El cambio de gobierno en los estados en los que hubo
elecciones el año pasado estuvo acompañado en un aumento en los principales
delitos: en nueve de esos estados
subieron las averiguaciones previas por homicidios dolosos, en siete crecieron
los secuestros y en cinco se dispararon hasta 700% las extorsiones.
Los casos más graves
han sido Chihuahua y Veracruz, donde aumentaron las averiguaciones por
homicidios y extorsiones, pero además se duplicaron los secuestros.
Los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema
Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestran que en las entidades donde se
eligió gobernador en 2016 crecieron los
índices desde los dos meses previos al cambio de poderes hasta los primeros de
la nueva administración.
Diversos analistas
han explicado este fenómeno como una forma que tiene el crimen organizado de
“medir” al nuevo gobierno o como una consecuencia por el cambio en los
responsables de seguridad.
Violenta bienvenida.
El año pasado hubo elecciones para gobernador en
Aguascalientes, Chihuahua, Veracruz, Sinaloa, Tamaulipas, Durango, Oaxaca,
Puebla, Tlaxcala, Quintana Roo, Hidalgo y Zacatecas.
De todos ellos, solo en los últimos dos no hubo un
incremento en las averiguaciones previas por homicidio. En Hidalgo se
mantuvieron prácticamente los mismos números y en Quintana Roo –a pesar de
casos que ocuparon la atención de la opinión pública- bajaron 35%.
En Puebla, el cambio de administración fue apenas en febrero
pasado y no hay datos oficiales disponibles.
El mayor incremento, a nivel porcentual, lo tuvo
Aguascalientes. En los primeros dos meses del actual gobierno estatal,
encabezado por Martín Orozco -diciembre de 2016 y enero de 2017-, el estado
sumó ocho averiguaciones por homicidio doloso. En el mismo lapso del año
anterior, la cifra fue de cuatro. Se trata de un incremento del 100%.
Pero en Chihuahua, la
violencia comenzó a escalar dos meses antes del cambio de gobierno y alcanzó su
punto más alto justo en el primer mes de la administración de Javier Corral: en
octubre de 2016 se registraron 158 averiguaciones previas por homicidios.
En total, los
primeros cuatro meses del nuevo gobierno en Chihuahua acumularon 494
averiguaciones por homicidios dolosos, un alza del 84% en comparación con los
269 homicidios registrados el año previo, en el mismo periodo.
Zacatecas tuvo su
cambio de administración en septiembre pasado. En los primeros cinco meses, el
estado registró 207 averiguaciones previas por homicidio doloso, un incremento
de 78% respecto a esos mismos meses, pero del año anterior.
En Veracruz, Miguel
Ángel Yunes asumió el cargo en diciembre de 2016. En los primeros dos meses de
su gobierno, el estado tuvo 234 averiguaciones previas por homicidios dolosos,
un incremento de 67%, en comparación con el mismo periodo del año previo.
Pero además, estos
números son los más altos que se tienen registrados. El antecedente más alto
corresponde a diciembre 2011 y enero 2012, cuando se registraron 153.
En Sinaloa los datos
oficiales muestran un incremento de la violencia inmediato. El nuevo gobernador
rindió protesta apenas el 1 de enero pasado y, en su primer mes, se registraron
117 averiguaciones por homicidios dolosos, lo que representa un alza de 51%
respecto a enero de 2016.
Un caso similar es el
de Tamaulipas. El nuevo gobernador, Francisco Javier García Cabeza de Vaca,
cumplió los primeros cuatro meses de su administración con un saldo de 196
averiguaciones por homicidio, 47% más de este delito, respecto al mismo periodo
del año pasado.
En cuanto a los otros
estados que registran también un incremento de homicidios tras el cambio de su
gobierno están Durango, con un repunte del 44%; Oaxaca, con un alza del 33%, y
Tlaxcala, con un incremento del 17%.
También plagios y extorsiones.
El incremento de la violencia en la mayoría de las entidades
que pasaron por un cambio o relevo en el gobierno estatal también quedó de
manifiesto en las averiguaciones previas de otros delitos de alto impacto, como
los secuestros y las extorsiones.
En el caso de los
secuestros estos subieron las
averiguaciones en siete de los diez estados donde el año pasado hubo
elecciones. Y en cinco casos el alza fue desde 100 hasta 500%.
El caso más grave es
el de Quintana Roo. De acuerdo con lo que se advierte en cifras oficiales, en
los primeros cuatro meses del gobierno de Carlos Joaquín, de octubre de 2016 a
enero de 2017, se han denunciado cinco casos de secuestro. En ese mismo
periodo, del año anterior, el gobierno de Roberto Borge no reportó un solo
caso. La incidencia entonces se disparó 500%.
En Zacatecas las
averiguaciones por secuestros se dispararon 400%. El alza en este delito
comenzó de forma clara desde el primer mes del nuevo gobierno (septiembre de
2016), pues se registraron 6 secuestros, cuando un mes antes fueron tres. En
total el nuevo gobierno suma 25 secuestros respecto a los cinco que se
reportaron un año antes.
Chihuahua es otro
caso significativo en cuanto a secuestros, al igual que homicidios. En los
primeros cuatro meses de la administración de Javier Corral se han iniciado
cinco carpetas de investigación por distintos casos de secuestro, mientras que
en el mismo periodo anterior solamente se reportó uno. El alza equivale al
400%.
En Durango, desde
septiembre de 2016, cuando arrancó la administración de José Rosas Aispuro, se
han reportado a nivel estatal diez averiguaciones por secuestros; un alza de
234% en la incidencia de este delito.
En Aguascalientes, en los dos primeros meses del nuevo
gobierno, solamente se reportaron dos secuestros, pero considerando que antes
la cifra fue cero, esto representa un repunte del 200% en este delito.
En Veracruz, los
secuestros también se han disparado. En los dos meses de Miguel Ángel Yunes se
abrieron 32 carpetas de investigación por este delito, lo que no solo es un
alza de 106% de este delito, sino un registro récord de secuestros para un
periodo diciembre–enero, por lo menos desde 1997.
Los otros estados con un alza de secuestros tras el cambio
en su gobierno son Tamaulipas y Oaxaca. En cuanto a Tlaxcala, Sinaloa e Hidalgo
no hubo un descenso de secuestros, pero tampoco un incremento.
Respecto a las
extorsiones, aunque estas subieron solo en 5 de los 10 estados donde hubo
cambio de gobierno, los niveles de incremento fueron mayores que en los otros
delitos.
Por ejemplo en
Chihuahua, la administración de Javier Corral registró en sus primeros cuatro
meses un total de ocho carpetas de investigación por el delito de extorsión,
que equivale a un incremento de 700% en comparación con el periodo anterior.
En Veracruz, con la
llegada del actual gobernador los casos de extorsión denunciados se han
incrementado 435%, y al igual que en los homicidios y secuestros, este delito
también se encuentra en su mayor incidencia histórica para un periodo de enero
a diciembre.
Otro caso crítico es
el de Aguascalientes. Apenas en el primer mes del gobierno de Martín Orozco se
registraron 13 casos, cuando apenas un mes antes la cifra fue de dos. En total,
en el primer par de meses del nuevo gobierno, van 26 carpetas de investigación
abiertas por el delito de extorsión, un
incremento de casi 420% de este delito.
Los otros dos estados
en donde las extorsiones han subido tras la llegada de los nuevos gobernadores
son Hidalgo, con un alza de 70%, y Tamaulipas, con un repunte de 49%.
Policías poco confiables.
En cuanto a la evaluación de los agentes de policía que
deben combatir el alza delictiva en estos 10 estados, donde hubo un cambio de
gobierno, las estadísticas oficiales muestran otros datos preocupantes al
último corte del 31 de enero de este año.
Por ejemplo, Sinaloa
ocupa el lugar número 1 a nivel nacional del top 5 de entidades con más
policías estatales y locales que reprobaron los exámenes de confianza, y que
continúan uniformados y armados.
De hecho, el nuevo
gobierno de Sinaloa combate el crimen con más de la mitad de su corporación
policiaca a nivel municipal, el 53%, suspendida en confianza. Y con el 42% de
su policía estatal también reprobada.
Además, en la
Procuraduría de Justicia estatal trabajan más agentes no confiables que
confiables: 55% de los elementos de la Procuraduría suspendieron el examen de
confianza. Mientras que en Prevención y Reinserción Social, es decir, en las
cárceles del estado, el 50% de los elementos tampoco son confiables.
Veracruz es la
tercera entidad en el país que tiene más policías estatales reprobados en
confianza: el 26% de la corporación, o casi 3 de cada 10 agentes. Y en
Prevención y Reinserción Social, el dato es peor: el 37% no pasó las pruebas de
confianza.
Por su parte, Quintana Roo, Zacatecas e Hidalgo, otros de
los estados donde hubo cambio de gobierno, son la sexta, séptima y octava
entidad, respectivamente, con policías estatales menos confiables, con el 19%,
18% y el 16% de los agentes reprobados.
Además, en Zacatecas también cabe destacar que 4 de cada 10
elementos (43%) que trabajan custodiando los penales estatales no son
confiables.
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