Enrique
Galván Ochoa.
El
Consejo Coordinador Empresarial y 150 hombres de negocios presentaron la semana
que pasó un nuevo código moral. Su título: Dimensión social de las empresas. Es
un decálogo de compromisos que asumen con la sociedad, sus colaboradores, el
medio ambiente, el cumplimiento de la ley. Pronto se está viendo en problemas
uno de los mandamientos: Demostrar nuestra obligación moral con la sociedad,
participar activamente en el desarrollo de las comunidades y construir mejores
condiciones de vida para los mexicanos. De acuerdo con el Financial Times de
Londres, “los consumidores mexicanos pronto se enfrentarán con ominosas
etiquetas negras en los alimentos y bebidas que advierten que contienen
demasiada azúcar, demasiada grasa o demasiadas calorías, una medida con la que
el país intenta abordar una de las peores epidemias de obesidad y diabetes del
mundo. Agrega el Times: “Una bolsa de papas fritas o un paquete de galletas,
por ejemplo, podría tener tres etiquetas: demasiado alto en sal o azúcar, así
como un exceso de calorías y grasas saturadas, en función de la proporción por
100 gramos. México es líder mundial en consumo de refrescos. La industria está
dando la pelea. Es una cruzada ideológica contra la industria de alimentos
procesados, argumenta, por su lado, Jaime Zabludovsky, presidente del Consejo
Mexicano de la Industria de Productos de Consumo. Expresa que las asociaciones
de la industria podrían buscar medidas cautelares o incluso luchar contra las
medidas bajo el TLCAN o su sucesor, T-MEC. La industria no se ha dado cuenta de
que estamos en medio de una epidemia de obesidad en México, dice, por su lado,
el doctor Juan Rivera, director general del Instituto Nacional de Salud
Pública. 75 por ciento de los adultos y 35 por ciento de los niños y
adolescentes tienen sobrepeso u obesidad... El Estado tiene el deber de
proteger la salud pública. Vamos a ver en qué situación queda el nuevo decálogo
empresarial.
SAT reclama
impuestos a Starbucks.
Recientemente
la empresa Alsea –es la franquicia de Starbucks– anunció que había dado un
paso importante en su expansión europea. La compañía llegó a un acuerdo para
quedarse con Starbucks de Francia. No es muy grande, los franceses siguen
siendo fieles a su café crème mañanero; comprende 108 locales. Alsea espera
cerrar en el primer trimestre la adquisición de la red de cafeterías de
Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Hasta ahí la historia pintaba color de rosa. Sin
embargo, Alsea ha tropezado con el SAT, la agencia federal de impuestos que
hace unas semanas quedó a cargo de Raquel Buenrostro. Alsea informó el viernes
que el SAT le reclama el pago de 3 mil 881 millones de pesos por obligaciones
relacionadas con la adquisición de la cadena de restaurantes Vips a Wal-Mart de
México en 2014. Ese año Alsea concretó la compra de todos los Vips por un monto
de 8 mil 200 millones de pesos. Sus abogados están evaluando cuál vía seguir.
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