Por
Redacción / Sin Embargo.
Pocas veces un líder del crimen organizado se
ve conmovido. A veces, cuando rompen la clandestinidad y aparecen en fotos o
videos o cuando son detenidos, se les ve retadores, o resignados y serios, como
Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera en su último arresto.
Pero a
José Antonio Yépez, alias “El Marro”, el líder del Cártel Santa Rosa de Lima
(CSRL), se vio llorando. Nervioso. Agazapado. Inseguro incluso cuando está en
control de su propia vida. Las autoridades federales de México y el mismo Cártel
Jalisco Nueva Generación (CJNG) lo tienen rodeado. El Ejército Mexicano
confirmó la detención de su madre y miembros de su familia en un operativo en
Guanajuato que además dejó llantas y vehículos quemados.
Son dos
videos en los que se ve en el ocaso.
“Este es
un mensaje para ustedes, Gobierno. Vinieron a pasarse con toda la gente, esta
vez hasta mi madre. Les valió tener llorando a toda la gente ahí, y ponerles
los audios del Cártel Jalisco Nueva Generación (…) Ustedes y ese viejo
gonorriento que se vayan a la verga”, dijo en una grabación en referencia al
Gobierno y a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel
Jalisco Nueva Generación.
“De ante
mano yo les agradezco un chingo a todo el mundo que le ha arriado (sic).
Gracias ante todo, yo voy a estar con ustedes (…) Aunque me quede solo, aunque
me dejen solo como un perro me les voy a aferrar”, se oye en la grabación de
1:15 minutos donde se ve a “El Marro” sentado al aire libre, llorando.
@oscarbalmen
"El
Marro", líder del Cártel Santa Rosa de Lima, acérrimo rival del
"Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, aparece en un
video pidiendo apoyo a su base.
Lo hace al
borde del llanto, justo cuando trasciende que fuerzas federales AHORA SÍ lo tienen
cercado, ¿será?
El Cártel de
Santa Rosa de Lima mantiene una disputa con el Cártel Jalisco Nueva Generación,
considerado como uno de los más poderosos de México, para controlar el mercado
del robo de hidrocarburos, del narcomenudeo y la extorsión, como admiten las
autoridades estatales.
Los primeros
indicios de esta guerra entre los dos cárteles datan del 2017, cuando el CJNG
incursionó de manera voraz en el robo de combustible en Guanajuato.
“El
Marro” es más un rey de barrio, de rancherías o pueblos, que un capo
sofisticado. De acuerdo con los reportes de inteligencia, es un hombre
sanguinario. De los que a hierro matan, como dice el dicho.
¿QUIÉN ES
“EL MARRO?
José Antonio
Yépez Ortiz, alias “El Marro”, es el líder del Cártel de Santa Rosa de Lima y
uno de los responsables de la creciente violencia que desde hace más de un año
azota al estado de Guanajuato. Además de liderar una dura lucha contra el
Cártel Jalisco Nueva Generación en esa región, es uno de los hombres más
perseguidos por las autoridades de México.
“El Marro”
nació en la provincia de Santa Rosa de Lima, en el municipio de Villagrán,
estado de Guanajuato. Aunque no es clara la forma en que ingresó a la
criminalidad, su nombre se hizo famoso en el panorama mediático mexicano en
2017, cuando se hizo viral un video en donde aparece en compañía de decenas de
hombres armados amenazando al CJNG.
Entre sus
antecedentes criminales se encuentra una captura en 2008 por robo y
delincuencia organizada, aunque al parecer no cumplió la condena tras ser
liberado luego de pagar una alta suma por su fianza.
En 2014
incursionó en el robo de combustible como lugarteniente de David Figueroa,
alias “El Güero” exdirector de la Policía Estatal Preventiva de Chiapas a quien
se le identifica como miembro fundador del Cártel de Santa Rosa de Lima.
Para 2017,
Yépez ya había asumido el mando de la organización y comenzó a ganar notoriedad
tras la agudización del conflicto con el CJNG por el control del negocio de
robo de combustible o “huachicoleo”.
EL-MARRO-CÁRTEL-SANTA-ROSA-DE-LIM.
Desde
entonces, y a diferencia de otros líderes huachicoleros que mantienen un perfil
más bajo, “El Marro” se ha convertido en uno de los nombres protagonistas del
hampa mexicana pese a la naturaleza meramente local de su organización.
Su
notoriedad hizo que las autoridades mexicanas le declararan la guerra al CSRL,
por lo que en 2019 el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció la
creación de un operativo conjunto en contra del huachicol con el fin de
desmantelar la organización.
Si bien las
autoridades le siguen la pista desde entonces, “El Marro” ha logrado escapar de
varios operativos en busca de su captura. En marzo del año pasado, cuando las
autoridades ingresaron por la fuerza al poblado de Santa Rosa de Lima
siguiéndole el rastro, logró escapar por una serie de túneles que conectaban su
casa con viviendas aledañas. En octubre se llevó a cabo sin éxito un operativo
similar.
Su
arresto se ha dificultado en parte por la protección que le brindan varias
comunidades a lo largo de Guanajuato, las cuales han llegado a protagonizar
protestas y bloqueos viales para detener el avance de los operativos militares
en su contra.
Desde que
se declaró la lucha contra el huachicol se le han confiscado varios bienes y se
han capturado varios miembros de su círculo cercano, entre ellos su padre y su
esposa, a lo que El Marro ha respondido con violentas manifestaciones de poder,
como el asesinato de funcionarios públicos locales y bloqueos constantes.
Como jefe
del CSRL, El Marro dirige las operaciones de extracción ilegal de hidrocarburos
en el estado de Guanajuato, centro de operaciones del cártel.
Se estima
que la organización puede llegar a extraer diariamente entre 40 y 50 pipas de
gasolina de las tuberías de la empresa nacional Pemex. Esto representaría una
ganancia de hasta 1.5 millones de dólares al día.
El
decomiso de varias flotillas de barriles de combustible, camionetas pick-up
acondicionadas para transportar hidrocarburos, y más de 200 automóviles, es una
muestra del poder adquisitivo de la organización.
A raíz de
la embestida estatal en contra del huachicoleo en 2019, que incluyó el
congelamiento de las finanzas del grupo, el CSRL se ha visto obligado a
expandir su portafolio criminal, lucrándose de otras actividades como el
secuestro, el sicariato y la extorsión.
¿CÓMO SURGIÓ
EL CÁRTEL?
La
organización toma su nombre de la comunidad de Santa Rosa de Lima en el
municipio de Villagrán, uno de sus nichos territoriales en el estado de
Guanajuato.
Además de
este municipio, el CSRL tiene presencia, gracias a una red de soporte popular,
en los municipios de Celaya, Salamanca, Santa Cruz, Juventino Rosas, Irapuato y
Valle de Santiago.
Sin embargo,
el centro de la disputa que mantiene el grupo con el CJNG está en una zona
conocida como “Triángulo de Guanajuato”, un corredor por donde pasan los ductos
de la compañía Petróleos Mexicanos (Pemex) y que comprende los municipios de
León, Salamanca, Irapuato, Celaya y Los Apaseos.
En lo que
tiene que ver con sus actividades de sicariato y extorsión, estas se concentran
en municipios más poblados y prósperos económicamente, como Celaya y San Miguel
de Allende.
Desde el
2017, el CSRL libra una batalla a muerte con el CJNG en el estado de
Guanajuato, desde que este último grupo comenzó una agresiva expansión en la
zona con el propósito de arrebatarle al cártel el control de los ductos de
combustible de Pemex.
La batalla
ha suscitado desde entonces un aumento sostenido de los homicidios en la zona,
ya que el CJNG intenta robarle al CSRL el liderazgo en una zona que ha sido
tradicionalmente suya y donde cuenta con amplio apoyo popular.
Mediante
dádivas a políticos locales y pagos a los pobladores, “El Marro” ha logrado
construir alianzas con las comunidades en las que opera, las cuales, además de
colaborar con el negocio, le ofrecen protección.
En el mundo
criminal existen reportes que apuntan a que “El Marro” habría recibido ayuda de
“El Mayo”, líder del Cártel de Sinaloa, así como protección del grupo Los
Viagras, originarios de Michoacán, para detener el avance del CJNG con
préstamos de materiales y personal para apoyar la lucha.
¿EL CÁRTEL
TIENE FUTURO?
Aunque
“El Marro” ha logrado sortear hasta ahora las presiones en su contra, es poco
probable que a largo plazo su organización pueda resistir la embestida
sostenida del gobierno, además del enfrentamiento que mantiene con el CJNG.
El cerco
a su alrededor como resultado de los operativos que buscan su captura, el
congelamiento de las cuentas bancarias y la confiscación de bienes de la
organización, así como el arresto o asesinato de miembros de su círculo más
cercano, disminuyen las posibilidades de que “El Marro” pueda expandir su
organización, a pesar de las redes locales de protección con las que cuenta.
Después
de que el combate al huachicol se estableció como una prioridad, “El Marro”,
junto al CSRL, se han convertido en un símbolo de la extracción ilegal de
hidrocarburos en el país, lo que convierte su captura en un logro atractivo
para las autoridades estatales.
Es por
esto por lo que, a poco más de un año de que se iniciara el operativo militar
en su contra, conocido como Golpe de Timón, la detención de “El Marro se hace
cada vez más inminente”.
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