Economistas, líderes
y oposición, coincidieron en algo: las cosas no se secan solas. Pemex no se
secó de la nada.
Diversos episodios
vienen a la memoria: Pemexgate, el sindicato de Carlos Romero Deschamps, compra
de votos en elecciones, nóminas infladas, problemas no atendidos, corrupción.
Los encargados de
cuidar a la gallina, dejaron en el abandono las seis refinerías y demás
infraestructura. En el Plan de Negocios 2017-2021 de Pemex, la petrolera acepta
que pasó de ser la tercera productora de petróleo del mundo en 2004 a la octava
en 2015. Descendió cinco lugares en once años.
La producción de las
refinerías hace justamente un año, era de 1 millón 078 mil 601 barriles diarios
y en noviembre, la última cifra de la que tiene registro Pemex, ésta se ubica
en 779 mil 863 barriles diarios. Esto es una disminución de 297 mil 738
barriles.
“¿Cuántos países
hubieran querido tener la oportunidad de tener un Pemex? Pero estos políticos
ineptos no supieron manejarlo, de ahí estuvieron sacando para las elecciones,
para sus gustos. Pemex no se secó, lo secaron. Y el PRI es el principal
responsable de haber secado esa industria”, dijo el sacerdote y activista
Alejandro Solalinde Guerra.
Para él, la realidad y los años han demostrado que la
gallina no se secó, la secaron las
políticas neoliberales del PRI y el PAN.
“No cuidaron Pemex,
no hicieron nuevas petroquímicas ni refinerías. Dependieron de la venta de
crudo en lugar de haber fortalecido la industria nacional, lo que fue un error
garrafal. Ahora es tanta la irresponsabilidad de Peña Nieto de decir eso y
evidencia que no lee y no conoce las causas que fueron arruinando a Pemex.
Fueron ellos, el PRI y el PAN los responsables y los culpables de haber
arruinado a Pemex, no tuvieron visión para hacer de nuestra industria petrolera
una promesa para México”, comentó en entrevista con SinEmbargo.
De haberlo hecho, continuó Solalinde, el país no estaría
presionado con generar miles de empleos ni intentando sobrevivir a las
carencias económicas “si se hubiera tenido visión, pero desgraciadamente son tecnócratas ignorantes que carecen justamente
de visión. Ahora la gente está sufriendo y no, no hay que echar culpas. Hay que decir que el tesoro que logró el
General Lázaro Cárdenas, no lo supieron cuidar, lo derrocharon, lo malbarataron
y se pasaron de irresponsables”.
No sólo fue Enrique
Peña Nieto, que llegó a la presidencia en 2012. Vicente Fox y Felipe Calderón,
tuvieron durante sus administraciones la más alta producción petrolera en la
historia de México y petroprecios récord que dieron altos márgenes de ganancia.
Les llegó a ellos la oportunidad histórica de concretar un mayor crecimiento
que se viera reflejado en mejores condiciones en la calidad de vida de las
personas y en un mayor desarrollo para los estados. Pero no lo hicieron.
De 2000 a 2012, el
país obtuvo del crudo de Pemex, 7 billones 753 mil 200 millones de pesos. Sin
embargo, la gran oportunidad que representó la captura de ese monto
extraordinario se esfumó, debido al despilfarro, la falta de rendición de
cuentas, y el hecho de que México nunca ha tenido una política energética
integral o porque se ha manejado dentro de una política de privatización de los
recursos naturales, explicaron especialistas.
Diversos políticos coincidieron: la empresa productiva del
Estado, en realidad, se secó por los malos manejos de los Gobiernos federales.
El Senador Luis
Sánchez Jiménez, del partido de la Revolución Democrática (PRD), apuntó que la
actual situación de Pemex fue intencional y premeditada por las malas
administraciones federales.
“Sencillamente a la
gallina de los huevos de oro le apretaron tanto que prácticamente la llevaron a
la quiebra. Yo los acuso de asesinos de la gallina. Lo intentaron 30 años para
desmantelarla”, opinó el perredista.
Por su parte el Partido Acción Nacional (PAN) también acusó
que fueron los Gobiernos federales quienes acabaron con la empresa.
“El Gobierno dilapidó los recursos de Pemex, que eran del
patrimonio nacional. Y lo dilapidó en una pésima administración pública. No
nada más este Gobierno. Sino desde cuando la expropiación petrolera forma la
empresa del Estado”, dijo el Senador del PAN Ernesto Ruffo Appel.
La caída de Pemex
está relacionada con la corrupción, coincidieron legisladores de oposición. En
el 2016 Pemex cerró con la menor producción en los últimos 35 años, de 2
millones 154 mil barriles por día.
“Peña ya tiene cuatro
años al frente, y en esos cuatro años sólo hemos visto que llevó a Romero
Deschamps al Senado. Es decir, no se han hecho cambios drásticos con Pemex,
sólo están terminando de desmantelarla
en perjuicio de los mexicanos. Grupos políticos se enriquecieron hasta que
terminaron de hacer un desastre de Pemex”, dijo el Diputado de Movimiento
Ciudadano (MC) Víctor Sánchez Osorio.
En su discurso Peña Nieto habló de nueva cuenta de las cusas
del gasolinazo y de la necesidad del país de liberar los precios de la
gasolina.
“Creo que esta reiterada presencia mediática del Presidente
no ha contrarrestado los ánimos, ni la inconformidad social. Es increíble que
quieran decir que la Reforma Fiscal y Hacienda no tienen qué ver con las
gasolinas”, dijo el Diputado federal por MC Jorge Álvarez Máynez.
Ni el PRI, ni el PAN,
partido que apoyó la Reforma Energética, han atribuido el alza de los precios
de la gasolina a la Reforma.
Sin embargo, la
liberación de los precios, que inicia el 30 de marzo, fue contemplada desde las
leyes secundarias de dicha reforma, en la Ley de Hidrocarburos.
“Una vez que se
pusieron de acuerdo en la reforma del 2013 firmaron la sentencia de muerte de Pemex.
[La petrolera] aún puede ser una empresa que le dé a los mexicanos mucho
dinero, bienestar, desarrollo, pero lo que hacen con esta reforma es dejar
morir a la gallina, no darle maíz ni agua, para que se muera, para que vengan
los zopilotes y los carroñeros para comer todo lo que deja”, dijo Sánchez.
Ante la falta de recursos, los partidos de oposición señalaron que ahora el Gobierno federal está
obligado a ser más transparente. Un escenario que no le ha sido fácil y que no
fue conseguido con las leyes promulgadas el año pasado que conforman el Sistema
Nacional Anticorrupción.
Martí Batres Guadarrama, presidente del Comité Estatal de la
Ciudad de México del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), consideró
que dentro del mensaje de Peña Nieto hay una trampa, ya que a pesar de que
Pemex ha sido “asediada, combatida y bombardeada”, ha sobrevivido como empresa,
una de las más fuertes y poderosas. La
“gallina” no se ha secado por completo y el petróleo es una riqueza tan grande
que puede ayudar al desarrollo de México.
“En el discurso del
Presidente hay una trampa. Porque suponiendo que fuera cierto lo de Pemex, que
no lo es, más allá de Pemex está el petróleo. Y ese no se ha acabado. Es una
riqueza enorme de México y el Presidente está entregándola a manos
extranjeras”, comentó.
Explicó que a pesar
de la caída de los precios, sacar el petróleo y vender crudo traería ganancias;
si se le agrega valor, como gasolina o productos petroquímicos, de ahí México
podría seguir obteniendo beneficios o riquezas, pero no, se le están entregando
a las compañías extranjeras y “eso es completamente absurdo. Es suicida”.
México está dentro de
los 10 productores más importantes del mundo. Según datos de la Secretaría de
Energía, en 2015 produjo 2.2 millones de barriles al día. En América es el
tercero más grande luego de Estados Unidos y Canadá.
Jorge Arias, analista de CI Banco, comentó que la situación
actual de Pemex se debe a que hubo malos manejos internos, además de que la
coyuntura de precios del petróleo bajos y un peso depreciado, jugó en contra.
Aunado a ello, los plazos que requiere la Reforma Energética para mostrar los
beneficios son de entre 5 o 10 años.
“El sector público usó a Pemex como salvaguarda para
salvarse de muchos problemas y mientras las condiciones [producción e ingresos
petroleros altos] le favorecían no pasaba nada, pero descuidó mucho la
inversión durante al menos dos décadas. La empresa dejó de ser productiva hace
muchos años y se fueron deteriorando las refinerías. Cuando ya se tenía el
problema encima, el gobierno tomó decisiones de importar”, comentó.
Las malas condiciones
del mercado internacional no fueron lo único, también fue, agregó Arias, la
continua ordeña que le hicieron a Pemex: “fueron malos manejos internos en la
administración. Los muchos abusos y excesos en el sindicato hicieron que la
empresa no buscara una reingeniería como la está haciendo ahorita. Lo debió
haber hecho hace 10 años y estaríamos en otras condiciones”.
Ángel Olvera,
economista del Tecnológico de Monterrey, atribuye la culpa al mismo partido de
Pemex, el PRI.
“Se secó Pemex. Lo
secó su mismo partido político. El PRI estuvo manejando a Pemex durante muchos
años y el gasto realizado era en sueldos y salarios. El gobierno nunca hizo
como debió inversiones en capital y en infraestructura necesarias para que la
empresa fuera realmente competitiva. No tiene la tecnología para refinar o
extraer petróleo de una mejor forma”, comentó.
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