lunes, 30 de enero de 2017

Herencia maldita: 4 estados perdieron salud financiera en 2016 por alto nivel de deuda.

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Chihuahua, Veracruz, Sonora y Oaxaca son algunos de los estados que vieron empeorar sus calificaciones crediticias durante el segundo semestre de 2016 por diversos factores, entre ellos sus déficit financieros, sus altos niveles de deuda, excesos en los gastos corrientes y, algunos, por no tener liquidez para enfrentar sus pasivos, según el resumen semestral de la empresa Moody’s.

Las cuatro entidades tuvieron cambio de gobierno ese mismo año. Javier Duarte, César Duarte, Gabino Cué y Guillermo Padrés están acusados, en mayor y menor nivel, de haber provocado quebrantos por presuntos actos de corrupción como por un manejo inescrupuloso de las finanzas públicas.  Los dos primeros pertenecen al Partido Revolucionario Institucional (PRI); Padrés al Acción Nacional (PAN) y Cué a una alianza PRI-PRD.

Las malas finanzas de esos cuatro estados derivaron en las malas expectativas con las que comenzaron este 2017.

El pasado viernes, Moody’s publicó un reporte en el que hace un recuento de las acciones de calificación y publicaciones del sector Sub-Soberano Mexicano, realizadas en el segundo semestre de 2016.

En su informe “Estados y Municipios Mexicanos en Breve”, la calificadora publicó siete comentarios especiales del sector y bajó la calificación de 17 emisores, entre ellos, a los estados de Baja California, Chihuahua, Oaxaca, Sonora y Veracruz.

Entre los principales motivos que llevaron a una caída de dichos estados en su “reputación financiera”, son los altos niveles y crecimiento constante de sus deudas, principalmente de Chihuahua y Veracruz, en donde la calificadora señaló la”irrupción política después de las elecciones y el cambio de gobierno” como uno de los factores.

Asimismo, Moody’s reiteró que el Proyecto de Presupuesto 2017 de México tendrá un efecto negativo para los estados debido a la gran dependencia que estos tienen sobre las participaciones federales.

La perspectiva negativa abraza al 66.66 por ciento de las entidades del país. De acuerdo con el reporte, al 10 de enero de 2017, los  22 estados que muestran una perspectiva negativa son: la Ciudad de México, que cuenta con una calificación global de A3 y Aa.mx,(calificación nacional); Durango, Estado de México, Sinaloa, Tabasco y Tamaulipas, con calificación global de Ba1 (A1.mx); Baja California, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Jalisco y Nuevo León, con Ba2 (A2.mx); Nayarit, Oaxaca y Sonora, con una calificación Ba3 global (A3.mx ); San Luis Potosí y Zacatecas, con A3 a nivel global  (Baa1.mx); Guanajuato y  Querétaro, con Baa1 de calificación (Aa1.mx); Puebla y Tlaxcala, con una calificación global de Baa3 (Aa3.mx); finalmente,  Veracruz cuenta con Caa1 a nivel global (B3.mx), la peor calificación.

Uno de los principales motivos por los que las entidades deben de conservar buenas calificaciones en sus financiamientos es para mantener la confianza de los inversores, pues de lo contrario se puede generar un retroceso en la atracción de empresas.

LAS MALAS FINANZAS.

Las malas finanzas en Chihuahua durante la administración del priista César Duarte Jáquez generaron déficits financieros que provocaron altos niveles de deuda y, con ello la baja en sus calificaciones. Mientras que en Veracruz el gobernador por Javier Duarte de Ochoa también presentó “débiles prácticas contables y de divulgación de información financiera”, destacó Moody´s.

Veracruz y Chihuahua son los estados con más altos niveles de deuda pública, aún por encima de Coahuila.

Entre 2009 y 2015, la deuda directa e indirecta neta de Chihuahua creció progresivamente más que la de Veracruz, pasar de 15.5 por ciento a 45.9 por ciento de sus ingresos totales.

 “Las posiciones contrastantes de ambos estados reflejan diferentes formas de financiar los déficits, con Veracruz incrementando sus pasivos con proveedores y disminuyendo sus reservas de efectivo, mientras que Chihuahua ha emitido deuda directa y sin recurso”, señaló Moody’s en su recuento.

La calificadora también destacó como otro factor las elecciones estatalesy el cambio de los partidos políticos al frente de los gobiernos, pues esto agregó presión crediticia negativa.

CHIHUAHUA.

El pasado 20 de julio, la calificación de Chihuahua bajó de A2.mx (Escala Nacional de México) a Baa1, y de Ba2 (Escala Global, moneda local) a  Baa1.mx. Además, la empresa advirtió que analizaban otra posible baja.

“El estado registró un déficit financiero equivalente al -9.7 por ciento de sus ingresos totales, el cual fue mayor al esperado”, se explicó en el reporte.

Esto afectó la posición de pago a corto plazo del estado y, a su vez, provocó el aumento en los niveles de la deuda directa y la indirecta.

Otro de los aspectos que tomaron en cuenta para bajar la calificación son la altas sumas de pagos pendientes por pensiones (no fondeados de Chihuahua), los cuales representaron el 199 por ciento de los ingresos totales, colocándose un nivel por encima de la mediana de sus pares nacionales.

“El estado ha financiado parte de sus déficits financieros con líneas de crédito de corto plazo, deuda de largo plazo, y emisiones de bonos respaldadas por ingresos de peaje. Como resultado, los niveles de endeudamiento de Chihuahua han incrementado durante los últimos cinco años”.

El indicador de deuda directa e indirecta neta a ingresos totales incrementó a 45.9 por ciento en 2015, en comparación con el 31.5 por ciento en 2011. “No obstante, el servicio de la deuda del estado (tanto principal como intereses) continúa siendo moderado, representando 2.9 por ciento de los ingresos totales en 2015”, agrega el informe.

El riesgo de pago sobre un crédito a corto por 2 mil 900 millones de pesos con el Banco Interacciones, propició a que se sometiera  a revisión una baja adicional a la calificaciones.

Duarte Jáquez incrementó 42 mil 453 millones de pesos a la deuda de Chihuahua. Al inicio de su administración (2016), la deuda se ubicaba en 12 mil 547 millones de pesos. El ex mandatario dejó su cargo con un endeudamiento de 55 mil millones de pesos.

“La actual administración [de Javier Corral] tiene la intención de refinanciar dicha obligación, extender su vencimiento y estructurarla utilizando los ingresos por peaje. El Congreso del Estado recientemente aprobó MXN 6,000 millones de deuda adicionales para refinanciar la deuda de corto plazo de Chihuahua así como para llevar a cabo inversiones públicas productivas. En caso de que este escenario se materialice, el riesgo por refinanciamiento se mitigará”, aclara el informe.

VERACRUZ.

Tan sólo en tres meses– de junio a septiembre de 2016– los pasivos circulantes de Veracruz se incrementaron un 255 por ciento, al aumentar 18 mil a 46 mil millones de pesos

En ese periodo, Moody’s bajó en tres ocasiones la calificación de Veracruz, lo que provocó que cayera de Baa3/A3.Mx, a Caa1/B3.Mx.

La primera baja para Veracruz fue el 11 de julio, sus las calificaciones de emisor descendieron de Ba3/A3.mx  a B1/Baa3.mx, además, Moody´s colocó las calificaciones en revisión para otra posible descenso.

Entre 2010 y 2014, la deuda total de Veracruz se elevó de 27.3 por ciento a 38.2 por ciento de los ingresos totales.

Al cierre de 2015, la cuenta pública de Veracruz no fue presentada, ni de la de los dos primeros trimestres de 2016, y esto aumentó la incertidumbre alrededor de su posición financiera.

El incumplimiento de pagos, un alto nivel de deuda bancaria de corto plazo quirografaria, la falta de visibilidad alrededor de la posición financiera, no presentar información de la cuenta pública y la opacidad en la deuda de corto plazo, son algunos aspectos que generaron la caída de la calificación del estado cuando era gobernado por Javier Duarte, prófugo de la justicia y buscado en 190 países.

La empresa advirtió que si Veracruz, ahora gobernado por Miguel Ángel Yunes Linares, no cumple con las obligaciones relacionadas con calificaciones crediticias mínimas en la mayoría de sus créditos bancarios de largo plazo, respaldadas con participaciones federales, los intereses aumentarán hasta por mil 400 millones de pesos durante este  2017.

Duarte de Ochoa incrementó la deuda en 24 mil 276.1 millones de pesos: en diciembre de 2010, el ex priista recibió de su antecesor, Fidel Herrera Beltrán, un adeudado de 21 mil 499.9 millones de pesos; al salir dejó una deuda de 45 mil 775 millones de pesos, de acuerdo con el Saldo Histórico de Obligaciones Financieras de Entidades Federativas, Municipios y Organismos de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), emitido el al 31 de marzo de 2016.

El 31 de agosto de 2016, llegó la segunda baja de calificación para Veracruz, que cayó de B1/Baa3.mx a a B3/B1.mx. Para entonces, el estado presentaba un déficit de 6.5 por ciento  de los ingresos totales en 2015 que incluía  6 mil 622 millones de operaciones pendientes de afectación presupuestal reportadas en las notas a los estados financieros, las cuales fueron pagadas fuera del proceso regular de ejecución presupuestaria.

“Veracruz también presentó una severa merma en sus reservas de efectivo, las cuales cayeron  576 millones al cierre de 2015,  de 6 mil 800 al cierre de 2014. Además crecieron los pasivos  circulantes, de 3 mil millones a 12 mil millones entre 2014 y 2015, y aumentaron aún más a 17 mil 000 millones al cierre del segundo trimestre de 2016. Es decir, un alza de 566 por ciento del 20014 al segundo trimestres del 2016.

“Estos resultados llevaron la razón entre efectivo y pasivo circulantes de Veracruz a 0.05 de 1.9, el más bajo entre los estados mexicanos calificados por Moody’s”, apunta el informe.

La ley aprobada para otorgar la base a 5 mil empleados, que pasaron de temporales a permanentes, lo que significaría un gasto de 108 millones de pesos para pagar pensiones también fue uno de los factores que se tomaron en cuenta para bajar la calificación, esto debido a la falta de liquidez del estado para saldar dichas pensiones a futuro.

El desgaste de las finanzas veracruzanas, reportado en el tercer trimestre de 2016, llevó a otra reducción de la calificación el 30 de noviembre.

“La combinación de una posición de liquidez extremadamente ajustada, caída en los ingresos, y montos estimados mayores en intereses de la y presiones de gasto disminuyen la capacidad del estado para garantizar el pago puntual de sus obligaciones de deuda bancaria durante los siguientes 12 a 18 meses”, sentenció Moody´s.

En el tercer trimestre hubo una discusión de 495 millones de pesos, ya que los estados financieros pasaron de  865 millones a 370 millones pesos y, la deuda circulante creció un 255 por ciento, puesto que subió de  18 mil millones de pesos a 46 mil millones entre junio y septiembre de 2016.

“Estos dos eventos disminuyeron la ya baja razón entre efectivo y pasivo a un muy débil 0.008X. No se cuenta con detalles sobre los pasivos circulantes y en este momento Moody’s no puede confirmar la existencia de líneas de crédito quirografarias de corto plazo”, abunda.

Durante los 9 primeros meses de 2016, los ingresos cayeron 4.6 por ciento comparado con el mismo período de 2015.

Las proyecciones de resultados financieros, prevén un déficit promedio de 10 por ciento de los ingresos totales para 2016 y 2017.

“Moody’s también nota que ya no se cumple con las obligaciones relacionadas con calificaciones crediticias mínimas en la mayoría de sus créditos bancarios de largo plazo respaldadas con participaciones federales, lo cual llevará a un aumento en los pagos de intereses. Por último, Moody’s también considera que existen presiones en el gasto operativo durante 2016 y 2017 como resultado del retraso en el pago de nómina y transferencias”, precisa.

SONORA ¿Limite De Deuda En 2017?

El pasado 7 de diciembre, Moody’s  bajó la calificación de Sonora de Baa2/Aa2.mxx a Baa3/Aa3.mx, debido al incremento de la deuda estatal.

Aunque en el tercer trimestre de 2016 Sonora presentó un superávit de mil millones de pesos, Moody’s estimó que registrará un déficit consolidado del 6.2 por ciento de los ingresos totales en 2016 y 5.2 por ciento para éste 2017 a raíz de gastos de capital más altos.

El estado creció su deuda de largo plazo de 2 mil 500 millones de pesos, y se estima que en este año contará con una deuda adicional por otros 2 mil 500 millones, con lo que para el cierre de 2017 el estado habrá llegado al límite autorizado de deuda adicional: 5 mil millones de pesos aprobada en diciembre de 2015.

“Como resultado de lo anterior, Moody’s espera que la razón entre deuda e ingresos totales del estado aumente a 40.3 por ciento y 43 por ciento en 2016 y 2017, respectivamente”.

A pesar de los aumentos en la deuda mencionados arriba, se espera que las métricas de deuda y liquidez de Sonora permanezcan relativamente estable durante los siguientes dos años.

OAXACA Alza En Gasto Corriente.

El gasto corriente en Oaxaca creció más que los ingresos del 2011 al 2015, lo que provocó déficit financieros equivalentes a -2.6 por ciento, esto le valió al estado que la empresa Moody´s bajara la calificación Ba2/A2.mx a Ba3/A3.mx, durante el segundo semestre del 2016.

“El gasto corriente creció a una tasa de crecimiento compuesta anual (CAGR por sus siglas en inglés) del 10% durante este periodo, comparada con una CAGR del 8.8% de sus ingresos totales”, señaló la empresa.

La expectativa para el estado es negativa, puesto que, aunque Oaxaca registró un superávit financiero en 2015, “Moody’s espera que de no implementar exitosamente medidas para controlar el gasto, Oaxaca podría registrar un déficit financiero del -1.5 por ciento del total de los ingresos en 2016 y potencialmente un déficit mayor en 2017” puntualizó.

Panorama Negro.

El panorama no es alentador. Moody´alertó que el recorte de los recursos que enviará la federación en el 2017 a los estados, será un factor crediticio negativo para las entidades.

Días después de que el gobierno federal presentó el Proyecto de Egresos 2017, el cual estimaba una caída de 3.1 por cierto en las participaciones federales para los estados, Moody´s, estimó que dicha reducción va a presionar los déficit estatales, puesto que dichas transferencias representan en promedio el 90 por ciento de sus ingresos totales.

“La tasa de crecimiento anual de las transferencias federales presupuestadas para 2017 sería la más baja desde 2009, año en que las transferencias federales cayeron en un 3.5 por ciento.


“Adicionalmente, dada la alta dependencia que tienen los estados de las transferencias federales, así como también la implementación de nuevas regulaciones que limitarán la contratación de deuda, esperamos una mayor reducción de la disponibilidad de efectivo de los estados o una mayor acumulación de sus pasivos con proveedores” advertía el reporte que la empresa retomó para su recuento semestral.

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