Por Sara
Pantoja.
Hugo
Leonardo Avendaño Chávez, seminarista recién egresado una maestría en la
Universidad Intercontinental (UIC), desapareció y fue asesinado una semana
después de Norberto Ronquillo Hernández, de la Universidad del Pedregal, y al igual que él fue
encontrado sin vida y con huellas de estrangulamiento al sur de la capital.
Se trata
del segundo crimen de un universitario de un plantel privado registrado en
menos de dos semanas en la ciudad que gobierna Claudia Sheinbaum. Por esta
situación, este jueves la funcionaria interrumpió sus actividades oficiales y
ordenó la instalación del gabinete de seguridad permanente en el C5.
Ahí, la
titular de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México
(PGJ-CDMX), Ernestina Godoy, descartó que el joven haya sido secuestrado,
pues dijo que su familia no recibió ninguna llamada para pedir el pago de su
rescate. “No fue secuestro. Es un homicidio”, reiteró.
Al
confirmarse el hallazgo del cadáver de Leonardo Avendaño, la UIC emitió un
comunicado en el que expresó su solidaridad con la familia, amigos y la
comunidad universitaria.
La
universidad exigió a las autoridades que “actúen en consecuencia para
investigar, encausar y castigar a los responsables evitando la impunidad, y que
tomen las medidas adecuadas para esclarecer los hechos y evitar que se
repitan”.
@Claudiashein
Nos duele el caso de Leonardo Avendaño, todo
nuestro apoyo a la familia. Haremos todo lo que sea necesario para garantizar
la seguridad en la Ciudad. Vamos a reforzar las áreas de inteligencia de la
Procuraduría y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
La
noticia de la muerte de Avendaño Chávez, quien tenía 29 años, fue dada a
conocer en redes sociales por su prima, Daniela Durán.
De acuerdo
con el relato, el joven desapareció el pasado martes 11 de junio alrededor
de las 23:00 horas en la calle Trabajadores Sociales, colonia Aculco, alcaldía
Iztapalapa. Iba rumbo a la Parroquia Cristo Salvador, pero ya no llegó.
La directora
de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México, Marilú Esponda, lamentó
el deceso de Leonardo, aunque aclaró que no había iniciado formalmente su
ingreso al seminario, pero apoyaba mucho a la parroquia, donde habrá una misa
en su memoria.
La
familia del joven dio aviso a la PGJ-CDMX y ésta inició el protocolo
correspondiente. La Fiscalía Especializada en la Búsqueda, Localización o
Investigación de Personas Desaparecidas (Fipede) emitió la ficha
correspondiente por ausencia.
“Complexión
delgada, tez morena, frente amplia, boca grande, cejas pobladas… Señas
particulares: mentón deforme, lunar entre el ojo y la nariz de lado izquierdo”.
Ropa que vestía la última vez que fue visto: pantalón azul, camisa clara y
zapatos negros.
La agonía
de la familia de Leonardo no duró mucho tiempo, pues el jueves 12, tras una
llamada de emergencia, policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC)
hallaron su camioneta con su cadáver en el asiento trasero.
Estaba
envuelto en una cobija amarilla. Tenía huellas de tortura y estrangulamiento.
El automóvil estaba en una zona de la colonia Héroes de 1920, en la zona
conocida como arboledas en la alcaldía Tlalpan.
En un
comunicado, la PGJ-CDMX informó que, según testigos, el martes por la noche
Leonardo subió a su Chevrolet Trax gris y sus familiares perdieron comunicación
con él. Por ello, realizaron la denuncia por desaparición.
No obstante,
mientras se hacían los trámites en la Fipede, su familia recibió una llamada
telefónica para informarle que el vehículo fue localizado en la alcaldía
Tlalpan.
De la Fipede
llamaron a las coordinaciones territoriales de esa demarcación y se supo que
la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Homicidio
ya había iniciado una indagatoria por el hallazgo de un cadáver.
Los
resultados de las primeras diligencias periciales arrojaron que la víctima fue
asesinada entre 24 y 30 horas antes.
Además, con
base en la inspección del lugar, localización de indicios y posición del
cadáver, se dedujo que fue asesinado en ese mismo lugar.
En una
conferencia convocada con apenas 30 minutos de anticipación y con la expresión
“¡Ay, es que ya no sé ni en qué día vivo!”, la procuradora Ernestina Godoy
descartó que Hugo Leonardo Avendaño Chávez haya sido secuestrado, pues dijo que
durante el tiempo en que estuvo desaparecido, su familia no recibió ninguna
comunicación solicitando pago alguno de rescate.
Agregó
que la Policía de Investigación ya recaba videos de las cámaras del C5 y
particulares para encontrar información que ayude a saber el trayecto de los
responsables del crimen y atraparlos.
La
funcionaria agregó que el hermano de Leonardo y su esposa lo vieron por última
vez el domingo por la noche. Ellos fueron quienes pusieron la denuncia por su
desaparición en la Fipede. Añadió que el Ministerio Público ya comenzó a tomar
las declaraciones respectivas.
Godoy Ramos dijo
que, de acuerdo a los primeros resultados de la necropsia, Leonardo murió entre
24 y 30 horas antes del hallazgo de su cadáver.
-Podría
tratarse de un asalto?
-Vamos a
investigar a partir de las cámaras, vamos a pedir el resguardo con cadena de
custodia de las imágenes. Voy a investigar y a dar resultados. No vamos a
fabricar culpables.
La
procuradora Ernestina Godoy envió un mensaje a la ciudadanía, a propósito de
lo que ella misma ha calificado como una “ola de violencia” en la ciudad:
“El
mensaje que les mandamos es que tienen gobernantes que están trabajando, que
van a respetar todo el debido proceso y vamos a proteger a la ciudadanía. Tarde
o temprano vamos a vencer a la delincuencia. No estamos negociando con nadie.
Tengan la confianza. No tenemos corrupción ni interés más que llegar a
controlar la ola de violencia que estamos viviendo en la ciudad y en el país”.
Aunque la
funcionaria dijo que la Procuraduría ha estado “muy cercana a la familia”
mediante la Subprocuraduría de Atención a Víctimas del Delito, quienes
presuntamente les ayudaron a la liberación del cuerpo del Instituto de Ciencias
Forenses (Incifo), la familia acusó maltrato de parte de las autoridades.
“Por si
fuera poco, la burocracia hace de las suyas, llevamos horas y horas de trámites
y malos tratos, porque no solo se es víctima una vez, aquí lo eres miles de
veces”, denunció su
prima Daniela Durán.
En su perfil
de Facebook afirmó: “Leo era un hombre de bien, recién graduado de la
maestría de la UIC, hombre devoto que quería dedicar su vida a Dios. Era un
chico alegre y lleno de vida, con un futuro brillante, futuro truncado de la
manera más horrible posible”.
Lo único que
pedimos, agregó, “es que las autoridades hagan su trabajo y hagan la debida
investigación, que encuentren a los culpables, que no sea un número más, que
nos dejen cremarlo como era su voluntad, que se haga #JusticiaParaLeo
#NiUnEstudianteMás”
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.