Julio Astillero.
El
secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, extendió ayer en
Palacio Nacional el certificado oficial de cambio de la televisión privada
mexicana, durante tantos años señalada críticamente desde izquierda y
centroizquierda. No sólo está cambiando la educación, también está cambiando la
televisión, dijo el optimista Moctezuma a partir de la firma de un acuerdo para
que Televisa, Televisión Azteca, Imagen Televisión y Milenio Televisión
transmitan por canales alternos, de multiprogramación, los planes escolares
virtuales a los que obliga la pandemia del Covid-19.
No ahorró
consideraciones positivas el personaje que tras la derrota electoral de
Francisco Labastida Ochoa como candidato presidencial del PRI en el año 2000
–de cuyo equipo formó parte– pasó a una especie de retiro de la política
partidista, pero no de la vida pública, pues se encargó durante 17 años de la
Fundación Azteca, bajo la batuta de Ricardo Salinas Pliego. Ante el Presidente
de la República dijo: Hoy se alejará aquella crítica que decía que la
televisión compite en la tarde con lo que la escuela construye en la mañana.
Hoy vemos cómo la televisión va a permitir que nuestras niñas y niños sigan
aprendiendo. Nace una televisión aliada de la educación
(https://bit.ly/3grBu72).
A la
ceremonia de conversión asistieron Emilio Azcárraga, Benjamín Salinas Sada,
Olegario Vázquez Aldir y Francisco González Albuerne, directivos de las cuatro
principales televisoras privadas del país, quienes pronunciaron discursos
breves. Ellos acompañaron al Presidente de México a su cena con el de Estados
Unidos y forman parte de la asesoría empresarial presidencial.
El
periodista Jenaro Villamil, ahora presidente del Sistema Público de
Radiodifusión del Estado Mexicano, autor como periodista de las más fundadas
críticas al poder de las televisoras privadas, participó en el esclarecimiento
de un tema planteado por un reportero en la sesión de preguntas y respuestas.
También estuvieron Antonio Álvarez Lima, director de Canal Once, y Rodolfo
González Valderrama, de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de
Gobernación.
El acuerdo
firmado ayer implica que los canales de televisión utilicen señales adicionales
de programación bajo el esquema de la multiprogramación para difundir, de
manera temporal, el contenido audiovisual que incluya las sesiones escolares
que la Secretaría de Educación Pública (SEP) está transmitiendo ante la
contingencia por la epidemia de Covid-19, según aprobó el Instituto Federal de
Telecomunicaciones desde el 21 de abril del presente año”
(https://bit.ly/39R1JBc).
Esos canales
adicionales, que están en proceso de acreditación de audiencias y
comercialización, llevan una numeración secundaria y se dedicarán por completo
a la transmisión de las clases vía remota, a cambio de un pago del gobierno
federal a tarifa social, que a la hora de redactar esta columna no se había
precisado. Los demás canales tradicionales, los que la mayoría de los mexicanos
conoce, seguirán con su programación habitual. ¿Ya cambió la televisión privada
mexicana? Cuando esos canales alternos dejen de transmitir las clases, ¿se
habrá acabado el cambio?
Envuelto en
escándalos de corrupción, Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y
Borbón-Dos Sicilias, conocido como Juan Carlos I, abandonó España para tratar
de disminuir el impacto negativo a la corona que desde 2014 ha sido adjudicada
a su hijo Felipe Juan Pablo Alfonso de Todos los Santos de Borbón y Grecia,
conocido como Felipe VI.
Con 82 años,
de los cuales casi 40 ejerció la función de rey luego de la muerte del dictador
Francisco Franco, Juan Carlos I busca poner distancia de las indagaciones
respecto del dinero recibido de manera irregular y con tufo corrupto y, a la
vez, trata de que la agitada política española no haga prosperar el rechazo de
un segmento de la población del país peninsular a la figura de la monarquía.
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