO
CHICO PARDO va a invertir el año próximo 13 mil 815 millones de pesos. Es uno
de los empresarios estrella del Plan Nacional de Infraestructura que el próximo
26 de noviembre anunciará el presidente Andrés Manuel López Obrador y que en
una primera fase podría llegar a 60 proyectos. Asur va a destinar recursos para
ampliar terminales, sistemas de revisión de equipaje documentado, ampliación de
plataformas comerciales y rehabilitación de plataformas y rodajes en los
aeropuertos de Cancún, donde ejercerá 7 mil 451 millones de pesos, Mérida 2 mil
471 millones, Oaxaca 948 millones, Villahermosa 832 millones, Veracruz 730
millones, Huatulco 716 millones, Cozumel 409 millones y Minatitlán 257 millones
de pesos.
LA
LICITACIÓN MÁS esperada del sector de proveedores de vales de despensa ya está
en marcha. Lo acaba de lanzar el gobierno de la CDMX que maneja Claudia
Sheinbaum y es para su base de 300 mil trabajadores a los que se les dará una
prestación de 12 mil 500 pesos, independiente del aguinaldo. El contrato por el
que compiten Edenred de Andreas Keller, Sodexo de Thierry Guihard, Up Sí Vale
de Gerardo Yépez, Toka de Hugo Villanueva, Broxel de Gustavo Gutiérrez, Paga
Todo de Alejandro Coronado, Efectivale de Pedro de la Peña y One Card de Oscar
Ramos asciende a la friolera de 3 mil 300 millones de pesos. Por ahí uno
presume que ya ganó.
LA COMISIÓN
FEDERAL de Competencia Económica prácticamente concluyó el desahogo de pruebas
y escuchó los alegatos de los 7 bancos y las 11 personas físicas a las que
investiga por presuntas prácticas monopólicas absolutas en la intermediación de
bonos gubernamentales. Los acusados van a tratar de llegar a un arreglo con la
autoridad antimonopolios en cuanto al monto de la sanción y sobre todo las
acciones correctivas y procedimientos. No se descarta que los mismos directores
del BBVA, Santander, Citibanamex, BofA, JP Morgan, Barclays y Deutsche Bank se
reúnan próximamente con el pleno que preside Alejandra Palacios.
YA HAY
GANADOR DEL edificio de la Afore Banamex y de la Casa de Bolsa Accival que el
banco que aún dirige Ernesto Torres Cantú le encomendó a Jones Lang Lasalle, de
Pedro Azcué. Se trata de Urban Hub, una firma de desarrollo inmobiliario
conformada para adquirir, diseñar, construir y operar propiedades
multifamiliares en México. Esta firma empuja un plan muy ambicioso para nuestro
país y trae atrás al poderoso fondo Calzada Partners Capital, que encabeza
Raymond E. Flores. Urban Hub, que dirige Alfredo Marín, pagó casi 50 millones
de dólares por el inmueble de Avenida Paseo de la Reforma 390.
VAYA TIMING
EL de Microsoft. Justo cuando está en el ojo del huracán por el hackeo a la
infraestructura informática de Pemex, la plana mayor de esta multinacional
fundada por Bill Gates estuvo ayer en Palacio Nacional. Ahí se vio gustoso al
presidente Andrés Manuel López Obrador posando con Jean Philippe Courtois,
César Cernuda y Enrique Perezyera: vicepresidente de Ventas Mundiales,
vicepresidente para la región de América Latina y presidente de la subsidiaria
de México, respectivamente. El primero es miembro del consejo y le reporta a
Satya Nadella, presidente de la corporación.
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