Javier Risco.
Al sargazo
lo escuchamos en todos lados, vemos las imágenes y algunos nos indignamos y
otros lo ven como un problema de turismo grave. Pocos sabemos qué es, por qué
se origina, cómo se procesa y desde hace cuánto llega a las costas mexicanas.
Rosa Rodríguez, investigadora de ciencias del mar y limnología de la
Universidad Nacional Autónoma de México, en entrevista radiofónica en el
programa “Así las cosas”, de W Radio, nos da una guía clara para hablar con
propiedad del sargazo, un problema más del cambio climático.
¿Qué es? El
sargazo es un alga que se conoce como “alga parda” y hay varias especies, más
de 300, casi todas viven adheridas al fondo del mar y sólo hay dos que viven
flotando en la superficie, esas son las que están llegando a nuestras playas
del Caribe.
¿De dónde
viene y a partir de cuándo? Antes, el sargazo flotaba en el “mar de los
sargazos”, ubicado en el Atlántico, frente a Estados Unidos, y a veces llegaban
en pequeñas cantidades a las playas, en ocasiones un poco más abundantes, pero
nada como lo que empezó a suceder a partir de 2014. La abundancia empezó a
aumentar en 2015 y en 2018 llegó el doble, casi 160 mil toneladas.
¿Por qué
llegó a México? Realmente el fenómeno en el Atlántico empezó en 2011, cuando
empezaron a llegar grandes cantidades a África; a la parte este del Caribe y lo
que se ha encontrado en los estudios de las imágenes de satélite, es que se
formó un nuevo “mar de los sargazos” frente a las costas de Brasil y es de
dónde están llegando a nuestras playas esta gran abundancia de algas.
¿Es
resultado del cambio climático? Natural no es, no se tienen registros en esta
zona de que hubiera pasado algo así, todo apunta a que es resultado del cambio
climático, del calentamiento global y del aumento en los nutrientes que están
en los océanos, principalmente que hayan llegado ahí por los ríos tanto
superficiales o subterráneos. Así que aguas más cálidas con nutrientes
favorecen el crecimiento de estas algas.
¿Cómo llega
al caribe mexicano? Llega a toda la costa, pero llega de manera diferente,
depende de las corrientes marinas, pero sobre todo del viento, entonces si
viene el viento del norte se aleja de la costa, se acerca más a las islas, a
Isla Mujeres y Cozumel, y cuando viene el viento del este llega a la parte
continental.
¿Se puede
repetir este fenómeno en 2020? La verdad no sabemos, falta mucha investigación,
en términos científicos es un tema relativamente nuevo.
¿Qué hacer
con el presupuesto destinado del gobierno federal y local? Recomiendo que si va
a haber dinero lo primero es limpiar las playas porque el sargazo está ahí, en
cuestión de días el sargazo se empieza a descomponer, empieza a producir mucha
materia orgánica, se producen gases y toda la zona de playa se empieza a hacer
pantano, cuando llegas a esa situación es muy difícil removerlo. Tiene que
haber mucha organización entre los tres niveles de gobierno y entre las
empresas para ver qué hacer después, hay que regular el transporte, hay que
hacer una normatividad que deje claro qué se puede y qué no se puede hacer con
los residuos y también desde la parte legal darle seguridad a las empresas que
pueden procesar el sargazo.
¿Qué se hace
con el sargazo que se recolecta? Ya hay muchas empresas que están usando el
sargazo para biocombustible, fertilizante, fibras para hacer platos y vasos,
hasta los durmientes del Tren Maya. Entonces el potencial es grandísimo, este
problema lo podemos convertir en una oportunidad, pero para que las empresas inviertan
deben de tener seguridad y ahorita no hay una normatividad clara respecto a
esto. Ahora estamos tirando el sargazo y estamos contaminando, no estamos
haciendo nada con él, para atender este problema realmente se tiene que hacer
un Programa Integral de Manejo del Sargazo, no creo que una sola institución lo
pueda hacer, lo tienen que hacer todas las instancias involucradas.
¿Cuánto
cuesta limpiar las playas? Limpiar un kilómetro de playa tiene un costo
aproximado de 5 millones de pesos.
Hacer una planta
de procesamiento de Sargazo cuesta aproximadamente 25 millones de pesos, si es
un problema que ha venido en aumento los últimos cinco años, por qué los
gobiernos local y federal no han presentado un plan de contención o al menos un
presupuesto establecido para que se controle su impacto. Antes que eso, ¿qué
hace el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para combatir el cambio
climático? Parece la última de sus prioridades, ojalá en la agenda mañanera se
hable más de calentamiento global y menos de refinerías de mediados del siglo
pasado.
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