Por Arturo
Rodríguez García.
A sus
detractores que salieron a marchar el pasado domingo exigiendo su renuncia, el presidente Andrés Manuel López Obrador
les recordó que al tercer año podrán votar por la revocación de mandato.
“Me faltó decirles a los que se
manifestaron (el domingo) que no sólo tienen su derecho de manifestarse y de
protestar, sino que por primera vez en la historia de México se va a tener el
derecho a la revocación del mandato.
“En dos años van a tener ellos la oportunidad
de decidir -ellos y todo el pueblo de México-, si quieren que yo continúe o que
yo renuncie a la Presidencia, porque el pueblo pone y el pueblo quita. En dos
años”, recalcó en su
tradicional rueda de prensa.
En una
segunda reacción a la marcha celebrada el pasado domingo en la Ciudad de
México, replicada en una docena de ciudades del país, el mensaje de esta mañana del mandatario incluyó una serie de
valoraciones, entre “positivas” y hasta de diagnóstico figurado:
“Hay cosas como estas que ayudan
mucho a entender que todavía hay mucho atraso en el país. Esa manta que decía
¨Los que votaron por AMLO no tienen cerebro´… No se midieron. No, no, no… es un
pensamiento retrógrado, pero no se dan cuenta.
“Cuando hablo de que la corrupción es
una enfermedad, es eso, lo primero que se tiene que hacer es aceptar que se
está enfermo para poder tratarse”, dijo.
La alocución
surgió a una pregunta sobre aquellas demandas de la marcha que pudieran ser
tomadas en cuenta y con seriedad, a lo
que el presidente respondió diciendo que escucha entre 20 mil y 30 mil
ciudadanos por semana, para luego decir que entiende las molestias que causan
los cambios.
“Hay quienes piensan de otra forma y
yo respeto sus puntos de vista”, expresó, para luego abordar el cuidado del
dinero público, diciendo que en el pasado se “quedaba arriba, se lo robaban o
se destinaba a favorecer a unos cuantos”.
López
Obrador recordó como una barbaridad la
conversión de deudas privadas en deuda pública, una clara alusión al Fobaproa,
en el que se supone a Vicente Fox beneficiario y quien encabezó la marcha
contra el actual mandatario en León, Guanajuato.
También abundó en su idea de priorizar las acciones
de beneficio para los pobres, pues sólo así, dijo, se garantiza la paz y la
tranquilidad, una sociedad mejor, justa, igualitaria y fraterna.
“Una sociedad mejor es que todos
ayudemos para que el que se quedó atrás se empareje, que les demos la mano ¿de
qué sirve ir a la iglesia o a los templos si olvidamos los mandamientos? Ya no
a la hipocresía y no al racismo y al clasismo”, planteó.
Luego, consideró entre “las cosas muy buenas de la
marcha, primero la pasión y la voluntad de protestar, de tener ganas de
protestar; eso es lo bueno, el no quedarse callados. Y lo otro, es que así hay
más democracia”.
Fue entonces cuando recordó que
estaba por aprobarse la revocación de mandato y por lo tanto aseguró que no
está en la Presidencia por ambición sino por ideales y convicciones por lo que,
justificó, no cede ni da pasos atrás.
Aunque dijo que no les faltaría al
respeto, continuó:
“Se va a acabar la corrupción, se va
a acabar la impunidad. No va a ser fácil porque hay intereses creados. Estaban
muy mal acostumbrados; ellos eran los dueños de México, se sentían los amos y
señores del país. Ya no”.
Después:
“Vamos a buscar el entendimiento,
pero ya esa política de saqueo antipopular, entreguista, se acaba”.
El
mandatario concluyó:
“Imagínense venir de tantos años de
lucha pata terminar como un mediocre, uno más, que yo me vaya a la historia,
pero como se han ido muchos: al basurero de la historia ¡No!”.
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