Por José
Gerardo Mejía.
La investigación
sobre la sospechosa venta de 49 mil toneladas de acero del fallido Nuevo
Aeropuerto Internacional de México alcanzó a Gerardo Ferrando Bravo, director
general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM).
El Órgano
Interno de Control (OIC) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT)
investiga el cuestionado contrato de venta de las 49 mil toneladas de acero
que fue asignado a Grupo Gilbert, propiedad de Tomás López Landero, conocido
como el Rey de la Chatarra.
La
indagatoria del OIC apunta hacia una posible manipulación por parte de la
empresa estatal a cargo de Ferrando del proceso de venta del metal para
favorecer a Grupo Gilbert.
Con base en
los criterios preliminares del órgano del órgano de fiscalización, dicha
acción violenta los principios rectores del acuerdo gubernamental denominado
“Razones para la cancelación del Proyecto Texcoco”.
López
Landero, también exdiputado federal del PRI por el distrito 18 de Zongolica,
Veracruz, trató de comprar el acero a cuatro mil 30 pesos la tonelada, por
debajo del costo internacional, el pasado 18 de junio, a través de la
Licitación LPN-GACM-EB-01/2020.
Dicha
licitación fue impugnada por más de una decena de representantes de las demás
empresas concursantes, que consideraron que hubo evidentes actos de corrupción
que presumen los nexos de autoridades para favorecer a Grupo Gilbert, lo que
motivó la intervención del OIC de la SCT.
En medio de
los cuestionamientos, Ferrando Bravo ha defendido ante medios de comunicación
la legalidad de dicha licitación, que representa el último capítulo del cierre
del aeródromo de Texcoco.
Sin embargo,
el 7 de agosto pasado, en la bitácora de obra se registra que se llevó a
cabo la notificación de la suspensión del proceso.
“Se
notifica al comprador la suspensión temporal de los trabajos motivo del
contrato 001-LPN-GACM-EB-01/2020, hasta que el órgano interno de control
determine la continuidad de los trabajos”, indica el documento.
Tres días
después se hizo entrega al comprador de la relación de copias de la bitácora,
en la que se estableció que durante la suspensión, “no deberá de mantener
ningún recurso en el sitio de los trabajos”.
Hace un mes,
el contrato asignado a Grupo Gilbert fue suspendido porque el proceso
resultó cuestionado, luego de no haber entregado en sobre cerrado como se
establecía en la convocatoria, su declaración de ausencia de conflicto de
interés, lo que motivó incluso descalificaciones, insultos y amenazas por parte
de los otros participantes.
De estos
hechos incluso hubo videos que fueron virales en las redes sociales y en los
que se escucha a un representante legal de una de las empresas gritar “¡esto es
una farsa!”.
Ante las
quejas, el GACM informó que descartó a la primera compañía con el precio más
alto, Habilitadora de Metales Monte Salas, S.A. DE C.V., de 4 mil 179 pesos por
tonelada, porque al revisar sus documentos se detectaron anomalías.
“Su carta
de opinión en sentido positivo del cumplimiento de Obligaciones Fiscales,
expedido por el Sistema de Administración Tributaria con vigencia no mayor a
treinta días naturales, denotó discrepancias en su emisión, ya que la fecha
plasmada en éste, refiere el día 17 de junio de 2020, mientras que el de la
lectura del código tipo QR que contiene el mismo, data del 16 de diciembre de
2019. Además, el formato presentado no corresponde a los que son emitidos por
la actual administración”, indicó el GACM.
En su propia
página, la empresa Gilbert ha publicado que forma parte de las empresas
proveedoras de acero para la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe
Ángeles en Santa Lucía, lo cual, también forma parte del proceso que está en
investigación.
El caso no
está cerrado. Apenas el lunes, un juez aceptó a trámite un amparo y concedió
una suspensión provisional a favor Grupo Gilbert Estructuras en Acero, empresa
ganadora de la licitación para compra de la estructura metálica del cancelado
aeropuerto de Texcoco.
La
empresa se amparó contra la decisión del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de
México que en agosto pasado frenó el contrato y con ello paralizó el
desmantelamiento de la obra, cuyo acero iba a ser reutilizado en la
construcción del Aeropuerto Felipe Ángeles de Santa Lucía.
En medio de
esta polémica, López Landero ha sido señalado de ser parte de la lista de
legisladores priistas que aprobaron la Reforma Energética de Enrique Peña.
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