miércoles, 19 de agosto de 2020

'Ay Papantla, tus derrames vuelan'


Atzayaelh Torres.

No obstante, con los problemas que azotan a Pemex por la caída en el precio del crudo, así como el crecimiento de la deuda, que le han generado ‘derrames’ financieros importantes, debe enfrentar problemas operativos importantes que han derivado en varios accidentes relacionados con otro tipo de ‘derrames’, pero en este caso, de hidrocarburos.

Un derrame es cosa muy seria y uno de los riesgos que más cuestan a Pemex, y en general a las petroleras en todo el mundo, sobre todo por la gran huella que dejan en el medioambiente.

Tan solo durante julio, Pemex reportó dos derrames de este tipo en el municipio de Papantla, Veracruz.

Ante esta situación, un grupo de legisladores subió un punto de acuerdo para solicitar a la “Gerencia de Operaciones” de Pemex, a cargo de Alfredo Uribe Rosas, un informe pormenorizado ante estas eventualidades.

En el documento fechado el 3 de agosto, del cual tengo copia, los senadores solicitan a la petrolera que se les informe sobre las acciones realizadas por Pemex para mitigar estos accidentes, puesto que acusan que Papantla es uno de los municipios “más afectados en cuanto a fugas, debido a las líneas (ductos) que atraviesan por distintas comunidades ya que están muy bloqueadas y obsoletas”.

La situación, afirman en el exhorto, ha impactado a la comunidad ganadera de la zona, pues se afectaron arroyos donde los animales toman agua, además que se han contaminado mantos freáticos que se utilizan para consumo humano.

El problema es mayúsculo si se considera que de acuerdo con Rafael Vela Martínez, investigador de la Universidad Veracruzana, citado por los legisladores en el documento, Pemex no da mantenimiento a los ductos simplemente porque no conoce ni siquiera en dónde están ubicados.

No obstante, dicen los senadores, Alfredo Uribe, responsable de esas actividades “está ocupado en ‘licitaciones’ o en asuntos ‘importantes’ para esa oficina” que dirige.

La situación es delicada y apremia. Ya en entregas pasadas comentaba que por la negligencia de la oficina de Uribe, quien no tiene experiencia en campos terrestres, acontecieron dos explosiones durante actividades de mantenimiento en gasoductos de la misma entidad, que se sumarían, junto con los dos derrames de julio, a otros cuatro acontecimientos similares en el año: dos en enero y dos más en junio (todos enlistados y detallados en el documento).

“Los últimos accidentes han sido causados por pésimas decisiones operativas, pues el gerente de operaciones de Pemex, Alfredo Uribe Rosas, está distraído atendiendo su oficina”, acusan los legisladores.

Esperemos que la administración de la petrolera no se espere a eventos fatales para echar mano en este asunto de interés nacional, ¿o sí?

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