Pedro Zamora
Briseño.
A un mes de la instalación de mesas
de negociaciones para analizar los señalamientos contra el secretario general
de Gobierno, Arnoldo Ochoa González —acusado de pretender despojar de un
terreno de 284 hectáreas a una familia de campesinos—, no se ha logrado avanzar
porque “ha faltado seriedad” a los abogados designados por el gobierno estatal,
se quejó Francisco Javier Osorio Medina, uno de los afectados.
Con el apoyo
de la organización El Barzón e integrantes de Morena, la familia Osorio Medina instaló a principios de julio pasado un
plantón frente al Palacio de Gobierno, que se prolongó por más de 70 días y fue
levantado poco antes del 15 de septiembre, bajo la promesa del gobierno de José
Ignacio Peralta de abrir un espacio de diálogo para analizar el expediente del
caso.
El principal
argumento de los afectados en las denuncias públicas realizadas es que, valiéndose de los cargos públicos que ha
ocupado, entre ellos el de gobernador interino, el funcionario habría incurrido
en tráfico de influencias para lograr que le fuera escriturado el terreno, pese
a que presentó documentos amparados en “firmas falsificadas”.
Durante el
plantón, la demanda central fue la
renuncia del secretario de Gobierno mientras se resuelve el juicio de nulidad
promovido por la familia Osorio Medina, por lo que el objetivo de las mesas de
negociación es analizar los expedientes para que el gobernador, José Ignacio
Peralta Sánchez, cuente con elementos para decidir al respecto.
No obstante,
en entrevista, Francisco Javier Osorio dijo que más que un análisis objetivo
del expediente del caso, los abogados
dependientes de la Secretaría General de Gobierno “han mostrado una tendencia a
tratar de justificar y proteger a su patrón”.
Osorio
Medina dijo esperar que el gobernador acepte modificar el esquema de las mesas
de negociación, para que se reconozca la verdad del caso con base en los
expedientes, que no pueden ser modificados por nadie porque se encuentran en
varias instancias.
“Le pido al gobernador —añadió— que
ponga gente más seria, que no sean los abogados de la Secretaría General de
Gobierno, porque es como decirles ‘ten este rojo y mantenlo que sea rojo, y eso
va a ser’, pero no
se llega a nada con eso; necesitamos que tengan la convicción de decir la
verdad, de ser gente honesta, de principios, de buenos valores, no estamos
pidiendo nada más, sólo que sean honestos, que no sean personas perversas,
sucias, que manejen el perfil que debe tener un gobernante”.
Osorio
Medina refirió que él siempre les ha
dicho a sus interlocutores que no espera que lo beneficie alguien, pero tampoco
quiere que lo perjudiquen, sino que las cosas se vean conforme a derecho,
porque “si seguimos así va a seguir chueco todo esto”.
Estimó que para el funcionamiento de
las mesas de diálogo —a las que el director general de Gobierno, Ramón Pérez
Gutiérrez, sólo ha asistido en dos de cuatro ocasiones—, debió haber sido
nombrado un árbitro independiente totalmente a las partes, como un
representante de la Comisión de Derechos Humanos del Estado o algún activista de
la sociedad civil.
En las
deliberaciones, manifestó, su abogado, Manuel Morfín, ha insistido en los vicios que tiene el proceso, por ejemplo, el hecho
de que está basado en recibos de supuesto pago, que “además de falsos no
cumplen con las características de compraventa de nada, por lo cual no compró
nada, pues deben tener tres elementos para que se concluya una compra: el
precio real, las colindancias del terreno y haberlo pagado, pero nada de eso
tienen los recibos”.
Calificó conveniente que se designe a
una persona mediadora que sea imparcial, pues “yo no tengo miedo a decir la
verdad ni a que me digan la verdad; yo estoy esperando nada más justicia,
porque este señor (Arnoldo Ochoa) es una persona muy deshonesta, que no da la
cara”.
Si Arnoldo Ochoa fuera una persona
honesta, dijo Javier Osorio, tendría que hacer dos cosas: una, salir con sus
documentos originales, decir ‘aquí están, compré bien, vamos haciendo peritajes
y lo que ustedes crean conveniente con los documentos para que vean que son reales’
o de lo contrario tendría que salir a decir ‘me equivoqué, he estado en lugares
donde he podido hacer las cosas que se me han prestado y discúlpenme’, aquí
está”.
—¿Se puede
llegar a algo con las mesas de negociación?
—Creía en la honestidad de las personas
y malcreí que esto se iba a solucionar ahí, pero ya veo que no va a ser así.
Este señor, Arnoldo Ochoa, a pesar de todas las pruebas, a pesar de todo el
desenlace de esto, no quiere reconocer que está haciendo un robo.
Va a tener que seguir el juicio, pero
vamos a tener que estar bien atentos, y les pido a los medios que nos ayuden a
difundir la verdad, que es lo que estamos buscando y es lo que vamos a buscar
en los juicios, nada más necesitamos estar muy atentos en los juzgados para que
no vuelva a torcer la ley este señor a su favor.
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