Por Milton
Martínez.
Víctor
Alberto Barreras Castro renunció a su nombramiento como cónsul de México en Las
Vegas luego de ser acusado del presunto delito de violación equiparable por
sostener relaciones con una menor de edad en 2011, cuando fungía como maestro
de secundaria en esta entidad.
El señalado
envió una carta de dos cuartillas a Moisés Poblanno Silva, director general del
Servicio Exterior de Recursos Humanos en la Secretaría Relaciones Exteriores, a
fin de dar a conocer su renuncia con carácter de “voluntaria” e “irrevocable”
por no sobreponerse al “linchamiento digital y mediático” recibido durante los
días que trascendió la demanda penal en su contra.
Barreras
Castro dijo que se defendió con “honor y transparencia”, además de ejercer
su derecho a réplica, pero nunca fue atendido, pese a que él, la supuesta
víctima y los padres de estas últimas accedieron a anexar cartas que respaldan
su presunta inocencia.
“La
acusación no tuvo fundamento, que estuvo basado en un disgusto de carácter
escolar, tal como lo aceptan las partes”, cita la misiva de renuncia con fecha del 12 noviembre
anterior.
E insiste: “Producto
esta acusación fui sometido a un linchamiento digital y mediático, contra mi
persona y contra los involucrados, orquestado por el medio (Sinembargo.mx), la
periodista (Dolia) Estévez y aquellos quienes motivaron a perpetrar esta
injuria en mi contra”.
La renuncia
que consta de dos cuartillas expresa puntualmente que la decisión del
acusado está basada en la pieza periodística redactada por Dolia Estévez para
Sinembargo.Mx, con fecha del 29 de octubre, bajo el título “De agresor sexual
al cónsul”.
“Son
evidentes los motivos políticos de la ‘periodista’ de desprestigiar mi persona
y a mi carrera que siempre he ejercido con profesionalismo, rectitud y
honestidad, pues sus impulsos carecen de fundamentos y no hace pública la
verdad y los testimonios que comprueban mi inocencia. Me reservo el derecho a presentar
una demanda por difamación y daño moral a mi persona”, reprocha.
Al final,
Víctor Alberto Barreras Castro, justifica que el motivo de su renuncia es para
“comprobar su inocencia” y de esta manera “trabajar” en su “honor y reputación,
que por intereses políticos y linchamientos mediáticos, fue transgredida”.
Apro publicó
ese mismo 29 de octubre que el canciller Marcelo Ebrard Casaubón suspendió
el nombramiento de Víctor Alberto y giró una orden para que el Comité de Ética
de la secretaría a su cargo para que verificara la investigación presentada en
primera instancia por Marco Antonio Duarte Vargas, director del portal
noticioso Ciudad Obregón Sin Censura y que derivó en el reportaje de Dolia
Estevez, para Sin Embargo Mx.
Unas tres
horas después de la orden de Ebrard, el secretario de Seguridad Pública y
Protección Ciudadana (SSP y PC), el sonorense Alfonso Durazo Montaño,
respaldó a través de su cuenta particular de Twitter la decisión del canciller
y a su vez giró instrucciones para que “los órganos correspondientes de la SSPC
apoyen sin reservas al Comité de Ética de la SRE”.
La
denuncia, en poder de Apro, describe a detalle el ultraje que perpetró Víctor
Barreras en contra de la menor.
El
sentenciado tenía en ese entonces 24 años de edad y se desempeñaba como maestro
de inglés, en la Escuela Secundaria Técnica #56, ubicada en la colonia
Miravalle, de Ciudad Obregón.
La víctima,
Yahaira Nataly, de entonces 14 años describió que el agresor sexual llegó a
principios del ciclo escolar 2010 – 2011, como maestro sustituto de inglés y al
momento de presentarse al grupo les ofreció su cuenta particular de Facebook,
bajo el nombre de “Víctor Barreras”.
La
estudiante declaró a los ministeriales que el maestro “les daba mucha confianza
y les hablaba de tú”, luego cuando se volvieron “amigos” en la red social, ella
comentaba las fotografías del educador porque frente al grupo aseguraba que “no
tomaba y se cuidaba mucho”, pero en las imágenes que el maestro compartía la
mayoría de las veces aparecía consumiendo bebidas embriagantes.
En diciembre
de 2010, el profesor les anunció que su interinato habría de concluir en esos
días y fue entonces que las charlas entre el adulto y la menor se trasladaron
al servicio de mensajería de Facebook.
Ya en el
chat privado, el docente le preguntó a Yahaira que si le parecía atractivo, a
lo que ella le contestaba que “se le hacía guapo”.
Con el paso
de los días las conversaciones se tornaron más personales, sobre todo, íntimas.
Él se decantaba por sostener una relación con la joven y ella solo lo tomaba a
broma.
Después,
Víctor, la empezó a llamar “guapa” o “güerita”, la acosaba con la idea de que
fueran novios “pero sin serlo”, con la promesa que cuando Yahaira cumpliera la
mayoría de edad, se lo dirían a los padres de la niña.
El día 3 de
enero de 2011, Víctor, le propuso verse en la estación de camiones junto al
fraccionamiento Misión del Real, donde el victimario la esperó a bordo de su
automóvil Altima color blanco y cuando la víctima arribó, éste condujo con
dirección a Navojoa, Sonora, a las afueras de la ciudad, donde en un
improvisado paraje se detuvo para besar a Yahaira.
De acuerdo
con lo describe la afectada, esa fue la primera ocasión que un hombre la había
besado en la boca. Todo ocurrió de las 12:40 horas a la una de la tarde.
Unos tres
días después, el 6 de enero de 2011, se volvieron a contactar por la red social
y el inculpado insistió en sostener un nuevo encuentro furtivo con ella, con el
añadido que en esta ocasión tuvieran relaciones sexuales.
La niña
accedió a intimar, pero en todo momento expresó su temor a tener ese encuentro
sexual porque sus conocidas le habían contado que sería doloroso y Víctor le
contestó: “No duele y no te puedes echar para atrás”.
Finalmente,
llegó el 7 de enero, al mediodía el maestro sustituto recogió a la menor en el
mismo lugar del primer día, en la estación de camiones que se encuentra junto a
una gasolinera, y de allí se llevó a un hogar en Pueblo Yaqui, en el área rural
de Ciudad Obregón, Sonora.
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