Por Verónica
Espinosa.
Desde la
refinería “Ing. Antonio M. Amor” de Pemex, el
presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que emitirá un decreto para
eliminar parte de la carga fiscal a la empresa productiva del Estado y reducir
los impuestos que paga, como parte del plan para lograr la autosuficiencia en producción
y que en tres años se convierta nuevamente “en la palanca del desarrollo
nacional”.
“Con todo respeto, Hacienda se
dedicaba a exprimir a Pemex; ahora le vamos a dejar los recursos… cuando
tengamos una empresa fortalecida, Pemex tendrá ingresos suficientes para
ayudarnos a financiar el desarrollo” en la segunda mitad de su administración.
Este proceso
de fortalecimiento de las finanzas e instalaciones de Pemex, dijo llevará tres años, hasta el 2021, “cuando
esté en plena producción, cuando mejore las refinerías, cuando ya no tengamos
que comprar las gasolinas… imagínense, si tenemos el petróleo y lo vendemos crudo,
es como si vendiéramos naranjas y compráramos jugo de naranja”.
Uno de los
puntos destacados tanto por López Obrador como por el director de Pemex,
Octavio Romero Oropeza, es que será la
propia administración de Pemex la que se encargue de la mayoría de las obras
incluidas en el Plan Nacional de Refinación.
“Ya fue mucho el contratismo y
también demostraron que no son tan eficaces. Reconfiguraron tres refinerías, 8
mil millones de dólares se gastaron y producen más las que no fueron
reconfiguradas”,
dijo López Obrador.
Aunque aclaró que no se eliminarán todos los
contratos, “se dará preferencia a las obras por administración, con
trabajadores de base y transitorios, con su experiencia”.
Por ello, pidió al personal de Pemex que ayude al
gobierno federal a lograr estas metas, y a cambio ofreció mejorar los servicios
médicos y que “no habrá despidos y están resguardadas sus pensiones. Va a haber
mucho apoyo para los trabajadores petroleros”.
En tanto, Octavio Romero resaltó que un 97 por ciento
de las obras y reparaciones que se han realizado de diciembre a la fecha se han
efectuado por los propios trabajadores.
López Obrador cerró su recorrido por
las seis refinerías de Pemex en Salamanca, a cuya rehabilitación anunció que se
destinarán 2 mil millones de pesos este año “pero el año próximo habrá más
presupuesto”, señaló, sin precisar montos.
El año
pasado, en una reunión con el gobernador panista Diego Sinhue Rodríguez
Vallejo, López Obrador se había comprometido a asignar 4 mil millones para una
primera etapa de reconfiguración.
Este domingo en un pequeño auditorio
de la refinería en Salamanca se presentó el Plan Nacional de Refinación, en el
que está incluida la construcción de la refinería de Dos Bocas en Tabasco.
“Estamos iniciando una etapa nueva,
vamos a fortalecer a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad…con todo
propósito y saña estaban actuando para destruir esta industria nacional tan
importante; los considerandos de la Reforma energética decían que para este
tiempo se iban a producir 3 millones de barriles diarios de petróleo, (pero) se
están produciendo 1 millón 650 mil barriles, la inversión privada nacional y
extranjera no ha dado resultados, no se ha producido ni un solo barril con esos
contratos”, afirmó
el presidente.
Aunque los contratos no se cancelaron
“porque no queremos pleitos”, Andrés Manuel López Obrador minimizó el impacto
de éstos en la producción petrolera, pues según dijo, representan el 20 por
ciento de toda el área a explotar, “el 80 por ciento sigue siendo de la Nación
y seguirá siendo explotada para beneficio de los mexicanos”.
Además de acusar a las
administraciones pasadas de “mal invertir” y de actuar con irracionalidad en
este ámbito, el presidente aseguró que ahora la inversión está orientada al Sur
y Sureste “donde tenemos la seguridad de que levantaremos la producción”, para
llegar a una meta de 2 millones 200 mil barriles diarios, que es la
suficiente”.
Al final del mes se encontrarán
firmados los contratos para 22 campos de producción, confirmó el director de
Pemex.
Al citar
algunos resultados del Plan Nacional de Refinación, Romero habló de la tendencia descendente en la producción de
combustibles que registró Pemex en los últimos años, y que llegó a caer de un
millón 224 mil barriles diarios de petróleo procesado en el 2013, hasta 507 mil
barriles diarios en enero del año pasado, el 60 por ciento menos.
Actualmente se están produciendo 579
mil barriles procesados; el incremento es del 14 por ciento con respecto a
diciembre.
“Actualmente se están produciendo 350
mil barriles diarios de combustible, hemos logrado incrementar nuestra
eficiencia de producción en un 4 por ciento en el rendimiento de gasolina y
diésel que se obtiene de cada barril de petróleo procesado”, dijo el funcionario federal.
En la refinería de Salamanca, la
producción cayó hasta menos de 50 mil barriles diarios en diciembre de 2018; de
febrero a la fecha se aumentó a 61 mil barriles diarios.
En el sistema nacional de refinación,
resumió Romero Oropeza, el procesamiento de crudo aumentó en un 14 por ciento y
la producción en un 18 por ciento con respecto a diciembre de 2018, sobre todo
gracias a las refinerías de Cadereyta, Minatitlán y Salamanca, mientras que en
las de Salina Cruz, Ciudad Madero y Tula “estamos trabajando para aumentar la
capacidad de proceso”.
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