El titular de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Pública (SHCP), José Antonio Meade, aseguró aquí que el
gobierno federal no tiene injerencia ni fiscalizará el dinero en efectivo que
organizaciones y sociedad civil han enviado para los damnificados por los sismos
en Oaxaca, Chiapas, Morelos y la Ciudad de México.
“En ningún caso se ha dado donativo
en efectivo al gobierno federal y, por lo tanto, el gobierno no tiene
visibilidad del ejercicio de esos recursos; es el sector privado” el
responsable, aclaró.
El funcionario
federal informó que ya están en pláticas
con el Instituto Nacional Electoral (INE) para formalizar la creación de una
subcuenta del Fondo Nacional de Desastres, con el fin de canalizar las
prerrogativas de los partidos que se reorientarán a las tareas de
reconstrucción.
“Se está en diálogo para construir
una subcuenta especial en el Fonden a la que se pueda dar seguimiento de manera
distinta a los recursos, con los mecanismos de control, de supervisión y de
reporte que se deseen para efectos de que se le pueda dar seguimiento puntual a
ese recurso”,
explicó.
En
entrevista, el titular de Hacienda habló de una primera liberación de 4 mil 550
millones de pesos que “se irá desembolsando” para que inicie la construcción.
“Va
caminando, se ha estado entregando (el recurso) en etapas, estamos esperando
los censos finales. Los primeros apoyos para la reconstrucción se han puesto en
manos de los propios beneficiarios para que empiecen su proceso de auto
construcción”, señaló.
Destacó que
la cifra de 4 mil 550 millones de pesos irá creciendo “conforme avancemos en el
recuento y los censos de los daños”.
La mayor parte de ese dinero agregó,
va a los estados de Oaxaca y Chiapas, donde las afectaciones en materia de
vivienda fueron mayores.
Por su
parte, Nuño informó que serán los
gobiernos de cada entidad afectada los que determinen las modalidades en las
que se recuperarán los días perdidos de clases a consecuencia de los dos sismos
registrados en septiembre.
Esto se decidió así para respetar las
condiciones locales y regionales en cada zona afectada, dijo el titular de la
SEP, aunque reiteró
que hay condiciones para que no se pierda el ciclo escolar.
A la mitad
del plazo fijado de tres semanas para la revisión de inmuebles escolares, Nuño
Mayer aseguró que se va a buen paso y más de la mitad de la matrícula de todos
los estados afectados ha regresado a clases.
Recordó que serán 500 las escuelas
que deberán ser reconstruidas en su totalidad, de un universo de 5 mil que se
reconstruirán de manera parcial, mientras que otras 10 mil presentan daños
menores.
Las escuelas
afectadas representan una matrícula de aproximadamente 4 millones de escolares,
de un total de 36 millones, señaló.
En lo que se refiere al Colegio
Rébsamen, aseguró que la dependencia a su cargo cuenta con toda la
documentación y permisos otorgados por las autoridades de la Ciudad de México
sobre las condiciones e infraestructura física que avalaron su funcionamiento.
“A la SEP le
corresponden los temas pedagógicos; nos compete asegurarnos de que todas las
escuelas cuenten con esas autorizaciones, seguridad estructural, nosotros
supervisamos que existan esos documentos. En el caso de esta escuela existían”.
Remató:
“Aquí la petición, el llamado es a que las autoridades que son responsables de
verificar que los edificios de todas las escuelas cuenten con las condiciones
estructurales hagan ese trabajo y que quede comprobado que están esas
condiciones. Vamos a seguir trabajando en esa línea de que todas las escuelas
presenten esta documentación, no permitir que opere una escuela que no presente
esa autorización, es lo que nos obliga la ley y lo que tenemos que supervisar”.
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