El ex Gobernador
César Duarte Jáquez supo desde septiembre de 2012 que en el Centro Regional de
Oncología ubicado en la ciudad de Chihuahua existía una red de personal
dedicado a suplantar medicamento especializado contra el cáncer de mama con
agua destilada y suero.
El modus fue
detectado ese año por la Secretaría de Salud luego de que la empresa proveedora
del medicamento original, Roché, notara que el hospital especializado en
tratamiento a pacientes con cáncer suspendido las compras.
Información de lo
encontrado por la Secretaría de Salud indica que en la red de suplantación de
esta sustancia participaba personal de limpieza y enfermería, con conocimiento
de la Dirección del Hospital de Oncología.
El personal recogía
frascos originales de la solución, se los llevaban fuera del hospital, los
rellenaban con los placebos y los volvían a vender a la dirección, que los
adquiría a través de compras directas.
La información fue
puesta a disposición del ex Gobernador del Estado una vez que dos laboratorios
confirmaron que el contenido de varios de los frascos no era medicamento
destinado a la quimioterapia. Pero
su respuesta, informó a este medio una fuente consultada, fue que no se le diera seguimiento.
Este probable fraude
contra la salud de los pacientes del Centro Regional de Oncología fue
mencionado ayer por el actual Secretario de Salud estatal de Chihuahua, Ernesto
Ávila, quien equiparó la situación con la denunciada presentada hace días
en Veracruz por el nuevo Gobernador Miguel Ángel Yunes.
De acuerdo con la agencia de la revista Proceso, Avila
confirmó la existencia de esta suplantación de medicamentos ante pregunta
expresa en una rueda de prensa en Chihuahua.
“Por supuesto que sí (encontraron anomalías en el uso de
medicamentos para tratamientos oncológicos), de esa gravedad (de Veracruz)”,
reportó Proceso.
El mismo medio
menciona que fue el primer Secretario de Salud de Duarte Jáquez, Sergio Piña
Marshall, quien interpuso la denuncia ante la Fiscalía General del Estado
“antes de dejar el cargo”.
La información a la
que este medio tuvo acceso agrega que el medicamento tenía entonces un precio
de 25 mil pesos, y que cada uno de los casi 70 pacientes que tenía el hospital
entonces debía recibir 10 dosis al año, por lo que la red ganaba unos 17
millones al año.
La Secretaría de
Salud canceló la operación en 2012, por la falta de investigación, no se
estableció desde cuando estaba en funciones o cuántos pacientes pudieron haber
sido afectados.
Al lugar de Piña
Marshall llegó luego Pedro Genaro Hernández, que como director del Seguro
Popular había autorizado adquisiciones a una red de farmacias también
vinculadas con César Duarte.
Luego, como Secretario de Salud, Hernández fue señalado por el abogado Sergio García Chávez como
beneficiario de un depósito por 5.7 millones de dólares en una cuenta del Banco
Wells Fargo.
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