Los años maravillosos del PRI en
Durango quedaron muy atrás y si se guardaba la esperanza de que el tricolor se
levantara en esta elección, cada vez se ve más difícil, debido a la desbandada
que ha sufrido, ya que cuadros importantes han abandonado ese partido y se han
refugiado en el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
La lista es
larga y tal como lo predijo recientemente el precandidato de la coalición
'Juntos Haremos Historia', Andrés Manuel López Obrador, la promesa es que en
los próximos días se vea una nueva oleada de expriístas sumándose a las filas
de Morena.
La primera ruptura con el PRI la hizo
Héctor Vela Valenzuela, exdiputado y exsecretario de Educación del Estado; este
personaje fue la punta de lanza, ya que de ahí vinieron en escalada, la salida
de otros cuadros importantes en la región lagunera como Juan Ávalos Méndez,
exdiputado local, y Ulises Adame, exlegislador local lerdense.
Sin embargo,
una de las perdidas más dolorosas para
el partido fue la de Otniel García Navarro, diputado federal y exdiputado
local, así como Marina Vitela, también con carrera legislativa, ambos
anunciaron la semana pasada su salida de las filas priístas, se sumaron a la
coalición PES, Morena y PT, con miras a convertirse en la fórmula al Senado de
estas fuerzas políticas. Maribel Aguilera de Los Llanos, José Ángel Beltrán de
la región de Las Quebradas, entre otros, también advierten esta ruta que va
empobreciendo al PRI.
Por si fuera
poco, este fin de semana, el tricolor en
Durango sufrió otro fuerte revés, con la renuncia a la candidatura por el
Distrito II local por parte de la alcaldesa de Gómez Palacio, Leticia Herrera
Ale, quien era el brazo más fuerte que tenía el partido en esa localidad, y que
habría garantizado cuando menos la victoria en la Comarca Lagunera. La también
exsenadora, además de poder económico, goza de gran penetración política en su
zona.
Lo mismo se prevé que suceda con otros
cuadros que ya están registrados como precandidatos, tal es el caso del
excandidato a la gubernatura, Esteban Villegas Villarreal, quien fue derrotado
en la pasada elección y hoy no ha logrado la aceptación de los sectores para
convertirse en candidato a diputado local. Este personaje tiene abierta la
puerta en Morena.
De este tamaño es el desmoronamiento
del PRI y en ello tiene mucho que ver la forma en que dirige el partido el
líder estatal, Luis Enrique Benítez, a quien la desbandada ha tachado de romper
acuerdos.
Indudablemente
esta crisis, le puede costar mucho al PRI por diversos factores; no la tiene
fácil, al ser oposición después de muchos años de haber tenido poder; su
debilidad de cuadros se ha hecho severa; hay un acaparamiento para favorecer a
un pequeño grupo; además el virtual candidato a la Presidencia de la República
de este partido, José Antonio Meade, no ha permeado en la clase política
priísta de Durango.
Y no se
puede dejar de lado, que el PRI
duranguense una vez más enfrentará el rescoldo que dejó la pasada
administración, que aún tiene abiertos varios expedientes a causa de un
presunto desvío millonario de recursos que se habrían realizado en la pasada administración
bajo el mando del priista Jorge Herrera Caldera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario.