El gobernador Héctor
Astudillo Flores confirmó que el personal del hospital del Niño y la Madre
guerrerense, ubicado al sur de esta capital, no tiene capacidad para cubrir la
demanda de atención y garantizar el derecho a la salud pública de mujeres y
niños en la región centro de la entidad.
El mandatario señaló lo anterior luego de que este sábado
Proceso reveló que directivos del
hospital público decidieron suspender desde el martes 17 el programa de
vacunación infantil, tamiz neonatal y estimulación temprana porque no existen
recursos económicos para contratar personal especializado, como médicos
pediatras y enfermeras.
La medida atenta contra
el derecho humano a la salud fue implementada a pesar de que la mortalidad
infantil en Guerrero es una constante en sectores sociales de alta marginación
y pobreza que no tienen acceso a los servicios de salud pública, gratuita y de
calidad.
En un documento oficial en poder de Apro, los directivos del hospital advirtieron
desde la semana pasada a las autoridades del sector salud del gobierno de
Héctor Astudillo Flores que existe una alta demanda y sobreocupación de
neonatos “en áreas no aptas para su hospitalización”, situación que pone en
riesgo la integridad de los recién nacidos.
Incluso, señalaron
que los servicios de urgencias y quirófano de este hospital que ofrece atención
a la población más desprotegida de las regiones centro y la sierra de Guerrero,
los están cubriendo con “pasantes de enfermería”.
Además de que la
ausencia de personal médico certificado “pone en riesgo de omitir” otras
actividades de importancia y “repercute en la calidad de atención” de mujeres y
niños.
El hecho intentó ser ocultado
por el gobierno de Astudillo, que se ha caracterizado por los excesos y el uso
de recursos públicos para rentar aeronaves privadas y entregar donativos
millonarios a la fundación Teletón.
No obstante, trabajadores del hospital colocaron este fin de
semana una lona en la fachada del nosocomio con un mensaje dirigido al
gobernador y la sociedad que textual dice:
“Los trabajadores del
hospital de la madre y el niño guerrerense trabajamos bajo protesta por falta
de medicamentos, material, personal médico y de enfermería”.
En respuesta, este lunes 23 Astudillo visitó las instalaciones del lugar y afirmó que el problema
del hospital es que no existe capacidad para atender la demanda de salud
pública de la sociedad.
En entrevista, dijo que decidió acudir al nosocomio luego de
que Proceso exhibió la irregularidad y para conocer de manera directa la
problemática que atenta contra la integridad de madres y recién nacidos.
“Por supuesto que sí
hay una serie de problemas, fundamentalmente porque llegan más pacientes y
rebasan la capacidad de atención. No hay capacidad para atender a tantos”,
justificó el mandatario.
Astudillo anunció sin especificar una inversión para ampliar
la capacidad de atención del hospital, consideró necesario resolver lo más
pronto posible el déficit de médicos pediatras y enfermeras y dijo que va a
recorrer otros hospitales para verificar en qué condiciones se encuentran.
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