Por Gabriela
Hernández.
Elementos
de la policía estatal mantienen el paro de labores que iniciaron ayer, debido a
que no alcanzaron un acuerdo sobre el incremento a su salario.
El
gobernador Miguel Barbosa Huerta difundió un boletín donde asegura que se
llegó a un acuerdo de aumentar 14% el salario de los elementos policíacos, pero
los paristas acusaron que ese fue un trato “a modo” con gente que no los
representa y lo único que se busca es desarticular el movimiento.
Desde el
lunes 1 los agentes denunciaron que directivos de la Policía Estatal
Turística, así como de la Procesal, enviaron mensajes de amenaza a sus
subordinados de que serían dados de baja si se unían a la protesta. Pese a
ello, al reclamo de aumento salarial se sumaron policías de Izúcar de
Matamoros, Teziutlán, Esperanza, Coatzingo y Zacapoaxtla.
En su
conferencia de prensa, el mandatario poblano reconoció como justas las
demandas de los uniformados, dado que hay un rezago en sus condiciones laborales,
sin embargo, dijo, quienes encabezan el paro laboral son alentados por la
alcaldesa Claudia Rivera Vivanco y funcionarios municipales de la Secretaría de
Seguridad Ciudadana, como Lourdes Rosales Martínez y José Tlachi.
Tras
afirmar que el grupo que participa en la protesta es minoritario y se niegan al
diálogo, destacó que la suspensión de labores no ha afectado la seguridad de la
entidad, pues hay elementos que siguen trabajando.
Y justificó
que su gobierno tenía planeado mejorar el salario de los agentes, pero la
contingencia por el coronavirus –sostuvo– complicó las finanzas del estado.
“Los
llamo a la prudencia, los invito al diálogo, pero ellos no representan a la
policía. Los vamos a respetar, a actuar con mucha tolerancia, creemos que están
actuando con mucha irresponsabilidad los que los alientan, porque están
alentando a policías que están armados”, soltó.
El
mandatario basó su acusación en que ayer elementos de la policía municipal
acudieron a las instalaciones de la policía estatal para manifestar su apoyo a
sus colegas y les llevaron paquetes de alimentos.
Este
miércoles, luego de realizar una marcha, los paristas aseguraron que el acto
de solidaridad se debe a la “hermandad” que siempre ha prevalecido entre los
cuerpos policíacos y no a un origen político de sus demandas.
“El
gobernador Barbosa prefiere responsabilizar a otros que reconocer que este
movimiento se origina por el incumplimiento de la oferta que hizo en su campaña
de que nos aumentaría 50% de salario”, expresó uno de los manifestantes.
“Tenemos
un fin en común: dignificación policial. Todo esto es para que el gobierno del
estado voltee a vernos y nos dé un sueldo digno, trato digno y un mejor futuro
a nuestras familias. Le pedimos que no desvirtúe la legitimidad de nuestras
demandas”, abundó.
El martes, los
policías dieron a conocer que el ofrecimiento del gobierno había sido 3% de
aumento a su salario, equivalente a sólo 108 pesos si se resta el Impuesto
Sobre la Renta (ISR) y prestaciones médicas.
El 14%,
detallaron, serían apenas de 500 pesos quincenales, y con eso –subrayaron– no
resuelven sus necesidades.
De igual
manera, afirmaron que se encuentran entre los policías peor pagados del
país, con 7 mil pesos mensuales, mientras que agentes municipales de la misma
entidad ganan el doble.
Por la
tarde, los policías marcharon hasta Casa Aguayo para pedir un diálogo con
las autoridades, pero no fueron atendidos, pese al ofrecimiento de Barbosa.
De su lado, la
alcaldesa Claudia Rivera emitió un mensaje donde rechazó cualquier injerencia
en el paro de policías, y calificó las acusaciones del gobernador como dolosas,
carentes de fundamento y basadas en suposiciones.
“El
gobierno de la ciudad de Puebla exhorta al gobierno del estado a que atienda de
forma urgente y asuma su responsabilidad frente a las demandas de quienes velan
por la seguridad de la ciudadanía, sin hacer uso político del conflicto”, expresó Rivera.
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